Ganaderos

Reconstrucción de un uro

Reconstrucción de un uro

Los seres humanos somos ganaderos desde hace aproximadamente diez mil años. El ganado vacuno se domesticó, de manera independiente, en dos zonas distintas del planeta, dando así lugar a dos linajes. Una de las áreas primarias de domesticación fue el Oriente medio y Sudeste de Europa, y de forma más precisa, una zona correspondiente a la actual Turquía, y la otra fue el Subcontinente Índico, y más concretamente, un territorio que corresponde al actual Pakistán.

Al linaje del sudeste de Europa se le denomina “ganado taurino” (taurine cattle) y al del subcontinente índico, ganado “cebú” (indicine cattle). Los dos linajes derivan del uro (Bos primigenius), una especie bovina que habitó Eurasia y el norte de África hasta 1627, año en que se extinguió. Hay quien sostiene, no obstante, que los uros que experimentaron los dos episodios de domesticación y que dieron lugar a los dos grandes linajes actuales eran, en realidad, dos especies distintas.

Cebú

Cebú

El ganado africano tiene ancestros tanto en el linaje taurino como en el cebú, con una mayor contribución genética del cebú hacia el este y norte del continente, y una mayor del ganado taurino hacia el oeste y sur. Así pues, hay un doble gradiente geográfico de aportaciones genéticas diferenciales de uno y otro linaje al ganado africano. Los principales haplogrupos mitocondriales distinguen con claridad el ganado europeo del africano, pero muestran también flujo génico, desde África hacia Europa, a través de Gibraltar y de Túnez a Sicilia.

El ganado vacuno lo llevó Colón al Caribe, a la Española, en 1493 por primera vez, y después hubo más traslados hasta el año 1512. Ese ganado partió de las Islas Canarias, donde se introdujo unos años antes procedente de la Península Ibérica. En 1521, el ganado que se había introducido en las islas del Caribe se llevó a Méjico, y de allí, en pocas décadas se extendió hacia el sur de Norteamérica y el norte de Sudamérica, y se adaptó muy bien a las condiciones ambientales de esas zonas. Al contrario que en Eurasia, en zonas amplias y durante siglos, una parte importante del ganado americano vivió en libertad, de forma salvaje, por lo que ha estado sometido a selección natural. Quizás por esa razón, por comparación con las variedades europeas, los descendientes de aquel ganado se caracterizan por ser muy tolerantes al estrés alimenticio e hídrico. Por contraste, el ganado europeo ha estado sometido a una intensa selección artificial para aumentar la producción de leche y carne, así como para conseguir un ganado más manso y de más fácil manejo, aunque muy poco tolerante para con la escasez de alimento y de agua.

Aunque siempre se ha pensado que el ganado americano pertenecía al linaje taurino, el reciente análisis de 47.506 polimorfismos de nucleótido simple ha dibujado un panorama algo más complejo, ya que el ganado del Nuevo Mundo, así como muchas de las variedades de ganado del Sur de Europa, tienen ancestros tanto en el linaje taurino como en el índico o cebú. Muy probablemente ello se haya debido a las contribuciones genéticas de ganado cebú al ganado europeo por efecto del flujo génico hacia el norte a través del Mediterráneo antes citado. Después de las primeras introducciones de ganado en América, no se llevó nuevo ganado hasta 1860 (a través de Jamaica a Norteamérica), y fue ganado índico, y a mediados del siglo pasado también se llevó ganado cebú a Brasil. Por último, el ganado japonés actual (waygu), -y supongo que también el coreano, procede principlamente de reses europeas que fueron importadas a finales del siglo XIX, hace unos ciento veinte años, por lo que se trata de ganado taurino, muy similar al europeo.

Estas últimas introducciones han completado un panorama muy complejo de distribución de linajes y variedades de ganado vacuno a lo largo y ancho del planeta.

Ganado

En definitiva, la selección natural, en unos casos, y la artificial en otros, junto con el traslado de unas y otras variedades a las zonas en las que sus características podían resultar más ventajosas, ha permitido que haya ganado vacuno en amplísimas zonas del planeta, y que esta modalidad ganadera no haya dejado de expandirse desde que comenzara en los albores del Neolítico en las actuales Turquía y Pakistán.

Fuente: Emily Jane McTavish, Jared E. Decker, Robert D. Schnabel, Jeremy F. Taylor y David M. Hillis (2013): New World cattle show ancestry from multiple independent domestication events. PNAS.

Un pensamiento sobre “Ganaderos

  1. venta de ganado

    Una nota muy interesante, es impresionante ver que la misma especie tiene comportamientos y características genéticas diferentes a las que se encuentran en otros lugares del planeta. El proceso evolutivo ha respondido a muchas de las inquietudes sobre el ganado vacuno, su hábitat y alimentación por ejemplo.

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