Inteligencia emocional

Inteligencia emocional y la cultura

Por Rogelio Fernández

Parece que la comunidad científica está de acuerdo en que existen una serie de emociones universales entre las que se encuentran la alegría, la ira, el miedo y el asco, entre otras. Todas estas emociones son reconocibles en cualquier parte del mundo. Sin embargo, parece que también los expertos en el estudio de las emociones están de acuerdo en que la cultura tiene un efecto doble en el proceso emocional: en la valoración del estímulo emocional y en la adecuación de la respuesta emocional subsiguiente.

  

A tenor de esto, mi inquietud es la siguiente: si las emociones tienen un componente cultural determinante en su valoración y en su respuesta ¿podemos hablar de metodologías universales de educación emocional?. En un entorno cada vez más multicultural ¿cómo vamos a conseguir que se desarrolle la Inteligencia Emocional tanto en la educación, como en la empresa o en el tejido social? ¿Va a ser posible esta formación teniendo solamente en cuenta la cultura predominante? ¿Pueden las nuevas tecnologías mitigar estas diferencias y universalizar este tipo de formación?

Perdonen ustedes tantas preguntas pero en un entorno cada vez más diverso, más multicultural, creo que estas cuestiones deberían ser tratadas para facilitar el desarrollo de la IE en comunidades que son ya, por definición y por composición étnica, muy diversas.

¿Qué opinan ustedes? ¿Qué grado de importancica le conceden a la cultura dentro del ámbito de la IE?

2 pensamientos sobre “Inteligencia emocional y la cultura

  1. Edurne

    No creo, que la multiculturalidad sea un problema en el desarrollo de la inteligencia emocional, ya que si intentamos conocer las diferentes culturas, podremos entenderlas y descifraremos los códigos emocionales y podremos trabajar conjuntamente en su desarrollo.

  2. Gotzon

    La pregunta se las trae, porque las respuestas a los desafios de la nueva aldea global no se resuelven de forma unilateral, ni de un dia para otro…

    A mi me parece que estamos en puertas de un cambio tan brutal como el que debieron vivir nuestros antepasados cuando abandonaron la tribu y pasaron a formar parte de organizaciones mas complejas, como las primeras poblaciones donde tenian que convivir gentes de muy diferentes procedencias, costumbres y oficios.

    A nada que levantemos la cabeza del patio de cada uno, nos daremos cuenta de que los grandes retos no se pueden resolver mirando de puertas para adentro, enroscandose la boina y mirando al ombligo de cada uno.

    Segun se cuenta, en aquellos primeros enclaves del planeta, el desarrollo de la inteligencia emocional permitio lubrificar las relaciones en un entorno incomparablemente mas complejo e incierto del que sus primitivos habitantes conocian hasta entonces.

    Por las mismas, pienso que ahora mismo ncesitamos tambien dar un salto en todos los sentidos. Respuestas racional y emocionalmente inteligentes a los retos que se nos plantean. Actuar con inteligencia y no dominadoa por el miedo a lo que esta por venir en un mundo que avanza a una velocidad de vertigo.

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