Inteligencia emocional

Emociones y sentimientos: Cuando el silencio no es oro

François Auguste René RODIN: El beso (marmol, 1886)

“ Cuentan que cuando un silencio aparecía entre dos
era que pasaba un ángel que les robaba la voz”
Silvio Rodríguez

Por Rosalia Peña

El silencio es oro, la palabra es plata, dice el refrán. Efectivamente, aprender desde la más temprana edad, las diversas significaciones del silencio puede resultar una herramienta importante desde el punto de vista comunicativo. Pensemos, por ejemplo, en esos silencios de respeto, tolerancia, amistad, de gran valor social o en aquellos premisa fundamental de los turnos en la conversación. De modo que, la ausencia fónica desde el punto de vista semiótico- comunicativo, puede expresar una serie de matices en los cuales huelga- a veces- la palabra, pero abundan los contenidos, sobre todo de tipo emocional.

  

Los primeros intercambios de tipo afectivo y gestual, que establece el niño con su familia en los primeros meses de vida tienen una particular importancia para la adquisición del lenguaje e incluso para sus relaciones futuras. Así pues, el bebé y sus cuidadores, especialmente la madre por los lazos naturales que los unen, pueden lograr a través del lenguaje una mayor o menor sintonía que encuentran expresión en alegría, tranquilidad, angustia, excitación, … de los participantes de este proceso comunicativo, y en consecuencia, el sentirse bien, mal, a gusto o no, … de acuerdo con la respuesta esperada. “…y es que aprendemos a sintonizar emotivamente con los demás mucho antes de disponer de palabras para referirnos a … sentimientos…” (Goleman, 2006). Estas ideas, sin embargo, no restan valor al lenguaje verbal. Se sabe de su interrelación con el no verbal, y que los niños que crecen estimulados lingüísticamente, aún antes de que puedan comprender el sentido de las palabras, aprenden a hablar e interactuar más fácilmente que aquellos que no se desarrollan en contextos facilitadores.

 Ahora bien, hay otros silencios que distan mucho de la idea que inició este comentario. Son el resultado de emociones que pueden “paralizar” al individuo. En ellos subyace el miedo, la inseguridad, la desconfianza… Peor cuando la ausencia de expresión lingüística llega al plano de la actuación también nula. Esto es, al bloquear el proceso del lenguaje, acaso estamos bloqueando otros procesos: el pensar, el actuar.

En opinión de Kagan, citado por Goleman, el silencio vergonzoso frente a una situación insólita o frente a lo que se percibe como una amenaza constituye un signo de la actividad de los circuitos nerviosos que conectan la zona frontal, la amígdala y estructuras límbicas próximas que controlan la capacidad de vocalizar ( los mismos circuitos que nos hacen “colapsarnos” en situaciones de estrés).

Si desde el propio entorno familiar aprendiésemos a poner voz a esos silencios “amenazadores”, ¿Estaríamos evitando situaciones que nos pueden desbordar en el presente y futuro?

7 pensamientos sobre “Emociones y sentimientos: Cuando el silencio no es oro

  1. oier

    Pienso que la verbalización de las emociones es una forma de percibirlas y comprenderlas para luego poder regularlas. No digo que haya que hablar siempre. Lo que tú comentabas al principio del escrito es cierto y muy bello… algunos silencios, algunas miradas, son más expresivos que muchas palabras. No obstante, el silencio opresivo de una emoción que está actuando en nuestro organismo pero que no sabemos identificarla no creo que sea bueno para la persona. Sobre todo porque, aún no sabiendo ponerle nombre, no sabiendo qué emoción es, ésta no dejará de hacer su función en el organismo, no dejará de actuar a nivel neurofisiológico, de pensamiento y comportamenal, además de suponer una vivencia subjetiva para la persona. Enseñar a nuestros hijos a conocer sus emociones, a enseñarles a identificarlas y ponerles nombre creo que les ayudará en un futuro a regularlas mejor, a ser más inteligentes en su gestión, a ser más emocionalmente inteligentes en sus procesos vitales de toma de decisiones y consecución de su bienestar. Gracias Rosália por tu artículo… muy bello y casi poético… muy emocinoante.

  2. Jon

    Kaixo Rosalia!!! Que bello ha sido leerte, estoy cautivado por tu sensibilidad y cariño. Transmiten emoción en tus letras, sobre todo serenidad y tranquilidad. Qué cierto es que aunque el lenguaje no verbal transmita muchas emociones, qué grandiosa sería la Infancia en la que sepamos comunicarnos de ambas maneras, verbal y no verbal. Enseñaríamos a nuestros retoños a diferenciar ambas comunicaciones y a utilizarlas según la situación. La relación niñ@-adult@ es en gran medida emocional, por lo que enseñar a expresar emociones con un lenguaje formal, nos ayudaría en gran medida en la dificil tarea de la educación de nuestros hij@s. Además enseñaríamos a la vez que estaríamos aprendiendo. Muchas gracias Rosalia por este artículo, tu dulzura ha impregnado la página. Un abrazo muy fuerte.

  3. Araia

    La verdad es que al leer este artículo no me ha quedado ninguna duda de la importancia de la comunicación. Además, no sólo por las ganancias emocionales a nivel individual, sino también por las consecuencias en nuestro entorno. A mi me ha pasado entrar en casa, seria, triste, cansada o enfadada, por motivos ajenos a la familia, y sin embargo, si no doy ningún tipo de explicación al respecto, puede, y en mi caso así ha sido, llevar a equívocas interpretaciones por parte de los demás: pensar que estamos enfadados con ellos, que les culpamos de algo, etc. Creo es importante que aprendemos a expresar y sobre todo a matizar las diversas tonalidades de nuetsro mundo emocional, saliendo del “bien” o “mal” al que estamos tan habituados. Gracias Rosalia, un texto muy enriquecedor!

  4. Vincent

    Este artículo me ha traido el recuerdo de una situación desagradable, pero que viene a tener una relación que ahora encuentro, con lo que dice el artículo. Hace unos meses tuve la oportunidad de visitar un horfanato en un país del sur de África. Una de las cuidadoras nos mostraron a mi padre y a mí una niña de cuatro años cuyo aspecto era el de un bebé de poco más de un año. Caminaba torpemente y su mirada y orientación eran lentas y pesadas. La cuidadora nos relató una relación paterna casi inexistente y una historia sin contacto. En aquel momento me replanteé lo de las necesidades básicas para las personas y las conclusiones a las que llegué entonces eran innegables ante la evidencia . Para que luego digan que no necesitamos que nos quieran.

  5. Carmen

    El comienzo de este artículo me ha recordado una frase muy acertada de Nietzsche que dice: ” El camino a todas las cosas grandes pasa por el silencio “, pero a lo largo del mismo y sobre todo en la parte final, he recordado otra frase de Sófocles, que no quita valor a la primera, pero que resume un poco el conmovedor y tan bien argumentado texto que he disfrutado mucho y espero Rosalia seguir haciéndolo que dice: ” Hay algo amenazante en un silencio demasiado grande “.

  6. milkele

    que importante son las palabras que no se dicen (la comunicacion no verbal). que importante desarrollarnos con ellas que son realmante las que nos hacen crecer y matizan la informaciob. ES IMPORTANTE SABER APRENDER A INTERPRETARLAS PERO TAMBIEN SABER QUE, como decía Araia, nuestras interprteaciones a veces puden dar lugar a equivocos.
    saber que “la comunicacion no verbal”informa ya nos hace ser mas conscientes de que además de lo que decimos, el oyente recibe otra informacion que tambien debemos de cuidar

  7. Rosalia

    Hola , soy Rosalia, la autora del texto. Agradezco mucho a quienes han llegado hasta la idea final , y muy especialmente, a los que van compartiendo su lectura a través de los comentarios. En efecto, lenguaje verbal y no verbal se relacionan entre sí como partes de un todo: la capacidad general de lenguaje. Pero también son especialmente relevantes de acuerdo con la situación comunicativa, los interlocutores, el canal de comunicación, el contexto general de la comunicación, por citar algunos elementos claves. Así, por ejemplo, si el mensaje nos llega solamente por el oído, la selección lingüística es el centro, mientras que si desconocemos la lengua del interlocutor, lo no verbal podría decidir la comunicación. Cuidar la sintonía entre lo verbal y lo no verbal es regla de oro, y ello es posible si hay coherencia entre lo que sentimos, pensamos y comunicamos… Me satisface pensar que alguna idea de las comentadas haga reflexionar sobre el aprendizaje no verbal, que según la mayoría de los estudios constituye más del 65 % de nuestra comunicación ordinaria, y eso aún es un reto para la enseñanza, sobre todo en el mundo intercultural en que vivimos…
    Por otro lado, los hablares, silencios, el uso de unos u otros códigos dependen en mucho del contexto y resulta importante identificar, comprender sus significados diversos para poder hacer un uso efectivo de los mismos. Gracias una vez más y los espero en próximas comunicaciones.

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