La lengua la trajeron los varones

Es posible que las lenguas que se hablan o se han hablado en diferentes zonas del planeta sean las que llevaron a esas zonas inmigrantes masculinos. Esta es la propuesta que han publicado recientemente (septiembre de 2011) Peter Forster y Colin Renfrew. Basan esa propuesta en las asociaciones que han empezado a encontrarse entre la lengua hablada en una zona y la presencia en el cromosoma Y de sus pobladores de determinados marcadores genéticos propios de pueblos de otra zona.

Los datos obtenidos en una serie de trabajos realizados a lo largo de los últimos años, sugieren que para que en una zona ya poblada se produzca un cambio lingüístico, hace falta que llegue a esa zona un cierto número de hombres, -como indican determinados marcadores genéticos del cromosoma Y-, que proceden de otra zona y hablan un idioma diferente. Por el contrario, los linajes femeninos, -identificados mediante marcadores propios del ADN mitocondrial-, no se asocian a la lengua que perdura en la zona, sino que son indicadores de un asentamiento humano más antiguo en ella.

Familias lingüísticas a las que se refieren Forster & Renfrew

Familias lingüísticas a las que se refieren Forster & Renfrew

Se han observado ese tipo de correlaciones en diferentes familias lingüísticas, como las austroasiáticas del subcontinente indio, las tibeto-birmanas del noreste de la India, las lenguas bantús y de la familia Níger-Congo del continente africano, y también en la familia uto-azteca del norte de Méjico y suroeste de Norteamérica. En las zonas costeras de Nueva Guinea también se ha observado que la presencia de lenguas malayo-polinesias intercaladas con lenguas melanesias está asociada con una mayor frecuencia en las primeras de determinados marcadores en el cromosoma Y procedentes de otras zonas. Según Forster y Renfrew, estos cambios lingüísticos pueden ser un fenómeno característico de la expansión de la agricultura. Esto es, el cambio lingüístico habría estado ligado en los casos anteriores a la difusión temprana del alimento (plantas y animales domesticados) por agricultores y ganaderos que hablaban una lengua diferente de la del lugar en que se asentaron.

Nave vikingaEn otros casos el cambio lingüístico no estaba ligado a la expansión de la agricultura del Neolítico. La colonización de Islandia a partir del año 874 fue realizada por vikingos escandinavos que llevaron consigo mujeres procedentes de las islas británicas; la lengua islandesa es escandinava. Aunque también hay excepciones, como la groenlandesa. En Groenlandia tanto la lengua como el ADN mitocondrial son de origen eskimal, y sin embargo, el 50% del cromosoma Y es de origen europeo, resultado del contacto de la población local con balleneros a lo largo de siglos.

Si la existencia de esa relación entre marcadores del cromosoma Y y lengua (llegada de otras zonas) se confirma, habría que pensar que tiene su origen en factores causales subyacentes de naturaleza social. Así, en los casos en que el cambio pudo tener su origen en la expansión de la agricultura, es posible que en los grupos pioneros de colonizadores hubiera bastantes más hombres que mujeres, por lo que muchos hombres se habrían emparejado con mujeres de la comunidad local. Cuando el padre y la madre hablan lenguas diferentes, es posible que sea la paterna la dominante en el grupo familiar, ya que la mujer habría adoptado la lengua del hombre inmigrante, sobre todo si los recién llegados traían consigo un mayor poder militar o se les atribuía un mayor estatus asociado a la agricultura o a la metalurgia.

Aunque la idea de la asociación entre cambio lingüístico y llegada de varones procedentes de otras zonas no se había formulado en estos mismos términos antes, aquí vimos en su día que seguramente fueron hombres los que extendieron la agricultura por Europa. La novedad de esta última propuesta radica en el elemento lingüístico.

Fuente: Peter Forster and Colin Renfrew (2011): “Mother Tongue and Y Chromosomes” Science 333: 1390-1391 (10.1126/science.1205331)

Post scriptum: Bien pensado, supongo que el latín lo extendieron, ante todo, los soldados, y que los españoles, portugueses y británicos que llegaron a América fueron mayoritariamente hombres.

Un pensamiento sobre “La lengua la trajeron los varones

  1. Cantabrico

    Dos de los lenguajes mas llamativos como lenguas son precisamente el euskera y el hebreo , considerando de que son lenguas con un genesis desconocido a los dias de hoy ,lo mas ocurrente que el euskera a pesar de ser antiguo no es una lengua indoeuropea ,posiblemente igual que aquella hablado por los antiguos guanches de las Canarias.

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