Inteligencia emocional

Un deber de gratitud: En memoria de Dionisio Aranzadi Tellería, s.j.

Por Arantza Echaniz Barrondo.

Dice el refrán que “es de bien nacidos ser agradecidos”. Cuando todavía corren por mi ser las lágrimas por el amigo, ‘padre’, mentor… que se ha ido, emocionalmente siento la necesidad de compartir todo lo que de él he recibido y aprendido.

Conocí a Dionisio cuando estaba en el último año de carrera porque me dio clase de Ética empresarial (estudié empresariales en la ESTE, Universidad de Deusto, San Sebastián). Desde entonces surgió una amistad que ha ido creciendo y consolidándose con los años y la vida compartida. Gracias a Dionisio descubrí y comencé el camino que me ha conducido a donde hoy estoy. Él me “inoculó”el virus de la ética y el liderazgo, dos de los temas que le apasionaban y que yo he hecho míos.

Con su ejemplo he aprendido en primera persona la fuerza del Efecto Pigmalión, profecías que se autocumplen, y que es un pilar fundamental del liderazgo. Las personas reaccionamos según cómo los demás nos tratan y según lo que esperan de nosotros. Y funciona tanto en positivo como en negativo. Si recibimos mensajes de aliento: “Tú puedes con eso”, “Espero mucho de ti”… hacemos todo lo posible para no defraudar dichas expectativas e incluso superarlas. Pero eso también ocurre en sentido contrario. Si los mensajes que recibimos son del tipo: “Eres un desastre”, “No vas a llegar a ningún sitio”, “Qué calamidad” también, normalmente, actuamos de manera que el otro vea cumplidas sus expectativas (aunque también hay casos en los que mensajes de ese tipo sirven de revulsivo para sacar lo mejor de uno). Somos muchas las personas que hemos encontrado en Dionisio a nuestro mentor, a quienes nos ha dado una oportunidad, con quienes ha compartido su conocimiento, a quienes nos ha acompañado en el inicio de nuestra vida profesional y que hemos recibido de él esos mensajes que nos han hecho dar lo mejor de nosotras mismas. Hay un lema de Virgilio que hemos utilizado en más de una ocasión y que encarna lo que el efecto Pigmalión representa: “Possunt quia posse videntur” (Pueden porque creen que pueden). Dionisio nos ha hecho confiar en que podemos.

  

De él también he aprendido la importancia de gestionar las emociones. En tantos momentos difíciles en los que acudí a él pidiéndole consejo me hacía ver que hay situaciones que no podía cambiar pero que sí podía cambiar lo que yo pensaba sobre las mismas, que mi actitud era fundamental y eso sí podía controlar.

Y por destacar una última lección (a sabiendas de que ha habido muchas más), gracias a él he comprendido el auténtico significado del lema “el valor es la persona”. Las personas son las que poseen el conocimiento, la experiencia, la creatividad, son, en definitiva, quienes hacen que las organizaciones avancen e innoven y por eso hay que respetarlas y cuidarlas.

Gracias por todo y hasta la vista.

2 pensamientos sobre “Un deber de gratitud: En memoria de Dionisio Aranzadi Tellería, s.j.

  1. Rogelio

    A veces pensamos dónde se puede aprender inteligencia emocional y muchas veces, la mayoría, la vida nos la enseña.
    Yo también conocí a Dionsio, poco en persona pero mucho de sus libros sobre liderazgo y mucho porque mi formación es producto de sus ideas ya que conceptualizó la licenciatura que yo he seguido: Humanidades:Empresa. Pero lo que más me ha gustado de él es el legado que ha dejado en las personas, y en este caso en ti Arantxa. Porque yo he aprendido el Efecto Pigmalión de ti, porque yo he aprendido ética contigo, porque tú, y Miguel Ayerbe y tantos otros amigos de Dionisio, y tengo que decir que otros que no le conocían, me han ayudado a darme cuenta que, efectivamente, lo más importante es la persona. Yo también creo que es de bien nacidos el ser agradecidos y por eso pienso que tengo que dar gracias al padre Aranzadi por el legado que ha dejado en vosotros… Hace tiempo que soy de la opinión que uno no desaparece del mundo mientras su presencia, su recuerdo, permanezca en él… ¿ilusión?.. tal vez pero lo que estoy convencido es que una parte de Dionisio está, y estará por mucho tiempo, contigo.
    No se si esto es inteligencia emocional pero lo que sí está claro es que las emociones están, como siempre, muy presentes.
    Muxu aundi bat Arantxa y mil gracias por “ser agradecida”.

  2. EUGENIO MARTIN-SALDAÑA

    Efectivamente no podemos elegir aquello que nos pasa : como dice Coelho lo INEVITABLE , pero sí la actitud que adoptemos ante los acontecimientos . Victor Frakl , el psiquiatra creador de la logoterapia ( enfréntate a lo que te da miedo haciéndolo) que sobrevivió a un campo de exterminio nazi nos lo cuenta en un maravilloso y sencillo libro titulado ” El hombre en busca de sentido ” . Enhorabuena Arantza por estar siempre buscando : la meta es el mismo camino , todo está bien , no nos quebremos ni afanemos , serenidad .Creo que existen muy pocas cosas importantes y lo más son las personas , justo aquellas que queremos . Un abrazo

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