Archivo por meses: junio 2012

Subida del IVA: más de 800 euros al año por familia

La semana anterior ya pronosticábamos en este blog que iba a subir el IVA, porque el Gobierno iba a necesitar aumentar, y rápidamente, sus ingresos una vez comprobado que con la reducción de gastos que -a medio plazo- logran los diversos recortes implantados y los aún por aplicar, no iba a ser suficiente para reducir siquiera hasta niveles soportables el déficit público que nos avergüenza ante el mundo. Seguirán los recortes del gasto (casi se ve inevitable, también, un buen mordisco a los salarios de los funcionarios, en una herida que ya sangraba de agresiones anteriores), porque estamos contra las cuerdas.
He leído esta misma mañana que la temida eliminación de la desgravación fiscal por la adquisición de vivienda habitual no es tan probable que la decida el Gobierno, más que nada porque ya casi nadie compra vivienda nueva, y porque la normativa sólo afectaría a los próximos adquirentes, no a quiernes ya estamos hipotecados.

A lo que íbamos. La OCU se ha tomado al (laborioso) trabajo de calcular cuánto puede suponer para los ciudadanos la subida del IVA que el Gobierno acabará por implantar. Aclaro que parten de un supuesto que, sí, quizá es el peor de los imaginables: que desaparecen los tipos reducido (8%) y superreducido (4%), y se acaba aplicando el tipo general del 18% a los productos que antes se beneficiaban de los tipos reducidos. Y con otro matiz: que dicha subida la repercutieran íntegramente a los consumidores por parte de los comerciantes. Una vez descritos tan relevantes rasgos del supuesto de OCU, pasemos al dato. Y, lo que me temía, es un auténtico zarpazo a nuestra economía, que para quienes peor lo están pasando en esta crisis puede representar una puntilla casi letal. ¿Cuánto va a costar a las familias la subida del IVA que planea el Gobierno? Pues de media, agárrense, 877 euros euros al año por familia. Parten mis amigos de OCU de la última encuesta sobre presupuestos familiares elaborada por el INE (gasto medio por hogar en 2010: 29.782 euros). Esta encuesta desagrega el gasto en diferentes grupos, asignando a cada concepto de gasto el tipo de IVA que le corresponde. Es así como han podido calcular en OCU de una manera objetiva el efecto de la subida para el consumidor. En 2010, con ocasión de la anterior subida del IVA, hicieron el mismo cálculo. En dicha ocasión calcularon un coste medio de subida de 288,54 euros. La eliminación de los tipos reducido y superreducido “multiplica por tres el impacto de la anterior subida, agravado en este caso porque dicho impacto recaerá esencialmente en productos de alimentación, gasto del que no es posible prescindir”.
Buena nos espera, amigos.

¿Y la música?

Lo nuevo de FIONA APPLE

El IVA y la electricidad subirán; otro mito alimentario cuestionado; y el mejor smartphone

¿Subirá el Iva?

Apuesten a que sí, que a Hacienda la vemos venir y que hay mucho G-20 y mucho FMI y Eurogrupo presionando para que se reduzca el déficit fiscal español, que lo tenemos engordado a punto de explosión letal. Esto quiere decir, además de la subida del IVA, eliminación de la desgravación por vivienda, reducción de los salarios de funcionarios… un planazo, vamos.

El IVA general del 18% subiría al 20%, lo que supone una subida, de golpe, del 11% de buena parte del coste de la vida. Un coche nuevo, por ejemplo, valdrá entre 400 y 700 euros más y el precio de los usados (se gravan con menos impuestos) será más competitivo: una banderilla más para un enfermo crónico, el sector del automóvil, necesitado de transfusiones que lo revitalicen y no de infecciones oportunistas como esta de la subida del IVA que empeoren su precario estado de salud. Han sido los primeros en quejarse preventivamente. Les han seguido los fabricantes de cerveza, que dicen que si sube el IVA peligran miles de puestos trabajo en las fábricas de la bebida veraniega por excelencia, y lo mismo pasaría en la hostelería, principal destinatario (más del 80% de las ventas, al parecer) del consumo de tan entrañable producto. Las cervecitas en el bar de abajo es casi lo último de lo que nos quitamos (aún no somos alemanes; no sé cuánto tiempo más nos lo permitirán) pero el precio de la caña (pongan aquí un cafelito los abstemios, o los que son más de vino) es un símbolo de la economía, lo último que un hostelero se atreve a subir de precio. Pero si no actualiza el precio de la caña (y el del resto de artículos) y traslada el incremento a sus clientes, se come él la subida, lo que en plena crisis de rentabilidad de estos negocios (y de todos), sitúa al empresario en un dilema nada sencillo de resolver. ¿mitad paga el hostelero y la otra mitad el consumidor? Por no hablar del sector turístico, que verá que su oferta de ocio cuesta al extranjero un poco más, con lo que los viajes a España pueden desviarse a otros dentinso más competitivos en precio. Ya veremos, pero casi seguro que el total de la subida acabaremos, antes o después, pagándolo los consumidores. La razón de la inminente subida del IVA, la hemos adelantado y ya lo sabemos todos, no en vano nos estamos convirtiendo a fuerza de prima de riesgo y de IBEX casi en expertos en finanzas. Subir el IVA es la medida más sencilla (y más difícil de tomar, por su impopularidad, en términos políticos; de ahí que haya sido casi la última) de que el Estado –presionado desde el exterior, más que famélico, a punto de quebrar de inanición y necesitado de socorro como nunca en la historia reciente- aumente sus ingresos rápidamente y reduzca un poco ese déficit público desbocado que nos desacredita ante los acreedores. Y todo ello, sin depender de una actividad empresarial que no levanta cabeza tan necesitada como está de créditos que el mercado financiero no quiere/puede ofrecer y de alguna expectativa positiva que levante el ánimo inversor, ni de los ierrepeefes de unos trabajadores cuyo número decrece sin freno desde hace años. Pegas a esta medida: todas. Encarece la vida de los ciudadanos en unos momentos críticos para la economía de millones de compatriotas, frena y desanima al consumo casi automáticamente, decrece la economía en general, puede reducir el ingreso de divisas procedentes del sector salvavidas de nuestra precaria economía, el turismo… Malos tiempos para la lírica, ya lo decía la canción. 1984, Golpes Bajos, qué tiempos aquellos, qué estética, qué confusiones, qué ilusiones…

¿Y la electricidad?

También subirá, pronto; y lo hará otra vez de modo obsceno en lo cuantitativo: se habla de que en julio se encarecerá la factura, de media, más de un 3,5%: Inaceptable, tras las subidas ya acusadas estos últimos meses. Se quejan las empresas eléctricas de que su producto no es caro en sí: el problema sería el apoyo político (subvenciones públicas, para entendernos) que reciben en nuestro país las energías renovables, superior al de otros países de la UE. Pero, ¿no se había reducido drásticamente este apoyo a las energías limpias? Leo, al respecto, que el Gobierno estudia nuevos recortes a las renovables precisamente para controlar el desmadre en que se está convirtiendo la puesta al día del precio de la electricidad; ahora bien, la patronal del sector de las renovables se queja y dice estar “ya a al límite”. Complicada tarea la de tomar ciertas decisiones políticas, desde luego.

¿Hay que volver a antenizar nuestros tejados?

Pues sí, ya nos podemos hacer a la idea de un nuevo gasto casi inevitable. Vamos a volver a pagar por la segunda estructuración de los canales de TDT; la primera fue la del apagón analógico. Los antenistas, supongo, encantados, con trabajo a mansalva; y nosotros, (aún más) cabreados: un nuevo gasto cuando lo que necesitamos es ingresos y no más desembolsos que apenas aportan nada. Saldrá la broma por unos 500 euros a cada comunidad de vecinos, aunque a algunas les pueda suponer hasta 2.000 euros. O sea que unas decenas de euros ya le podemos asignar a la broma. La causa del nuevo cambio es que los canales de TDT, todos ellos, cambian de frecuencia con el fin de que el espacio entre los canales que ahora ocupan el espacio del 61 al 69 los pueda utilizar la telefonía de cuarta generación. Problemas, disputas entre sectores, y sucesos tecnológicos de todo tipo para esta nueva adaptación, los hay a decenas; mientras, al común de los terrestres nos suena a chino esta jerga y la situación se complica más al entrar en liza el Gobierno, Industria en concreto, y el Tratado de la UE que prohíbe las ayudas públicas para sufragar algo que se nos antoja de sentido común: la emisión simultánea en el canal nuevo y el viejo mientras vamos resintonizando el dial. Además, el Gobierno quiere que los seis operadores privados que lograron un “canal múltiple” de cobertura nacional, con 4 diales cada uno, se las arreglen ahora en cinco canales múltiples y compartan otro u otros dos para las emisiones en alta definición. Aquí tenemos al otro actor de la comedia. De momento, los operadores de TV privados, los del 5 y el 3 que se han hecho con casi todo el pastel, se han negado a renunciar a sus canales propios. Un buen jaleo, sí. Y, al otro lado, el satélite (sistema de distribución de señales de TV apenas implantado en nuestro país, a pesar de su orografía tan particular y exigente) pide paso, ante la implantación de la TDT. En Alemania los grandes operadores de TDT emiten sus 14 canales en HD mediante satélite, canales que cuentan con dos millones de abonados. No sé, con los alemanes y británicos siempre me da la impresión de que nos llevan la delantera; pero no por más listos, sino por más aplicados, rigurosos, eficientes; y menos litigiosos, insensatos y lentos. La verdad es que a veces piensa uno que, en realidad, aquí ninguna innovación tecnológica funciona del todo bien. Tarda mucho en implantarse (pensemos en el ADSL o los servicios de banca por Internet) y te has de conformar con un nivel de implementación flojo, coherente con esa histórica filia por la chapuza y lo inacabado que lastra la imagen de país, término hoy de moda. Irrumpen nuevos adelantos tecnológicos que se venden como impecables portadoras de maravillosas ventajas para el usuario, pero ocurre que, pasado un poco de tiempo, las ventajas no son tan relevantes, el sistema adolece de graves y molestois fallos y las adecuaciones a los requerimientos coyunturales exigen de cambios permanentes que acaba teniendo que hacer, y pagar, el usuario. Carísimo e ineficaz todo; como el propio país, sí.

Otro mito sobre la comida, a punto de caer

A efectos de obesidad, podría importar tanto o más cuándo se come que qué o cuánto se come. Increíble, pero cierto. Según un estudio realizado en EEUU con ratones y publicado en la revista ‘Cell Metabolism’, establecer unos horarios fijos para alimentarse y respetar los tiempos de no ingesta es fundamental para prevenir la obesidad y mantener el peso a raya. Tanto los ratones que tomaron una dieta alta en grasas como los que comieron una dieta normal estuvieron igualmente protegidos de la obesidad siempre que la ingesta la realizaran en un horario restringido. En comparación con los que comieron sin control horario, los roedores que siguieron la pauta horaria establecida mostraron mejoras en sus ritmos metabólicos y funcionales, ganaron menos peso y sufrieron menos niveles de inflamación, un marcador relacionado con la resistencia a la insulina. El responsable del estudio, Satchidananda Panda, del Instituto de Estudios Biológicos, asegura que “el foco, hasta hora, ha estado puesto en lo que comen las personas, pero no hemos recogido datos sobre cuándo comen“. Lo que demuestra el estudio, según este especialista es que “mantener un ritmo de comidas de ocho horas frente a comer cuando tú quieras es mejor y genera cambios relevantes, como una reducción en los niveles de insulina, lo que supone una protección frente a la aparición de diabetes. Se piensa que este patrón óptimo, como el hecho de tomar una dieta mediterránea, aporta ventajas y evita la aparición de enfermedades cardiovasculares”. En resumen, que la aleatoriedad, comer cuando apetece o se puede (que es lo que en realidad tendemos a hacer), favorece la obesidad; e incluso, dicen algunos especialistas, no habría bases científicas sólidas para afirmar que es más saludable repartir la ingesta diaria en cinco comidas que en las tres de toda la vida.
Los autores del estudio reconocen, eso sí, las virtudes de la dieta mediterránea, que tanto peligro corre por la crisis económica, los cambios de estilo de vida (¿cuándo fue la última vez que nos preparamos en casa unas lentejas o unos garbanzos con berza?) y por el auge de la comida preparada y el fast food.
Otro mito que se cae, el de muchas comiditas en lugar de solo tres más copiosas, pero también una constatación de esas tautológicas que se confirma: las cosas son como son por algo. Queda claro que seguir los dictados que nos imponen, por un lado, el apetito y por otro, nuestro ritmo de vida, favorece la obesidad. Y que para hacer frente a esta epidemia sanitaria tan de nuestro tiempo y modus vivendi debemos actuar con proactividad y decisión casi militante; lo contrario de dejarse llevar por las circunstancias, para entendernos. Y mantener una disciplina. Es muy exigente el plan, y poco atractivo: por eso estamos cada vez más gorditos. Estética y salud, el preciado objetivo. Esfuerzo, sacrificio, rigor y constancia, el medio. Difícil, pero merece la pena, incluso en plena crisis, ¿no les parece? Comer menos sale más barato; consolémonos con eso, de momento.

El mejor smartphone del mercado, a fecha de hoy

Y ya termino. No tenemos la economía personal para gastos de este calado, pero seguro que alguien por ahí está pensando en ponerse al día de una vez y pillarse un smartphone. Para ellos, y para los más curiosos, esta es una información muy interesante. Y 100% fiable: la fuente es la OCU. Los técnicos de la asociación de consumidores de referencia en España han llegado a la conclusión de que el nuevo smartphone de Samsung, el Galaxy SIII, que llegó a las tiendas a finales del pasado mayo es la mejor opción del mercado; es mejor, en concreto, que su predecesor, el Samsung Galaxy SII, que el iPhone 4S y que el Motorola Razr. Un detalle curioso: hasta ahora el mejor calificado en los exámenes comparativos de OCU no era el sublimado iPhone, sino el Razr de Motorola. Las características mejor valoradas de este Samsung Galaxy SIII. Lo que más destaca en este móvil de última generación: la gran pantalla táctil (4,8”), con “sobresaliente” calidad de imagen (resolución de 720×1280 píxeles), su ajustado peso, la cámara de 8 megapíxele que permite fotos de calidad comparable al “iPhone 4S, y la batería (2100mAh) que dura cinco horas navegando por Internet, dos más que el iPhone. Pero es en el software en lo que más destaca: con la última versión de Android, Ice Cream 4.0, a la que se suma la “bonita y práctica” (lo dice la OCU) interfaz TouchWiz Nature UX. Y viene con una larga lista de comandos que se ejecuta mediante gestos en la pantalla: puedes, por ejemplo, hacer una captura de la pantalla con sólo deslizar la mano sobre la pantalla de un lado a otro. Y se puede silenciar una llamada o la música del teléfono dando la vuelta al teléfono y poniéndolo boca abajo sobre la mesa. O, si se está leyendo un SMS, puede llamarse a la persona que lo envió con tan solo acercar el teléfono a la oreja.
Por último, aporta innovaciones como Smart Stay: cuando se está leyendo una página, un sensor en la cámara frontal determina que los ojos están centrados en la pantalla y controla los ajustes del brillo de manera que la pantalla no se bloquea automáticamente pasado un tiempo, sino que seguirá encendida mientras el usuario la esté mirando.

¿Y la música?

Norah Jones, a pesar de ser como ideal y cuasiperfecta, siempre me ha gustado, como me ha pirrado desde niño la coliflor con mayonesa; no es gran cosa, pero me encanta y define mi (poco refinado) gusto. Y en este último disco, la voz y las canciones de Norah, más maduras, armadas y estilizadas, me gustan tanto o más que nunca.

¿Es la banca de todos? ¿Y qué enseñan en las escuelas de negocios y las universidades?

¿La banca es de todos? Lo pregunto porque sus excesos y desgobiernos los pagaremos a escote, vía comisiones y vía inyecciones de dinero público. Lo que temíamos (pero esperábamos y casi ansíabamos) ocurrió este sábado. Nos intervinieron. Sí, sí, porque si alguien te presta –no para caprichos, sino para que pongas orden en tu economía y puedas sobrevivir y hacer frente a los pagos de una deuda que te ahoga-, una cantidad de dinero que multiplica por mil lo que tienes en la cuenta corriente, estás atrapado y de por vida. Devolver ese dinero será tu pesadilla; y tu acreedor, el dueño de tus movimientos. Mejor mentalizarse. No sabemos si habrá más ajustes en el gasto público y con ello se reducirá aún más el papel corrector dela desigualdad que debe desempeñar el Estado, si subirá el IVA y se encarecerán aún más los precios o si se retocará la reforma laboral y habrá todavía más despidos, pero los presagios no son alentadores, no.

Parece que el riesgo al corralito, al desastre absoluto, desaparece, y no fuimos pocos quienes respiramos tranquilos este sábado tarde al enterarnos. En mi caso, en Markina tomando algo con los amigos de toda la vida tras la comida anual de cuadrilla. El comentario general fue de resignación pero no del todo negativo. Un mal necesario.

Pero, además de la decepción del día después operativo en la Bolsa (-0,5% este lunes, una amarga y desagradable sorpresa, tras haber llegado a subir casi el 6% durante las primeras horas de la jornada) y de que la prima de riesgo no solo no haya bajado sino ha escalado hasta un vertiginoso 520, hay dos cosas que me preocupan mucho a medio plazo. Me explico.

Una, que curar el envenenamiento inmobiliario (sanear me parece término demasiado optimista) del sistema financiero español sólo garantiza que la quiebra no se va a producir esta semana ni la siguiente. El problema es que para salir del agujero negro necesitamos mucho más que eso. La ayuda europea, la línea de crédito, el rescatillo o como prefiramos llamarlo, es el salvavidas que impide la muerte inminente, pero la costa se encuentra a decenas de millas, y no nos quedan fuerzas para nadar, ni agua ni alimento para aguantar. Yendo al grano, necesitamos crecimiento económico sostenido, que los agentes capaces de hacerlo puedan crear empleo. No podemos seguir con estas cifras pre-revolucionarias de desempleados, con millones de personas sumidas en la pobreza, con más millones aún de familias agobiadas y sin expectativas claras de futuro; todas, además, navegando en este mar de problemas en la peor de las coyunturas, con un Estado del Bienestar claro candidato a perder su noble denominación. Para ir generando actividad económica, los empresarios grandes y pequeños, los autónomos, requieren financiación, que se le preste dinero a un precio razonable y sin exigir imposibles. Para pagar las deudas más acuciantes y no verse obligados a despedir o, peor aún, a cerrar el negocio; o, en el mejor de los casos, para poner en marcha nuevos proyectos. Es decir, que este rescate europeo, que nos compromete a todos –no nos engañen, ya lo hicieron antes- debe revertir, y mejor pronto que tarde, en el conjunto de la sociedad, en, como se dice ahora, la economía real. Que está hecha unos zorros, con su problema histórico de falta de productividad/competitividad y de inadaptación al nuevo entorno tecnológico; un marrón que tendremos que comenzar a abordar también algún año de estos. Tememos que ese dineral prestado por la UE se destine en exclusiva a limpiar las excrecencias de la banca peor gestionada, la que antes ocultó y ahora luce, por imperiosa necesidad, sus vergonzosos números rojos. Una banca que hiede (se hablará del caso Bankia, lo verán) a pura estafa, y que (al tiempo, y tendrá lo suyo constatarlo), competirá -con dinero público y, por ello, de modo desleal- con la banca saneada, que fue gestionada sin tanto despropósito en los tiempos de euforia y que ahora se ve metida en el mismo saco de las entidades irresponsables y/o corruptas. Y algún día tendremos que plantearnos qué se enseña en las universidades y en las escuelas de negocios que nutren de profesionales al mundo de la política y las finanzas. Porque ética en el trabajo, rigor técnico y honorabilidad en la toma de decisiones, o compromiso personal con la sociedad cuyo bienestar deben procurar deben ser las marías, visto cómo actúan muchos de estos mandamases. ¡Menuda tropa de dirigentes que tenemos, cuánto chorizo irresponsable!. Leamos los editoriales de la prensa extranjera, es un ejercicio doloroso pero muy saludable, para irnos enterando. El Guardian británico dicelos españoles, que sufren la tasa de paro más alta de la UE, deberán responder por la deuda contraída con esta ayuda. Y pagar el rescate de unas cajas de ahorros gestionadas por directivos incompetentes y sus amiguetes“.

Y dos, me temo que aunque pueda discutirse si los ciudadanos vamos a pagar (es decir, el Estado español) esta “línea de crédito” de hasta cien mil millones de euros (en letra parece menos, ¿no?), porque el FROB que los va a gestionar con los bancos y cajas solicitantes de ayuda no deja ser del Estado y, que se sepa, el Estado somos todos y el dinero de todos, hay algo que les aseguro va a a ocurrir. El saneamiento del negocio bancario, es decir, la corrección de los errores cometidos estos últimos años de excesos, despropósitos y, me atrevo a decir, robos en algunos casos, lo vamos a pagar, si no a escote, casi, los usuarios bancarios, es decir, todos nosotros. Porque, para pagar la monumental deuda contraída, cajas y bancos van a tener que poner en rentabilidad sus negocios. Y, como nada hace pensar que de pronto les dé por volver a conceder créditos a empresas y particulares al ritmo normal de antes de la crisis, ¿de dónde van a lograr tanto beneficio como necesitan obtener? A las medidas higiénicas inevitables -y en ciertos casos dramáticas- que ya podemos dar por descontadas (eliminar gastos superfluos, despedir a un buen número de trabajadores, reducir el desmesurado número de oficinas….), le va a suceder un fenómeno que no por ya detectado por casi todos nosotros, duele menos: el encarecimiento abusivo de unas comisiones bancarias que -muchas de ellas antes gratuitas-, ya se habían puesto a precios desconocidos. Según todos los analistas, el crédito tardará meses, si no años, en florecer; entonces, ¿de dónde lograrán bancos y cajas esos beneficios que tanto necesitan? Pues de ahí, de sangrar, poco a poco e intentando que no se note demasiado, nuestras cuentas corrientes, no lo duden. Es lo que más sencillo les resulta, subir las comisiones, y como nos tienen atrapados, somos presa fácil. Algo habrá que hacer para evitar el saqueo, seguiremos con este asunto.

Para terminar, y por no dejarlo en un punto tan deprimente, dos noticias pequeñas pero significativas en pleno fragor de la batalla financiera.

El 27% de los clientes de entidades financieras españolas sopesan cambiar de entidad bancaria por no considerar a su banco o caja “una entidad solvente”, según un estudio reciente de Nielsen España. Es un paso, a ver si nos ponemos de una vez las pilas, que ya es hora. El banco es una tienda más. Y la fidelidad, tal y como se plantea por las entidades en su publicidad, un cuento chino, que además nos sale muy caro. Deme bueno y barato, tanto servicio como producto, y me tendrá como cliente; si no, olvídese de mí.

2) La crisis impulsa un proyecto innovador: los préstamos p2p, entre personas, sin recurrir a bancos o cajas. No sé si es viable a estas alturas pero al menos tiene buena pinta, siquiera como presión a un sistema que no respeta a sus clientes. “Egoísmo bancario” dice un editorial de la revista financiera de la OCU, que denuncia no solo la pésima gestión que ha caracterizado a muchos bancos, y sobre todo, cajas de ahorros estos últimos años, sobreexponiéndose al ladrillo y concediendo créditos a tutiplén, infravalorando los riesgos. Pone el dedo en la llaga la OCU, al apuntar al “egocentrismo” que ha llevado a bancos y cajas a cometer el grave error de mirarse demasiado al ombligo y “olvidarse del cliente”. Pues eso.

¿Y qué música puede resarcirnos un poco de tanta zozobra?

Pues, forzosamente, un video que aporte tranquilidad y perspectiva, mediante, por supuesto, música hermosa, inspiradora y emocionante. A ver si os gusta, es una de mis bandas favoritas, los nórdicos Kings of Convenience, que nos regalaron (fue gratis) un maravilloso concierto hace dos o tres años en el escenario verde de La Zurriola con motivo del festi jazz de cada verano.

El bienestar animal, responsabilidad o lujo inasumible: los pollos viven algo mejor, pero los huevos los pagamos un 50% más caros

Cierran en un solo año doscientas cincuenta granjas avícolas para la producción de huevos (una de cada siete de las 1.750 existentes en 2011 ha bajado las persianas) y sube un 50% el precio de los huevos.
¿El motivo de esta convulsión en el sector? La aplicación de una normativa UE de bienestar animal, que obliga a las granjas a disponer en sus jaulas de un 40% más de espacio para los pollos del (ínfimo: 500 centímetros cuadrados para cada animal) que tenían, en realidad, se ha obligado a que, al menos, puedan moverse un poco: siempre han vivido hacinados en esas enormes naves industriales, perfecto escenario de una película de terror escatológico. El número de pollos confinados en jaulas ha pasado, del año pasado al actual, de 43 a 35 millones. Sin embargo, el de gallinas camperas (de 800.000 a casi un mllión) y de las de “granjas en suelo” (de 335.000 a 1,45 millones) ha aumentado notablemente. Parece que las cosas van cambiando, a favor del bienestar animal y de la responsabilidad de los seres humanos para con sus animales de abasto, si bien a costa de un (más que probablemente) inevitable encarecimiento de un producto tan de primera necesidad como el huevo. ¿pasará lo mismo con los peces y mariscos de la acuicultura, o con el foie grass de los patos? ¿y con la carne de vacuno o porcino? ¿Podemos pagar en momentos tan difíciles para la mayoría de las economías familiares este sobrecoste, nos lo podemos permitir? Quizá fuimos demasiado lejos en la explotación intensiva del sector primario y es hora de dar marcha atrás, pero…

Cuatro de cada diez coches tendrán en España más de trece años de antigüedad en 2015. Hoy tienen trece o más años solo el 30% del parque automovilístico. Y la media de edad es de 10,5 años, dos años más que en 2008. La tendencia parece clara: en época de crisis, evitamos comprar coche y tiramos con el que tenemos. La cifra de ventas de coches da fe de ello: se venden menos coches nuevos que nunca, hasta el punto de que hemos llegado a una ratio récord: en 2012 se estima que se venderán 2,3 automóviles usados por cada uno nuevo, y según fuentes del sector “se debe más al hundimiento de la demanda de automóviles nuevos que al crecimiento del mercado de usados”. Y es cierto, porque apenas aumentan las ventas de los coches de ocasión (sólo un 1% en el último año). La crisis y la falta de financiación por parte de los bancos hace que los consumidores se decanten cada vez más no solo por coches usados en general sino por los de cierta antigüedad en particular, ya que son más baratos y por tanto pueden pagarse sin recurrir a créditos o, en su caso, con préstamos de menor cuantía. Indudablemente, los coches viejos contaminan más, consumen más carburante y son menos seguros (aumenta el riesgo de accidentes) que los coches nuevos y que los que cuentan con pocos años. Tras varios años de continuidad en esta línea, España es el segundo país de la UE, solo superado por Grecia, con coches más viejos: cuando finalice este año, el 45% de nuestro parque automovilístico tendrá 10 o más años.

Proliferan en Madrid las lavanderías autoservicio, al estilo de lo que hemos visto en el cine que ocurre en las ciudades de EEUU. Incluso hay franquicias compitiendo por este nuevo hueco comercial. La razón de previsible éxito es que estas lavanderías son un 50% más baratas que las tintorerías. No es que la gente haya dejado de hacer la colada en casa ni que no le llegue para comprar lavadora, lo que va a dejar es de ir la tintorería para limpiar sobre todo alfombras, mantas, cortinas y otros productos textiles.

Bruselas censura a España y critica a las grandes empresas eléctricas por el abandono de las energías renovables y el parón impuesto por el Gobierno al sector de las energías limpias, a pesar de que anteriormente uno de los más activos en las ayudas a la producción eólica y solar. La UE, además, critica directamente la “compensación escesiva” y los favores a las centrales nucleares e hidráulicas, “ya amortizadas” y que pagan los consumidores. Recalca también que las subvenciones al carbón son “ineficientes y perjudiciales para el medio ambiente”. En su reprimenda, la Comisión Europea recuerda que “España sigue retrasada respecto de otros países de la UE en la aplicación de la legislación medioambiental” y advierte de lo difícil que resultará España alcanzar el objetivo europeo para 2020. Incluso revela la CE que estas medidas anti-energías renovables no se han traducido en reducción de precios de la energía eléctrica, por lo que frenan el crecimiento económico. Las eléctricas convencionales (Iberdrola, Endesa, Gas Natural), por su parte, aducen que el déficit tarifario -que llevan años exigiendo equilibrar con costes de producción y distribución y que el Gobierno va compensando con las consecutivas y recientes subidas de precios de la alectricidad,- se debe a las primas, las subvenciones, que durante estos últimos años recibieron las energías renovables (éolica y solar, sobre todo).

Refrescos de más de medio litro, prohibidos en EEUU. La obesidad creciente sigue auspiciando medidas coercitivas en el consumo. Nueva York propondrá este jueves prohibir la venta de refrescos de más de medio litro en restaurantes , cafeterías y otros estableciemitnos alimenticios en la ciudad. La normativa pretende combatir así el consumo excesivo de bebidas azucaradas y la obesidad que este genera en una población muy aficionada al fast food. En nuestro país, no prosperó la propuesta de gravar con impuesto específico a la comida basura, pero vemos que en otras latitudes las autoridades establecen normas radicales para poner freno a la epidemia emblemática de este siglo: la obesidad.

Medio millón de muertos tenían seguro de vida pero los herederos que podían cobrarlos no lo sabían. Casi medio millón de personas han descubierto en los últimos cinco años que un familiar ya fallecido tenía contratado un seguro de vida gracias al registro creado por el Ministerio de Justicia para evitar que estos seguros queden sin cobrar. Desde junio de 2007 y hasta el 31 de mayo de 2012 el Ministerio de Justicia ha recibido más de un millón y medio de consultas y en 488.065 casos se ha concluido que el familiar fallecido sí contaba con un seguro de vida. La moraleja es evidente: si tienes un seguro de vida, que lo sepan tus familiares y herederos. Si temes que quieran quitarte de enmedio para cobrar, quizá deberías pensar en cambiar el testamento, digo yo y permitidme la broma.

Transparencia Internacional (TI) ha advertido de que España no sanciona ni controla “suficientemente” la ineficiencia, el despilfarro y las corruptelas en el sector público. Y recomienda la aprobación de un plan nacional de lucha contra la corrupción. La ONG, con sede en Berlín, ha publicado este miércoles un informe que aborda el problema de la corrupción y la importancia de sacar adelante una Ley de Acceso a la Información frente a la “cultura de opacidad”. Propone, además, al Gobierno que promueva un plan estratégico contra la corrupción que involucre a partidos políticos, ONGs, sindicatos, asociaciones empresariales y medios de comunicación. Por último, TI considera necesario reformar la Ley de Enjuiciamiento Criminal y plantea que la investigación de los delitos de corrupción por parte de los fiscales podría hacer “más viable” el sistema. ¿Cabe hacer comentarios?

Reebook y Skechers pagan multas millonarias por publicidad engañosa de sus zapatillas “adelgazantes” y saludables. La Comisión Federal de Comercio de EEUU (FTC) ha resuelto que los beneficios (perder peso, combatir la celulitis, reafirmar los glúteos, reducir el dolor lumbar y de espalda, prevenir las varices, comatir la celulitis…) carecen de fundamento científico, lo que se traducido en dos multas por publicidad engañosa, que las marcas han aceptado pagar: una de 18 millones de euros para Reebok en septiembre del año pasado y otra de 31 millones para Skechers a mediados de mayo. Ya denunció OCU en marzo que esos efectos fantásticos de las zapatillas no estaban probados, y citaba un estudio del American Council of Exercise, dependiente del Centro de Información sobre la Salud, que demuestra que el consumo de energía y la actividad muscular con estas zapatillas no son superiores a los que se producen al caminar con unas normales. Además, las autoridades estaounidenses obligaron a estos dos fabricantes a devolver el importe pagado estas zapatillas a los compradores que lo soliciten. De todos modos, las empresas no ceden en su empeño y, admitiendo el pago de las multas para evitar indemnizaciones multimillonarias, continúan anunciando sus zapatillas con promesas publicitarias similares a las prohibidas, que aun sin citarlos expresamente sugieren esos beneficios “saludables” que no consiguen demostrar.

Las multas para ciclistas que infringen la nueva normativa generan polémica en San Sebastián. Circular por la acera en bici supone una multa de 50 euros, lo mismo que llevar timbre o luz. Y la sanción sube hasta 200 euros si se circula con los auriculares puestos o hablando por el móvil. Multas estipuladas por la nueva legislación implantada por el gobierno municipal de San Sebastián para los ciclistas. La aplicación de esta medida, a pesar de los seis meses transcurridos desde la campaña de concienciación, ha despertado una fuerte polémica entre algunos ciclistas, que consideran abusivas las sanciones y reclaman una mejora de los bidegorris para garantizar la seguridad. Es habitual ver que ciertos ciclistas circulan por donde no deben y que no respetan las normas específicas de este vehículo, pero ¿no es demasiado pronto para sancionar a quienes usan un medio de transporte urbano tan elogiado como la bici?.

Y la música?

Pues hoy toca el pop juvenil emergente del quinteto británico Tigercats, banda más de mañana que de hoy, de recién surgidos y poco conocidos que son. Aunque tampoco renuevan en exceso la fórmula ya exprimida por Hefner o más recientemente transitada por Wave Pictures: canciones frescas, breves, vitaminadas, brillantes y enérgicas. Las peculiaridades de Tigercats: los preciosos estribillos, las dos voces (chico y chica, ambas bellas, dotadas técnicamente e idóneas para el estilo), las guitarras ochenteras ejecutadas con brío y querencia a los arpegios endemoniadamente recortados pero huyendo como de la peste de los solos (tal y como propugnaba la leyenda escrita en la guitarra del cantante), así como las percusiones (en este directo, limitadas a un cajón) dinámicas, livianas y resultonas; en suma, pop elegante, ameno y nervioso, con la tensión justa y con buen humor pero sin confianzas excesivas, perfecto para coger aire y saltar la alambrada que a cada paso nos plantan estos tiempos tan enervantes.

Vi ayer mismo en directo a Tigercats en el Fnac de Bilbao en un breve y poco concurrido concierto, y me sorprendió que pese a su juventud sonaran tan claro y redondo, y que, aunque parezca simple la sentencia, tocaran y cantaran tan bien.