Inteligencia emocional

“Educación emocionante”

Por Olatz Elizondo

“Dad palabra al dolor, el dolor que no habla, gime en el corazón hasta que lo rompe”. (William Shakespeare).

Nuestra concepción del mundo emocional ha cambiado. Hoy sabemos que los seres humanos somos una integración de relaciones entre las dimensiones corporales, mentales y emocionales. En esta última habita nuestro ser emocional, el cual nos vitaliza y moviliza. Todos los pensamientos, los aprendizajes, las acciones, las relaciones interpersonales e incluso la salud mental y física que poseemos dependen de lo que ocurre allí.

El Informe Delors (UNESCO 1998) afirma que la Educación Emocional es un complemento indispensable en el desarrollo cognitivo y una herramienta fundamental de prevención, ya que muchos problemas tienen su origen en el ámbito emocional.
Este Informe fundamenta la educación del siglo XXI en cuatro ejes básicos que denominan los cuatro pilares de la educación :
                                                aprender a conocer, 
                                                aprender a hacer,
                                                aprender a ser,
                                                aprender a convivir.

Sabemos que gran parte del fracaso escolar de los alumnos no es atribuible a una falta de capacidad intelectual, sino a dificultades asociadas a experiencias emocionalmente negativas que se expresan en comportamientos problemáticos, conflictos interpersonales, etc.

  

Hoy en día somos conscientes de que enseñar y aprender a convivir, es trabajar para mejorar la convivencia en los centros.

En la base de la educación emocional se halla en primer lugar reconocer nuestras emociones y sentimientos para desarrollar la empatía hacía las emociones y sentimientos de los demás. Autocontrolarlas y canalizarlas adecuadamente nos puede hacer mas felices.

Como padres, como educadores, hagamos un alto en el camino para reflexionar sobre lo que estamos haciendo y los resultados que nuestras intervenciones educativas están aportando a la sociedad. Ha llegado el momento de educar desde la afectividad, que haga que los niños puedan gozar de su derecho de tener una vida sana y feliz sin abusos, sin maltratos, sin sobreprotecciones.

Hagamos: 

 La educación emocional como eje vertebrador de la convivencia. 
    Reflexionar sobre los sentimientos y las emociones. 
    La vinculación entre emociones y pensamiento como base de toda actividad humana.

¿Que tipo de educación quieres?

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