Pieles oscuras y pieles claras

No está claro aún cuál es la razón, o razones, por las que existe una variedad tan amplia en la coloración de la piel de los seres humanos. En 2009 se publicó una revisión breve de esta cuestión y me ha parecido interesante resumirla aquí.

Razones para una piel oscura

Se han propuesto hasta seis hipótesis para explicar que haya pieles oscuras en la especie humana. Las resumo a continuación.

(1) Una posibilidad es que la piel oscura proteja las glándulas sudoríparas y los vasos sanguíneos cutáneos. El fuerte sol africano podría dañarlos en una piel desnuda y clara. Y si se dañan, la regulación térmica quedaría severamente limitada, pues no podría producirse sudor. Sin embargo, resulta paradójico que la piel negra absorba más calor y se caliente más que la piel clara, con lo que no parece que esta sea una buena hipótesis.

(2) Otra posibilidad es que proporcione protección frente al cáncer de piel. Sin embargo, esta hipótesis tiene en su contra que el cáncer de piel aparece tarde en la vida, cuando los individuos ya se han reproducido, por lo que no habría margen temporal para desarrollar adaptaciones en ese sentido.

(3) Quizás la piel oscura protege frente a una posible sobreproducción de vitamina D. Esta idea se basa en el hecho de que la luz solar, bajo las condiciones tropicales, es un eficiente productor de vitamina D, y esta vitamina, a altas concentraciones, es tóxica. Sin embargo, y por razones relacionadas con el metabolismo de los precursores de la vitamina D y de la propia vitamina D, se trata de un riesgo inexistente, y el hecho es que no se conoce ningún caso de toxicidad por esa razón.

(4) Por camuflaje. Los pigmentos de melanina se pueden oscurecer en muy corto plazo y de manera reversible, y el efecto es más intenso en las personas con mayor concentración de pigmento en su piel. Por esa razón se ha especulado con la posibilidad de que esa característica de la melanina tuviera valor en el pasado de nuestra especie si ayudó a los seres humanos a camuflarse, oscureciéndose la piel al exponerse al sol, cuando cazaban de día en espacios soleados.

(5) Como defensa frente a microorganismos patógenos. Hay investigadores que atribuyen a los melanocitos (células que contienen melanina) un papel en la defensa frente a microorganismos. Por esa razón se ha propuesto que dado que en las zonas más cálidas hay más abundancia y diversidad de microorganismos, es posible que la mayor concentración de melanina en la piel de las personas que viven en los trópicos constituya una adaptación que ayuda a defenderse de esos microorganismos.

(6) Para proteger a los folatos. Los folatos son derivados de la vitamina B que cumplen muy importantes funciones biológicas, pues participan en la síntesis de ADN. Su deficiencia provoca infertilidad masculina y defectos en el tubo neural de los bebés, así como otras alteraciones de evidente importancia evolutiva. Por otro lado, una importante fracción de los folatos se encuentra en la sangre y por ello, expuestos a la luz del sol cuando la sangre pasa por los vasos de la dermis. Los folatos se degradan al absorber la radiación ultravioleta, por lo que la exposición al sol puede provocar deficiencias de folatos con consecuencias muy peligrosas. Por esa razón, es posible que la piel oscura cumpla un papel en la defensa frente a ese riesgo.

Razones para el aclaramiento de la piel

La piel se ha aclarado en varias ocasiones en el curso de la evolución humana, por lo que se considera un importante factor en nuestra evolución. Las principales hipótesis que se han barajado son las siguientes:

(1) Selección sexual. Existe cierto dimorfismo sexual en lo relativo al color de la piel. En la mayor parte de las poblaciones humanas, las mujeres tienen la piel más clara que los hombres, aunque se desconoce la razón de esa diferencia. Quizás en un principio ese tono más claro se produjo por selección natural, pero luego pudo ser objeto de selección sexual, porque es posible que los hombres prefiriesen mujeres con la piel más clara. Lo cierto es que el color de la piel es un criterio para identificar hombres y mujeres, tanto para ellos como para ellas. En apoyo de la hipótesis de la selección sexual está el hecho de que es en las sociedades poligínicas donde la piel es más oscura y en las que las diferencias de coloración entre hombres y mujeres son menores. Se supone que en las sociedades poligínicas, muy normales en el África subsahariana, la selección sexual no opera con la misma intensidad que en las sociedades predominantemente monógamas.

(2) Adaptación a climas fríos mediante cambios en el intercambio de calor con el entorno. En algunas ocasiones se ha observado que las personas de piel oscura sufren congelaciones con mayor frecuencia que las de piel clara. Se ha especulado con la posibilidad de que esa diferencia pueda obedecer a una mayor pérdida de calor por parte de la piel oscura. Sin embargo, ello no debiera ser así, -en teoría al menos-, a las temperaturas propias del organismo humano. No parece que haya evidencias sólidas a favor de esta hipótesis.

(3) Necesidad de una fotosíntesis más eficiente de vitamina D. La piel oscura requiere seis veces más radiación ultravioleta que la piel clara para producir una determinada cantidad de vitamina D. Si el color de la piel humana no tuviese nada que ver con los requerimientos para la síntesis de vitamina D, no habría ninguna relación entre el color de la piel y la deficiencia de esa vitamina. Sin embargo, se han documentado deficiencias de vitamina D en norteamericanos de origen africano, pueblos aborígenes del Canadá, personas procedentes de Groenlandia en Dinamarca, e inmigrantes procedentes de Pakistán, Turquía y Somalia en Noruega.

El caso más significativo es quizás el de los inuit. Los inuit no experimentaron deficiencias de vitamina D mientras mantuvieron su modo de vida y su dieta tradicional, con una presencia importante de pescado. Sin embargo, los inuit que han adoptado la dieta propia de las sociedades occidentales contemporáneas sí sufren deficiencia de vitamina D. Es preciso recordar que los inuit tienen la piel significativamente más oscura que los europeos del centro y el norte del continente.

Aunque esta es la hipótesis más aceptada, no existe aún consenso en la comunidad científica.

(4) Deriva genética. Según esta hipótesis, el color de la piel sólo tiene importancia en el entorno del ecuador, por la protección que proporciona frente a la alta intensidad de la radiación solar en esa zona. Conforme se alejan las poblaciones humanas del ecuador dejaría de ser un rasgo sometido a presión selectiva, por lo que por casualidad podrían producirse mutaciones que provocasen la aclaración de la piel lejos del ecuador.

Conclusión

Según los autores de la revisión, la piel oscura tiene valor adaptativo en las zonas con alta incidencia solar, pues protege de posibles daños (quemaduras y cáncer de piel). Conforme las poblaciones humanas se alejan de las zonas de mayor incidencia, la piel oscura puede reportar desventajas por las dificultades para sintetizar vitamina D bajo condiciones de menor radiación solar. Ese fenómeno quizás se acentuó con el surgimiento de la agricultura, pues la dieta propia de los agricultores es más pobre en vitamina D que la de los cazadores-recolectores. Ello provocaría un aclaramiento de la piel, mayor cuanto más septentrionales fuesen las poblaciones y más dependiesen de la agricultura. Además, es muy posible que esa tendencia se viese reforzada en las mujeres por un fenómeno de selección sexual, si los hombres preferieron mujeres de piel más clara.

Fuente: Asta Juzeniene, Richard Setlow, Alina Porojnicu, Arnfinn Hykkerud Steindal, Johan Moan (2009): “Development of different human skin colors: A review highlighting photobiological and photobiophysical aspects”. Journal of Photochemistry and Photobiology B: Biology 96: 93–100

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