Inteligencia emocional

Érase una vez…Inteligencia emocional

Por Jon Berastegi:

Desde que pude leer el libro de Daniel Goleman “Inteligencia emocional”, el cual llegó a ser “Top Seller” en medio mundo, me sentí cautivado por el mundo de las emociones que en él se diseccionaba. Hoy en día, después de algunas horas de formación, lectura de diferentes expertos y la práctica en el día a día, este tipo de inteligencia me cautiva más aún si cabe.

En un principio fue Charles Darwin y sus investigaciones sobre fenómenos emocionales en especies no humanas, después me gustaría recordar entre otros a Sigmund Freud, ya que las emociones fueron el eje de su investigación… y como no también recordar a diferentes grandes autores que trataron las emociones en sus diversos estudios como Rogers, Yung,… Aunque mucho antes de existir la Inteligencia emocional como tal, ya se incluían las emociones como parte del Ser Humano, nunca se llegó a abordar de forma tan decisiva el tema de las emociones, como en el momento en el cual ahora nos encontramos, en el siglo XXI.

  

En importantes disciplinas como la Psicología, la Neurociencia o la Psicopedagogía, la Inteligencia Emocional está presente en múltiples investigaciones con el fin de definir e incidir en los resultados óptimos a nivel personal como social, que su desarrollo puede acarrear.

Por ello no quisiera obviar, que gracias a los diferentes antecedentes, a este periodista y psicólogo Daniel Goleman, el laberinto mediático que el merchandising ha hecho de este constructo y como no a sus creadores Salowey y Mayer, no nos hubiéramos encontrado en esta tendencia tan importante para el Ser Humano.

Este “boom” en el cual se ha convertido la Inteligencia emocional, el cual insisto me encanta, puede llegar a interpretarse como una moda actual, o como un concepto nuevo, o como la lucha de la emoción ante la razón o quizás como mercado adecuado para encantadores de serpientes o tele predicadores,…siendo todas estas interpretaciones, en mi humilde opinión, totalmente erróneas.

Una de esas interpretaciones que más me ha llamado la atención, es que la Inteligencia Emocional consiste en reivindicar la lucha de las emociones ante la razón. Por consiguiente, se ha defendido que las personas debamos seguir los dictados del corazón en vez de la razón creyendo que así todo irá bien…
Grosso errore, la Inteligencia Emocional, no defiende que las emociones deban sustituir a la razón, ya que, aunque lo maravilloso de las emociones, sea que por sí solas puedan resolver muchos aunque no todos los problemas que nos ofrece el entorno, en algunos momentos las soluciones que nos brindan las emociones, pueden llegar a ser totalmente contraproducentes.

Y del mismo modo, lo maravilloso que supone ser seres pensantes y disponer de la razón también puede ser perjudicial, siempre y cuando eliminemos las emociones del plano del razonamiento. En esos momentos la razón resulta más imperfecta, más incluso que cuando las emociones toman por sí solas decisiones que nos juegan malas pasadas.

En definitiva, la Inteligencia Emocional, rompe el molde de interpretar la razón y la emoción como si fuesen agüa y aceite, ya que a ambos conceptos, los considera indisociables e interrelacionados a fin de ayudar, facilitar y guiar al Ser Humano en el proceso de la toma de decisiones en su vida.

¿Considerais la Inteligencia Emocional como una moda de las emociones?

3 pensamientos sobre “Érase una vez…Inteligencia emocional

  1. Gaizka Pascual

    Buenos días; he descubierto hace no mucho este blog, tengo muchos posts pendientes de leer, pero desde luego lo encuentro muy interesante.

    No creo para nada que la IE sea una moda, de verdad me parece que las organizaciones deberían buscar personal emocionalmente inteligente y puede ser una orientación el que cada vez más directivos (y empleados) se apunten a jornadas al respecto.
    Como ejemplo, anteayer estuve en una jornada de la IE en la empresa impartida por Ovidio Peñalver y también hizo referencia al cerebro y al corazón, relacionados como creencias y emociones.
    Tal y como pensemos, así vamos a sentirnos, y muchas veces nos inducimos creencias completamente erróneas basadas en supuestos que pueden desembocar en un estado de ánimo lamentable. Y al contrario, automotivarnos para completar objetivos y tareas con la mejor actitud y disfrutando del proceso.

    Un saludo y felicidades por el trabajo.

  2. Ángel Parra Moreno

    Jon, he leído varias veces tu artículo sobre “Érase una vez la Inteligencia Emocional”. Me ha costado bastante “digerirlo”.Comparta tu opinión de que no es una moda, sino algo imprecindible en el desarrollo personal e interpersonal.

    El problema de la IE. es cómo desarrollarla, cómo hacerla cada día presente en todas y cada una de las personas. Debemos hacer lo imposible para construir en todo momento un campo propicio para educarnos en el campo de las emociones y sentimientos, base fundamental de la denominada IE. Como dice Albert Schwitzer, “El mayor descubrimiento de cualquier generación es el día que los seres humanos puedan cambiar sus vidas cambiando sus actitudes mentales. Por este campo debe discurrir lo que hoy denominamos Educación Emocional. Es “algo” imprescindible en nuestra vida y que debemos desarrollar desde muy diversas perspectivas. La IE. debe desarrollarse en el sistema educativo pero sin olvidar el resto de estamentos, familia, movimientos sociales, política…Cierto, deberemos enfrentarnos o aprender a discernir la falsa Educación emocional, pero el problema, hoy, no está en el campo de la razón ni de las emociones y sentimientos, sino más bien en el de las desigualdades sociales que son las que impiden un adecuado desarrollo de las personas, del SER HUMANO.

    El “mundo” de la Educación Emocional es muy atractivo, una vez más nos encontramos ante el reto de desarrollar estrategias y habilidades que ayuden a los seres humanos, a los individuos a desarrollarse adecuadamente. No olvidemos que lo importante no es lo que se dice, sino lo que se hace. Debemos investigar más en la praxis de la Educación Emocional.

    Jon, he tenido bastantes problemas para poder conectarme con vosotros. No te, os he olvidado. Seguid trabajando en campo cuanto podáis. Y, ahora, te, os deseo un feliz puente.

  3. josetxo

    Desde que accedí a este blogg me siento como protegido.Me habeis echado la bronca que mi madre nunca me echó y me habeis arropado como hace demasiados años ya lo hizo mi padre y no lo supe agradecer…Me habeis ayudado a comprender que en la vida lo verdaderamente importante no es lo que pensamos y ni siquiera lo que hacemos sino lo que nos mueve a hacer lo que hacemos.Que no es lo mismo pagarle los estudios a Pepito porque le queremos,que
    hacerlo para ganarnos los favores sexuales de su expléndida mamá.Y que en el primero de los casos nos dignificamos y mejoramos en el camino en tanto en el segundo nos satisfacemos en el esperado fin último que perseguimos.
    Sea como fuere habeis iniciado la más bella,emocionante y divertida de las singladuras a la que nos vamos enrolando nuevos pepitos…Y si yo dispusiera del poder necesario financiaría la singladura con independencia de su resultado final…aunque llegado el caso muy probablemente daría un aviso a los navegantes de la segunda opción (entre los que a mi pesar todavía me encuentro):LA EXPLENDIDA MAMA DE PEPITO ES LESBIANA,y lo es sencillamente porque cualquier intento de explicitar esta idea para ser aplicada en las empresas será necesariamente rechazada.La Evolución así lo exige,pero ¿acaso importa algo?.
    Mi muy querido Jon:en el fondo tus preguntas son retóricas y sabes bien que esta idea posibilita el logro de buenos profesionales cada cual en lo suyo.¿Ese es su poder y ésta vuestra magnífica empresa?.No lo sé,aunque si lo fuera parece razonable pensar que necesiteis del paso del tiempo para que sea reconocida…
    Que sigais teniendo el alma en paz.Que os divertais y seais felices.Saludos.

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