El Matrimonio Arnolfini según Botero ( Parte Última )

arnolfini.botero[1]En Pietra Santa, entre Carrara y Pisa, trabajaron Miguel Ángel, Henry Moore y otra serie de escultores. Para Botero en este lugar, se respiran siglos de arte, reúne las condiciones ideales para esculpir. Se enamoró de este lugar cuando el director de una galería le invitó a conocer el paraje. Solo esculpe en Italia, porque sus esculturas, por su tamaño, son muy difíciles de transportar, y los yesos, frágiles y delicados.

Como el propio artista dice sus maestros han sido los museos, hasta tal punto que la razón de ir a una ciudad era la existencia de un museo. Y continúa siéndolo. Su pasión es viajar y descubrir mas arte. Le influyó mucho el arte griego.

España e Italia son sus maestros. Los europeos nacemos rodeados de arte, pero en America Latina no. El primer cuadro que vió en su vida fue en Barcelona, en el Museo de Montjuic. Luego tuvo una orgia de cuadros, porque durante un año vivió delante del Museo del Prado, donde fue copista.

Su trabajo habla fuerte y directamente de la sensualidad. El escultor ante todo, como dice Botero, debe comunicar la sensualidad de la naturaleza viva. Es una exaltación de la vida. Le gusta la participación del público. A Botero le hubiese encantado que le hubieran dejado tocar todas y cada una de las obras de los museos.

Estos parecidos de rostros entre hombres y mujeres vienen de muchas partes. Del arte precolombino, del arte popular, de la realidad de Latinoamérica. Esa característica existía ya antes del arte griego. Todas las cabezas eran y son cabeza. 

Durante un tiempo trabajó con modelos. Pero el tipo de pintura que hace no tiene relación con modelos. Todo es cuestión de imaginación, algo conceptual. La pintura es un concepto que uno pinta, el tema es el pretexto para resolver el problema de la pintura. Así pinta él. Hay pintores que no podían hacer nada sin modelos como es el caso de Cezanne o Van Gogh entre otros. Otros como Picasso muchas veces pintaban de memoria y todo está en la imaginación. El suyo es un mundo de imaginación. Todo está en el recuerdo.

Botero cree que existen dos tipos de belleza. La real, de todos los días, objetiva, y la del arte, subjetiva, que no tienen nada que ver. No hay nada más banal en el arte que un atardecer y en la vida puede resultar bellísimo. Una mujer perfecta en el arte puede resultar banal en la realidad, y las mujeres más bellas de la historia del arte, como la propia Monalisa, eran feas en la realidad. Hay quien ve en su obra lo monstruoso y él lo ve equilibrado.

Su obra es muy optimista, en tanto en cuanto Botero afirma que el es muy feliz. Es optimista y positivo por naturaleza y su pintura es un reflejo de su forma de ser y de vivir. El dice que la pintura se hizo para dar placer.

Los comienzos en los 50 en Nueva York fueron muy duros. Estuvo al borde de pasar hambre. Se fue sin saber ingles, sin amigos y con doscientos dólares en el bolsillo. Era una época en que sólo se admitía el arte abstracto expresionista. Su técnica era figurativa y él no era admitido. El arte contemporáneo era una dictadura y le excluyó. Es cierto que al año y medio el MOMA le compró un cuadro y salió enseguida adelante.

Dicho esto, poco más debemos añadir acerca de la obra que el propio artista reinterpreta del Matrimonio Arnolfini, porque en este y el anterior post publicado, encontramos las pistas de cómo pinta uno de los colombianos mas universales.

 

( VÍDEO DE BOTERO )

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