Inteligencia emocional

Espacios emocionales en la pareja ante nuevos nacimientos

Por Aitziber Barrutia Leonardo

La llegada de una/un nueva/o hija/o en la familia supone un cambio tal, que implica reorganizar los recursos materiales y personales disponibles. ¿Quién pasará tiempo con ella/él? ¿Qué alimentación llevará? ¿A que colegio ira?,etc. son preguntas que la/él madre/padre deberán ir respondiendo para poder adaptarse a esta nueva situación familiar.

Sin embargo, en ocasiones otra nueva variación se une a éstas: el cambio de roles en la pareja. En este sentido, Maialen y Gorka han dejado de llamarse así para ser ahora “mamá” y “papá”, perdiendo parte de la identidad que les caracteriza como personas. Es decir, el nuevo rol de madre/padre suple al anterior rol de pareja. Y se dirigen el uno al otro mediante estos nuevos términos.

  

Estos cambios a nivel de expresión verbal suelen ir acompañados de nuevos patrones y conductas de comportamiento a nivel relacional. Lo que significa que, no sólo se comunican entre sí haciendo referencia a sus nuevos roles, sino que, además, en sus vidas diarias, estos nuevos roles cobran la suficiente fuerza como para suprimir espacios emocionales que les permitan disfrutar de su relación de pareja previa al nacimiento/adopción.

Del mismo modo que desempeñamos diversos roles en diferentes ámbitos y situaciones cada día (ejemplo: puedo ser hija/o y madre/padre), es importante para nuestro bienestar que aprendemos a crear y buscar momentos para atender a nuestras necesidades emocionales a nivel de pareja, incluso o sobre todo, al aumentar la familia, debido a que este hecho nos permitirá afrontar de manera mucho más adaptativa nuevos conflictos derivados y establecer además criterios claros y unánimes para su educación.

¿Qué consecuencias sentimos que tiene sustituir nuestros roles de pareja por los de madres y padres?

2 pensamientos sobre “Espacios emocionales en la pareja ante nuevos nacimientos

  1. Jon

    Mira tú por donde es algo que me llevo preguntando un tiempo ya que mis vecinos padres de una linda niña, se llaman entre ellos “aita” y “ama” y realicé una reflexión parecida a la tuya Aitziber. También me di cuenta que fuera del ámbito familiar no utilizan dichos roles sino los de pareja. Creo que es muy importante saber diferenciar ambos roles con el fin de no perder la relaión hombre-mujer, mujer-mujer o hombre-hombre es decir la de pareja, para seguir avivando el amor que fluye entre la pareja. Para eso se deben crear espacios en los cuales sólo se encuentren dicha pareja y se cominiquen desde las inquietudes de pareja y no como padres o madres.

  2. Endeèr

    Yo por elmomento nohe pasado por ahí, pero tengo varios amigos que se encuentran en esta situación ahora. Me hablan de lo poco habitual que es para ellos ahora mirarse a los ojos, lo difícil de “estar presente” el uno con el otro, su relación pasa por uno o varios intermediarios, por no hablar de los esfuerzos ingentes por encontrar un espacio para estar juntos. Supongo que el cambio de roles es algo inevitable cuando se dan nuevas circunstancias, lo cual no significa que los roles hayan de ser sustituídos. Es una visión personal, pero mantener y fomentar los roles personales es indispensable para construir cualquier tipo de relación, las enriquece y las hace libres.

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