Nefertiti ( Capítulo VII )

Busto_Nefertiti[1]En 1925, el arqueólogo francés Chevrier estaba excavando un canal alrededor del templo de Karnak para mejorar el drenaje de sus ruinas y en el este de la puerta de Nectanebo aparecieron enterrados una serie de colosos de Amenofis IV. La egiptología quedó paralizada ante aquellas figuras que caían fuera de los arquetipos conocidos de colosos faraónicos.

Los egipcios, acostumbrados a la belleza metódica, artificiosa y perfecta del reinado anterior, se escandalizarían y considerarían casi una blasfemia contra el arte y el buen gusto el súbito y drástico cambio. Los famosos colosos adosados a los pilares del Gempaatón rompen todos los cánones del arte egipcio y debieron de causar horror a todos  aquellos que los contemplaban.

Es indudable que la gran peculiaridad de estas estatuas es el cuerpo deforme del rey. Tipo humano esquemático, grandes volúmenes con ciertos detalles exagerados más allá de la realidad: vientre abombado, cintura muy fina, cuello largo. La cara alargada con ojos almendrados, labios carnosos, barbilla exagerada. Pero, a pesar de sus alteraciones, tienen una grandeza espectacular. La ejecución técnica es perfecta y la maestría del artista añadió a esos cuerpos deformes una fuerza interior abrumadora.

A pesar de ello, esta extraña iconografía ha levantado muchas suspicacias sobre la salud del monarca. Algunos piensan que las deformidades expresadas se deben a una grave enfermedad denominada el síndrome de Fröhlich, desorden endocrino cuyas manifestaciones físicas tenían, supuestamente, mucho en común con la manera en la que era representado Akenatón. Sin embargo, la mayoría de los que sufren esta enfermedad son discapacitados intelectuales e impotentes. Amenofis IV-Akenatón no tenía estas discapacidades. Fue un rey con  ideas muy claras que las puso en marcha valientemente.

El canadiense L.Burridge ha propuesto que el rey sufrió un desorden genético conocido por el síndrome de Marfan, causado por un único gen dominante y anormal, y que no implica ninguna discapacidad intelectual o reproductiva. Por el momento todo son conjeturas científicas sin comprobación efectiva.

Una particularidad de estos colosos es que en ellos el rey alterna su tocado; en unos lleva el nemes portando encima la doble corona del Alto y Bajo Egipto y en otros unas altas plumas que pueden identificarse con el dios Shu … ( Continuará )

 

( ALUCINANTE VÍDEO DE NEFERTITI Y AKENATÓN )

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