Archivo por días: 19 marzo, 2013

Acrobacias linguísticas

Los tópicos funcionan un poco como el bastón del ciego. Tac, tac, tac. Con ellos va uno reconociendo los bordes del camino sin riesgo a escurrirse por lo desconocido. Cuando se vive en otra galaxia convertido en un alien la ventaja de ir guiado por los tópicos es evidente: evitan que tropecemos y que seamos arrollados por una cultura que sigue su camino sin importarle en exceso si en ese momento nosotros la estamos cruzando. La desventaja, que te impiden explorar el lado más bestia de la vida. Y ahí suele estar lo más interesante.

Tópico uno: los chinos son buenos haciendo acrobacias. Tópico dos: los chinos son malos creando, innovando. Del primero no voy a decir nada pero en el descansillo de mi escalera aún no he visto a nadie hacer ni un triste pinopuente. Al segundo hacía tiempo que tenía ganas de hincarle el diente.

Hincarle el diente con la boca. Con el lenguaje, para ser exactos. Y la disculpa me la ha dado esta noticia: Pekín investiga a Coca Cola por espionaje. Coca Cola. Kokou kole. La felicidad en la boca. Toma ya.

Logotipo Coca Cola China

Logotipo Coca Cola China

Cuenta la leyenda del márketing que cuando la fórmula mágica llegó a China su marca fue traducida como Kekoukela. Error, pues Kekoukela significa algo así como “muerde el renacuajo de cera”. Así que los expertos en la materia jugaron y jugaron con 40.000 caracteres del mandarín hasta que cantaron bingo: 可 (ke) 口 (kou) 乐 (le). La felicidad en la boca. Toma ya. Y riete tú del tate aquí hay tomate.

Otras famosas traducciones maestras de marcas extranjeras son Cola Cao -Gao le Gao-alto, alegre y alto (si alguien se muere por saber como suena la canción del colacao en chino, hagan clic, que paramos un minuto para la publicidad).

Continuamos.

Reebook – rui bu – pasos rápidos. O Colgate – gao lu jie – revela una limpieza superior. Y seguro que hay más. El mandarín permite hacer miles de acrobacias como estas. Ideales para jugar, adaptar, sugerir, o provocar con el lenguaje. En la misma línea son legendarios y parte fundamental de la comunicación oral los Chengyu, los atsotitz o refranes chinos. También la red está plagada de piruetas del lenguaje para saltar la censura o de neologismos para describir las últimas tendencias sociales.

Si el lenguaje es la forma que tenemos de mirar el mundo, de entenderlo y de contarlo, China, me parece a mi, tiene un potencial creativo e innovador extraordinario. Otra cosa es que se fomente o no.