Inteligencia emocional

¡ Reír, Bailar, Disfrutar….Carnaval !

Por Jon Berastegi:

! Vaya semanita! Cose, corta, pinta, arregla y… a bailar, reír, disfrutar,… ¡Estamos de carnavales! Desde el fin de semana pasado llevo disfrutando del Carnaval sobre todo en sus dos centros neurálgicos de la provincia: Tolosa y Trintxerpe.

Son esos días donde disfrutas viendo disfraces originales, algunos comprados y otros improvisados y sobre todo porque “el qué dirán” se queda en algún recóndito cajón escondido.
Pero lo que siempre me llama la atención es el reflejo de felicidad que llevan las personas en sus caras. Por unos momentos, días, horas, minutos, segundos, nos olvidamos de la espiral de rutina que nos suele absorber en mayor o en menor medida y nos dedicamos a promover emociones agradables que nos hagan sentir bien.

  

 Este fin de semana  no tenía muchas ganas de estar de fiesta el fin de semana, pero al escuchar desde mi balcón la música, ver las carrozas, observar las ganas de divertirse de las personas,…saqué del armario mi disfraz y me tiré a la calle. Rápidamente mi cuerpo y mi mente se vieron envueltos en un cúmulo de emociones que me invadieron de felicidad.

De pronto a mi izquierda se acercó una mujer disfrazada… No! No era una mujer, era el panadero de la tienda debajo de mi casa. Ese hombre serio, de poca palabra, que raramente te da los buenos días, se había convertido en otra persona. Me amarró la mano y se puso a bailar conmigo, no paraba de bailar, cantar y reírse sin parar.

Fue algo sensacional, sólo espero que hoy lunes cuando baje a comprar el pan, no se esconda debajo del mostrador, y continúe con esa alegría,…

La Educación Emocional enseñará a nuestro futuro, nuestros niños, a generar emociones agradables en cualquier momento y día, para que entre todos se contagien el bienestar que producen ese tipo de emociones.

¿Por qué encerramos nuestro buen humor, nuestra alegría, en los días que se encuentran marcados en rojo en nuestro calendario?

9 pensamientos sobre “¡ Reír, Bailar, Disfrutar….Carnaval !

  1. Rogelio

    El disfraz es una buena forma de confunidir nuestras identidades, de ocultar nuestro rostro habitual para poder dar rienda suelta a emociones ocultas durante el resto del año, el apropiarse de otra identidad y ser como no nos atrevemos ser durante el día a día. No se por qué encerramos nuestro humor, pero si la educación emocional permite disfrutar de él todos deberíamos cursar esa asignatura. El ver un franca sonrisa en el semblante de las personas ayuda da vivir y a ser algo más felices. ¡Vamos, pues, a educarnos emocionalmente!

  2. Ígor

    en mi opinión, es una reminiscencia de la contención emocional de otros tiempos, que todavía hoy sigue influyendo en nuestras vidas. LAs emociones no se consideran recursos para conseguir objetivos, para “hacer”, son palos en la rueda, y más concretamente las emociones relacionadas con las pasiones. En cierto modo es una forma que la sociedad tiene para hacer lo que en cine se llama “alivio dramático”: cuando la tensión es alta y se mantiene durante mucho tiempo, el guionista incluye un toque de humor, de vanalidad, que posibilite al expectador la evasión del momento. De todos modos, y afortunadamente, muchos mantenemos emociones relacionadas con la alegría el mayor tiempo posible, sólo que la alegría es mucho mayor cuando es compartida. Un saludo.

  3. Leire

    No creo que encerramos sólo el buen humor en los días rojos de nuestro calendario, sino que muchas cosas que nos gustan hacer, como leer, pasear, conversar…los desplazamos como si no fueran importantes en nuestra vida y las dejamos arrinconadas hasta el fin de semana, que tenemos más tiempo y las volvemos a sacar, pero llega un día que ya, no les apetece salir, porque se han cansado de esperar y para que esto no ocurra, yo hace mucho tiempo decidí que mi calendario iba a estar marcado todos los días de rojo para poder disfrutar todos los días de las cosas que me gustan y desde aquel día soy un poco más feliz.

  4. mariaje

    hola jon! He leido tu articulo. Me ha parecido muy interesante que trates la IE mediante anecdotas diarias y reales, ya que así observamos la cercanía de este constructo.
    Creo que resulta muy apripoado el desarrollo de las emociones agradables en el día a día, ya que estas son facilmnente contagiables, igual que las no agradables. Coincido contigo en que en las fechas de guardar es cuando más las empleamos. Nos iría mejor si lo hiciesemos todos los días. Espero tu próximo artículo con muchas ganas. Agur

  5. Aitziber

    Si nos paramos a reflexionar, al cabo del año disfrutamos de un número reducido de “grandes motivadores”: vacaciones, escapadas, fechas señaladas… creo que es fundamental aprender a valorar los “pequeños motivadores” del día a día, que son los que al fin y al cabo nos facilitan la vida:ese café con alguien, la ducha de la mañana, la llamada de teléfono, el paseo hasta llegar la trabajo, etc.

  6. Conchi

    Kaixo Yon: Yo espero que no seamos tan cortos como para esperar fechas concretas en el año para dar rienda suelta a nuestras emociones. A mi me corta mucho cuando todo el mundo “parece” feliz, que no lo són aunque lo parezcan pues se ven obligados a serlo.Se es felíz por momentos sin fechas en el calendario, sin numeros rojos. A veces un día cualquiera de convierte en inolvidable. Un saludo

  7. Miguel

    “La vida es como una caja de bombones, nunca sabes de que sabor te va tocar” FORREST GUMP. Cada bombón que nos comemos debería ser el bombón más rico o por lo menos el menos desagradable. Yo soy de los que el fin de semana me convierto en otra persona, porque en el día a día me resulta muy complicado, ya que el trabajo, loa niños, las tareas del hogar hacen que mi bombón diario sea menos dulce.

  8. Iñaki Jiménez

    A mí lo que más me llama la atención es lo que le cuesta a las personas ser ellas mismas sin necesidad de disfrazarse. Parece que les diera vergüenza mostrarse como realmente te apetece en cada momento, sin máscaras y sin ardides.

    ¡¡¡ SÉ TÚ MISMO/A !!!

  9. AUTOR

    Hola a todos y a todas, os agradezco vuestros comentarios, y aprovecho para enplazarle a Iñaki que continúe leyendo los artículos ya que en los próximos hablaremos de lo que él dice: “SE TÚ MISMO”. Me gustaría haceros reflexionar con otra pregunta que lanzo al aire? Creeis que las emociones son como el virus de la gripe?, es decir facilmente contagiable?

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