Inteligencia emocional

El riesgo de PSICOLOGIZAR las empresas y el comportamiento de las personas en las organizaciones

Por Javier Riaño

Advertencia: las líneas que siguen a continuación nacen del pensamiento y del procesador de textos de un estudioso/aprendiz de la psicología convencido de las bondades –y debilidades- de la ciencia del comportamiento humano. Soy consciente de la contradicción. Pero es que estoy convencido de que el comportamiento humano, muchas veces, es impracticable.

“¿Ya han dejado de chillar los corderos?” es la frase con la que Hannibal Lecter inicia la última conversación de la película “El silencio de los corderos”, mi película favorita. Y, en su parte final, nos impresiona, “emociona”, con una entrevista modelo en entre Hannibal y Clarice que tiene mucho que ver con el tema que nos ocupa.

Clarice pretende recoger el conocimiento sobre los asesinos múltiples de un Hannibal Lecter enjaulado. Y como método de investigación, le propone

”… Primeros principios, Clarice. Simplicidad. Lea a Marco Aurelio. De cada cosa pregúntese qué es en sí misma, cuál es su naturaleza. ¿Qué es lo que hace el hombre al que están buscando?”

Por un lado, en esta entrevista modélica, Hannibal nos alecciona sobre la investigación, sobre los criterios de pertinencia y parsimonia que deben regirla.

  

Por otro lado, nos propone un interesante axioma “Simplicidad, simplicidad, simplicidad” del que tenemos mucho que aprender en el ámbito de la IE. También en el discurso: porque tenemos la manía de complicar el lenguaje, de “psicologizar” los acontecimientos en el sentido de “utilizar el lenguaje de la ciencia del comportamiento” para describir hechos cotidianos a personas que desconocen estas claves…, a trasladar a las empresas “nuestras reflexiones, nuestros debates” en definitiva, nuestras obsesiones, convencidos de que interesan a todo el mundo. De modo y manera que conseguimos “despistar” y que nadie entienda lo que decimos.

Con esta actitud lejos de atraer el interés, lejos de granjearnos el respeto, lejos de convencer de las oportunidades de la IE, acabamos apuntalando muros, construyendo diques, reforzando obstáculos a su extensión. Tanto en las personas como en las empresas.

Pretendemos introducir a la gente en la espiral del “constructo”, en su interpretación, en el conocimiento de las neurociencias, en la importancia de la amígdala para las emociones, de las neuronas espejo para desarrollar la empatía,… Discurso que sólo nos entienden quienes ya conocen y están convencidos de la utilidad de la IE. En definitiva, sólo convencemos a los creyentes, con nuestra erudición.

¿Y qué ocurre? Pues que de la misma manera que entender el mensaje es clave para cumplir con las prescripciones médicas, no entender el mensaje es un factor de primer orden para crear resistencias, prejuicios y “estereotipos”.

Y, en el ámbito empresarial, estoy convencido de que las posibilidades de implantar la inteligencia emocional, serán inversamente proporcionales al uso de este discurso.

O dicho de otra manera: cuanto más suene a “psicología” cuanto más a “lenguaje académico y a disciplina universitaria” suene nuestro discurso, mayor número de obstáculos nos encontraremos en la sensibilización, mayores resistencias a su implantación, mayores dificultades en su desarrollo.

Por esta –entre otras razones- estoy convencido de la necesidad de traducir el constructo y de la necesidad de dedicar gran parte de nuestro esfuerzos a la didáctica, a la agitación y propaganda, a informar y sensibilizar de otra manera, con una clara orientación al cliente, adaptando nuestro discurso y nuestro método a sus necesidades e intereses, también a su lenguaje.

¿Usted qué opina?

5 pensamientos sobre “El riesgo de PSICOLOGIZAR las empresas y el comportamiento de las personas en las organizaciones

  1. Gotzon

    Pues que lo has dicho muy claro y que poco más se puede añadir, salvo reforzar el buen sentido que inspira tu mensaje.

    Me parece muy pertinente, y además no es habitual que los profesionales logren salir del cerco que a menudo supone la propia jerga del oficio, sus fronteras y limitaciones.

    Me vienen a la cabeza algunos principios básicos de la comunicación que suelo recordar tanto como puedo, y repetir siempre que me ocupo de estas cosas:

    Una carga de profundidad a la altura de la sabiduría de su autor, de Einstein:

    las cosas hay que decirlas tan claras como sea posible, pero no más

    Otro axioma elemental, este un poco más agresivo, nos recuerda un principio básico de la comunicación: la adaptación al destinatario y el contexto.

    ¿Cuándo vas a pescar que pones en el anzuelo, lo que te gusta a ti o lo que les gusta a los peces?

    Y otro que se las trae:

    Hay que pensar complejo -pues que así sabemos que son las cosas- y decir sencillo, y no al revés…

    que es lo más habitual cuando no preparamos los argumentos, y luego estiramos el verbo en un afán innoble de parecer más importantes, de manera que terminamos oscureciendo el mensaje

  2. ARI

    Oso interesgarriak 2en reflexioak.
    XUMETASUNA-XEHETASUNA-EGOKITASUNA.
    Estiro el verbo al carecer de argumentos
    GEIHEGIETAN

    OSASUNA ETA PAKEA

  3. ARI

    Oso interesgarriak 2en reflexioak.
    XUMETASUNA-XEHETASUNA-EGOKITASUNA
    Estiro el verbo al carecer de argumentos
    GEIHEGIETAN

    OSASUNA ETA PAKEA

  4. josetxo

    La decisión,muy inteligente.No así el planteamiento.Demasiado estratégico,está contaminado por el “sentimiento íntimo de superioridad del pensador” sólo aceptable por sus iguales al tiempo que improbable de ser aceptado por uno solo de los empresarios consistentes que precisais para su implantación.Cabe la posibilidad de que puedan tener dificultades para entender los constructos y las asertividades… pero,¿acaso te parece razonable pensar que desde ese postulado te aceptarán esta idea por el mero hecho de desproveerla del lenguaje academicista?.Plantearlo así es despreciar el “olfato” que les impulsa y les protege.Pero no solo eso,amigo mío,créeme que estás despreciando la inteligencia de la que hablas.Por eso no les “gusta” y lo obvian sin más…
    saludos.

  5. josetxo

    Javier: Si puedes descuelga mi comentario.Como podrás apreciar no he sido capaz de teñir de amor mi pensamiento.Lo siento por mi estupidez que ruego me la perdones.Recibe un abrazo.

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