Abuelitas muertas

A lo largo de muchos años de docencia, he advertido que normalmente parece haber una racha de muertes entre los parientes de los estudiantes al final del semestre, sobre todo en la semana anterior a los exámenes finales y a la entrega de los trabajos. En un semestre cualqiera, alrededor de un diez por ciento de los alumnos me piden más tiempo porque se ha muerto alguien -casi siempre una abuela-. Por supuesto yo considero que es todo muy triste y estoy siempre dispuesto a compadecerme de ellos y darles más tiempo para acabar sus tareas. Pero sigue pendiente la cuestión: ¿cuál es ese peligro tremendo que corren los parientes de los estudiantes en las semanas anteriores a los exámenes finales?

La mayoría de los profesores se encuentran con el mismo fenómeno curioso, y supongo que todos hemos acabado sospechando algún tipo de relación causal entre los exámenes y las muertes súbitas de las abuelas. De hecho, un intrépido investigador la ha demostrado de forma fehaciente. Tras recoger datos a lo largo de varios años, Mike Adams (profesor de biología de la Universidad Estatal de Eastern Connecticut) ha puesto de manifiesto que las abuelas son diez veces más susceptibles de morirse antes de un examen parcial, y diecinueve más antes de un examen final. Además, las abuelas de los alumnos que no van bien en clase corren un riesgo aún mayor: en comparación con los buenos alumnos, los malos tienen una probabilidad cincuenta veces mayor de perder a su abuela.

En un artículo que analiza esta triste conexión, Adams conjetura que el fenómeno se debe a cierta dinámica intrafamiliar, esto es, las abuelas se desvelan tanto por sus nietos que se preocupan exageradamente sobre el resultado de los exámenes. De hecho, esto explicaría por qué se producen las fatalidades más a menudo cuanto mayor es la importancia de lo que está en juego, en especial si corre pelgro el futuro académico del estudiante. Con esta conclusión en mente, está bastante claro que desde una perspectiva de política pública, las abuelas -sobre todo las de los alumnos flojos- deben ser sometidas a un control riguroso por si aparecen signos de mala salud en las semanas anteriores a los exámenes finales y durante los mismos. Otra recomendación es que los nietos, de nuevo sobre todo los que no llevan bien el curso, no deben contar a sus abuelas nada sobre el calendario de los exámenes ni las calificaciones.

[Los tres párrafos anteriores han sido transcritos, casi literalmente, de “Por qué mentimos…. en especial a nosotros mismos” (The honest truth about dishonesty) de Dan Ariely, Ariel, 2012]. Próximamente haré aquí una reseña del libro.

2 pensamientos sobre “Abuelitas muertas

  1. loretogf

    Jajaja yo estoy haciendo un estudio cuantitativo de excusas… Por norma general suelen ser como dices muertes de abuelitas… Pero hay otros que se lo curran un poco más… Deberíamos crear una wikipedia con “experiencias” a la hora de entregar los trabajos… Y a la más elaborada, no se hasta regalarle algo 😀

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