Inteligencia emocional

Papis, Ahora Os Educo Yo.

Por Igor Fernandez

Este es el título del I Concurso de Dibujo promovido por la asociación Stop Accidentes, con el objetivo de enseñar a alumnos de primer ciclo de educación primaria a respetar las normas de tráfico para evitar accidentes.
No quiero que este artículo se convierta en una mera declaración de intenciones, o en la defensa a ultranza de una opinión, sin embargo, tras ver esta información, no puedo por menos que escribir unas líneas al respecto, dignas del abogado del diablo.

El concurso reúne dibujos en los que niños de corta edad mandan mensajes a sus padres sobre aquello que éstos hacen mal al volante. En la televisión aparecen los pequeños hablando orgullosos de cómo con sus avisos, sus padres rectifican, y respetan las normas de seguridad. Uno de los dibujos que muestran ufanos representa una niña que desde el asiento posterior del vehículo exige a su madre que se abroche el cinturón. También se pueden oír y leer declaraciones de adultos reunidos en el evento del estilo de "A veces su reprimenda puede ser más eficaz que una multa" o que les comparan con " pequeños espías".

  

Nos sigue haciendo esbozar una tierna sonrisa el imaginarnos a los niños echándoles la bronca a sus padres, o haciendo cualquier otra cosa que imite la conducta de un adulto, y sin embargo olvidamos todo lo que viene con esa inocente simulación. Los niños utilizan el juego para explorar el mundo, comprenderlo, manejarlo y adaptarse a él, se sirven de un lenguaje peculiar (el que son capaces de manejar en cada etapa) que a medida que evoluciona se asemeja más al de los adultos, pero esto no significa que no se den cuenta, o no les afecte lo que les sucede, etc. Como todas las personas, en cada etapa del desarrollo somos capaces de asimilar conceptos cada vez más abstractos, y vamos añadiendo matices a lo que en un principio son verdades absolutas. El hecho de crear las condiciones para que ellos se responsabilicen del comportamiento de sus padres, y es más, de su seguridad, es a todas luces injusto. Injusto porque un niño de 7 años, es incapaz de comprender por qué su madre o su padre corre más de lo debido o por qué no se pone el cinturón, con las consecuencias que ello puede traer. No puede matizar cuándo tiene influencia y cuándo control sobre lo que los adultos hacen.

 

No son ellos los que tienen que cuidar de nosotros, sino nosotros de ellos. Por muy efectivo que sea utilizar a los hijos para nos pongan en contacto con nuestros fallos, somos nosotros los últimos responsables de nuestros actos y ellos deben saber que no tienen ninguna responsabilidad sobre ellos.

¿Qué sucedería si los padres de uno de estos niños tan maduros y responsables como para recordar a quien conduce que reduzca la velocidad murieran en un accidente de tráfico? ¿Cómo convencer al niño de que no tiene ninguna culpa si le hemos convencido antes de su poder para evitarlo?

4 pensamientos sobre “Papis, Ahora Os Educo Yo.

  1. Jon

    Llevo toda la semana escuchando interesantes cuestiones a expertos en Educación emocional, pero sobre todos ellos las palabras de los profesores que asisten al curso me llaman enormemente la atención.

    He quedado impresionado con la calidad humana y profesional de estos profesionales ya que contínuamente nos han dado lecciones de humildad y nos han demostrado que los niños y niñas cada día les sorprender más positivamente sobre el mundo de las emociones.

    Una profesora de infantil nos contaba hoy que un niño de 5 años, le expresó un acontecimiento rodeado de emociones más específicamente que un adulto y que se sorprendió enormemente.

    Pero no debemos confundir quién es el adulto y quien el niño o niña, y que estos actuan en la educacion como una esponja que todo lo obsorve mediante la imitación de valores, conductas y comportamientos y los límites que el adulto marca. Por ello comparto contigo Ígor, la idea que reflejas en este post.

  2. Angel Parra Moreno

    Buenas noches, Jon.El artículo no tiene desperdicio. A pesar de nuestros hijos, la educación vial sigue siendo una asignatura pendiente para todos, un poquito más para los niños y los adolescentes.Del artículo me gustaría hacer hincapié en su aspecto que nunca debemos de obviar:la educación, el hecho educativo es un proceso dinámico y multidimensional. No se puede concebir la educación de un niño si no se le hace partícipe de ella.No es tarea fácil, pero Las madres saben mucho de esto…El que le hagamos sujeto activo de la educación no significa que le trasladamos nuestra responsabilidad al niño o al adolescente, sino que le facilitamos el camino en su aprendizaje educativo. Cierto, no es tarea fácil, por eso como adultos tenemos que hacer cuanto esté en nuestras manos para hacer de nuestros alumnos o de nuestros hijos un sujeto activo, no pasivo. Tenemos que saber marcar en los objetivos y en el procedmiento del PEC. esas pautas. No debemos olvidarnos de lo importante que es la comunicación, el diálogo, la asertividad, la participación….en su desarrollo personal. Si somos capaces de transmitir todo esto, nosotros estaremos caminando con ellos, si no, seremos mundos estancos y cada día más lejanos. En mi experiencia educativa he podido comprobar que, desgraciadamente, les hemos tenido poco en cuenta. Como hablábamos anoche -entorno a la hoguera de San Juan- lo importante no es teorizar sobre emociones y sentimientos, sino experimtentarlos personal o grupalmente; lo importante no es tener muchos conocimientos disciplinares, sino enseñales a pensar y aprender por sí mismos.

    Pienso, que en el hecho educativo tenemos que hacer lo posible por integrar a todos en el mismo. La responsabilidad es importante, pero algo secundaria si miramos el resultado final. No sé cómo pero es muy importante hacer partícipe activo al niño, al adolescente, a los padres, a la comunidad educativa, a los ayuntamientos, político, a…en la EDUCACIÓN. No podemos encerrar a la educación entre cuatro paredes sino abrirla cuanto nos sea posible. Si el algo debiéramos ser imaginativos es en la educación. No olvidemos que hemos pasado de ser los niños de la tiza a los niños de internet sin darnos cuenta. No olvidemos que nuestros niños han dejado de ser niños casi de la noche a la mañana. Son muchas las horas que están solos en casa ante la tele o el ordenandor esperando a que vengan sus padres…

    Seguiremos en contacto, buenas noches, Jon. La educación será dinámica si somos capaces de implicar en ella a todos sus estamentos, y de una manera especial al niño. Es bueno que nos juzguen, que nos den lecciones…que nos riñan. De los niños se puede aprender mucho más de lo que creemos..

  3. Angel Parra Moreno

    Como te decía anoche, el conflicto tiene muchas funciones positivas. Evita los estancamientos, estimula el interés y la curiosidad, es la raíz del cambio personal y social y ayuda a establecer tanto las identidades personales como grupales. Pero, obviamente, como he dicho antes, el conflicto también puede adoptar derroteros destructivos, llevarnos a círculos viciosos que perpetúan relaciones antagónicas, hostiles, etc.
    El punto clave de esta situación se refiere a la siguiente pregunta, “¿qué es lo que determina que el conflicto adopte un derrotero u otro? No es el momento de responder aquí a esta pregunta, pero sí hay una serie de ideas que pueden arrojar alguna luz a la hora de entender el papel de la resolución de conflictos en la escuela.

    Estamos acostumbrados a vivir con conflictos: en casa, en la escuela, entre los amigos, en el juego, en nuestras relaciones sociales y polítilas e incluso a oir el término en sus muy variadas versiones: conflictividad laboral, social, conflictividad nacional e internacional…en fin, vivimos con conflictos, pero, ¿asumimos y sobre todo asimilamos positivamente esta realidad conflictiva? ¿Somos conscientes de lo que esto significa y representa?

    Conflictos hay en todas partes. Donde quiera que miremos en la sociedad, vemos conflictos latentes, brotanoo, o del todo o del todo manifiestos. En las relaciones interpersonales, vemos conflictos entre amigos, compañeros de trabajo, de clase, entre matrimonios, hermanos, padres e hijos y vecinos.En el marco de las organizaciones sociales hay también, con frecuencia, altercados altamente conflictivos. Iglesias, clubes, grupos de propietarios de viviendas, asociaciones de vecinos y asociaciones de profesionales, son una y otra vez escenario de conflicto entre individuos y facciones.

    Durante siglos se atribuye la aparición constante del conflicto a la naturaleza humana. “La gente es así, eso es todo” diría uno retirándose para evitar el conflicto o empezando a calcular nuevas maneras para poder derrotar la próxima vez a sus contrincantes. Mientras se atribuyó el conflicto a la naturaleza humana, la gente tuvo poco motivo o esperanza de cambiar algún día las discordias que les oprimían.

    Recientemente ha cobrado fuerza la creencia de que el conflicto ni es destructivo ni es inevitable, ni un aspecto incontrolable de la naturaleza humna. La gente está descubriendo por medios distintos, que el discutir y el tratar los conflictos pueden producir resultados satisfactorios. Ha habido un aumento de interés por la negociación, la mediación y la solución y la solución facilitada de problemas como medios alternativos de resolución de conflictos.

    Para que estos procedimientos sean efectivos hace falta desarrollar análisis más sofisticados tanto de las causas de los conflictos como de nuevos instrumentos o habilidades para su tratamiento, resolución y/o transformación.

    Bueno, Jon, que pases un buen día. En otro momentos seguiremos con el ¿CÓMO DEBEMOS TRATAR EL CONFLICTO? No es cierto ese dicho que dice que los jubilados no tenemos nada que hacer. Me voy al “tajo”. Hasta siempre.

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