Inteligencia emocional

Inteligencia Emocional y cerebro

Por Rogelio Fernández:

En este post, que pretende acercarnos al funcionamiento de las emociones en el cerebro seguiremos a Daniel Goleman que, aunque no es un investigador propiamente, dicho sí que ha sido un buen compilador de las investigaciones que se han desarrollado en el ámbito de las neurociencias, y seguiremos también a Märtin y Boeck. Así mismo, nos referiremos principalmente a las investigaciones de Josep Ledoux, neurocientífico del Center for Neural Science de la Universidad de Nueva York. Este investigador ha desarrollado la cartografía del cerebro y ha realizado varias investigaciones sobre el funcionamiento del sistema emocional y en particular el funcionamiento e importancia de la amígdala en el miedo.

Para explicar el funcionamiento de las emociones queremos recordar, aunque parezca de Perogrullo, que el hombre pertenece a la categoría de los mamíferos y de especie Homo sapiens sapiens ya que la evolución de nuestro cerebro tiene que ver con la evolución de nuestra especie a través de los años. Tanto es así que, como ya hemos indicado, Darwin se interesó por ellas, por las emociones, para estudiar los procesos evolutivos (Darwin, 1982).

Nuestro cerebro pesa aproximadamente algo más de un kilogramo y tiene un tamaño tres veces superior al de los primates y está compuesto por células y jugos neurales. Está estructurado en tres zonas o sistemas neuronales dispuestos uno encima del otro y unidos por multitud de conexiones nerviosas, lo que hace que interactúen entre ellos para procesos tales como la toma de decisiones. Estas zonas del cerebro son las denominadas bulbo raquídeo, sistema límbico y el neocórtex o corteza cerebral.

El  tallo encefálico es el primero y el más “antiguo” de todos ellos. Se formó como un desarrollo de la médula espinal y rige las funciones vitales inconscientes para la supervivencia como la respiración o el metabolismo. También rige los impulsos , los instintos y los reflejos. Este tipo de cerebro es el que tienen los reptiles, pájaros o peces, en definitiva, los no mamíferos. Como nos indica Joseph LeDoux (citado en Goleman, 1996, p. 49): El rudimentario cerebro de los mamíferos es el principal cerebro de los no mamíferos, un cerebro que permite una respuesta emocional muy veloz. Pero a la vez que veloz, se trata también de una respuesta muy tosca […]. A partir del tallo encefálico se formaron con el transcurso millones de años el cerebro emocional y el cerebro pensante o racional.

  

El cerebro emocional, o lo que es lo mismo, el sistema límbico, apareció con la presencia en la historia de los primeros mamíferos. Se produjo por el desarrollo de los sistemas olfativos (rinecéfalo significa literalmente “cerebro olfativo”) y visuales de los mamíferos de la prehistoria y que eran vitales para la supervivencia en aquella época. Se desarrollaron rodeando en forma de anillo al tallo encefálico. Estos anillos permitieron el almacenaje y el recuerdo de información, la memoria y el aprendizaje, con lo que se dio un paso muy importante para la supervivencia de la especie. También se agregaron las emociones al sistema de respuestas del cerebro. Su estructura principal, la del sistema límbico, consta de la corteza límibica , el hipocampo y la amígdala.

El hipocampo, junto con otras partes del cerebro, se encarga de registrar los hechos y los almacena, teniendo una parte fundamental en los procesos de memoria. Por su parte la amígdala se encarga de registrar las emociones asociadas a esos hechos, con lo que también interviene en la memoria. En palabras de LeDoux (Goleman, 1996, p. 45) “ el hipocampo es una estructura fundamental para reconocer un rostro como el de su prima, pero es la amígdala la que le agrega el clima emocional de que no parece tenerle mucha estima.” Esto significa según muchos los autores que ambas estructuras son fundamentales para el desarrollo de relaciones sociales: reconocer lo que nos gusta o no, lo que significan las expresiones faciales, si queremos o no a una persona, etc.

El tercer sistema cerebral que se desarrolló en la evolución es el cocórtex o cerebro racional, y es precisamente en la especie humana donde más se ha desarrollado. Está compuesto por seis capas de neuronas superpuestas unas encima de las otras. Goleman nos indica que: 

El neocórtex es el asiento del pensamiento y de los centros que integran y procesan los datos registrados por los sentidos. Y también agregó al sentimiento nuestra reflexión sobre él y nos permitió tener sentimientos sobre las ideas, el arte, los símbolos y las imágenes. […] una enorme ventaja en la capacidad del individuo para superar las adversidades […]. La supervivencia de nuestra especie debe mucho al talento del neocórtex para la estrategia, la planificación a largo plazo y otras estrategias mentales, y del él proceden también sus frutos más maduros: el arte, la civilización y la cultura (Goleman 1996, 33).
 

También nos indica este autor en la misma página que el neocórtex y sus conexiones con el sistema límbico permitió el establecimiento del vínculo ente la madre y el hijo. Con estas indicaciones podemos decir que la aparición del esta capa del cerebro contribuyó a enriquecer la vida emocional del hombre complejizando, añadiendo mil matices a las emociones primitivas y adaptándolas para la supervivencia mediante el procesamiento intelectual de las mismas añadiendo, en definitiva, razón a la emoción.

Dos partes del neocórtex tienen una especial incidencia en el funcionamiento de la emoción: los lóbulos prefrontales y frontales. Estos dos lóbulos moderan la señal emocional emitida por la amígdala y elaboran planes concretos para la respuesta emocional. Esto se debe a la gran cantidad de conexiones existentes entre los dos sistemas, aunque es especialmente importante la unión entre la amígdala con el lóbulo prefrontal.

Como se trata de un post, no podemos dejar de pedir su opinión sobre los siguientes temas…

¿Creen que las neurociencias son el sustrato de la Inteligencia Emocional?
¿Consideran importante conocer cómo funcionamos como especie para poder desarrollar mejor nuestras capacidades intelectuales?
¿Les interesan estos temas?

 
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Bibliografía.
  • DARWIN, Charles (1998): La expresión de las emociones en el hombre y en los animales, Alianza, Madrid, 1998.
  • GOLEMAN, Daniel (1996/2004)): Inteligencia Emocional, 1ª ed. Barcelona, Kairós, 1996, quincuagésima ed. 2004, pp. 30 – 57
  • MÄRTIN Doris y BOECK Karin (1982): EQ. Qué es inteligencia emocional. Cómo lograr que las emociones determinen nuestro triunfo en todos los ámbitos de la vida, Edaf, Madrid.

6 pensamientos sobre “Inteligencia Emocional y cerebro

  1. Iñaki

    Todo lo de Coleman está bien. Sobre todo porque supo recoger y hacer un compendio del trabajo que hicieron otros, pero esa teoría creo que la supera con creces Pedro Hernández Hernández, “Guanir”, como lo demuestra en su libro LOS MOLDES DE LA MENTE. Más allá de la Inteligencia Emocional. Libro publicado por Tafor Publicaciones. La teoría de “Guanir” va más allá que la de Coleman…

  2. amaia laster ochoa

    Rogelio, te felicito por tan importante post, aunque Jokin no entienda, es racionalmente inteligente comprender que era un error de trascripción y que se le puede escapar a cualquier ser humanos emocionalmente inteligente…Así que no es para tanto…. Eskerrik asco

  3. Dagoberto Trujillo Montilla

    Las Neurociencias son el ABC de la inteligencia “g”, de la Inteligencia Emocional o de los constructos de cada una de las inteligencias múltiples. Son la sustentación del verdadero autoconocimiento y plataforma racional para abordar las estrategias de autorregulación. Desde la enseñanza del Jardín de infantes hasta la Universidad deberíamos los seres humanos progresivamente irnos conociendo más a fondo. Esto evitaría que humanos que se dedican a prevenir y a curar sean un mal ejemplo con sus propios hábitos de vida, por ejemplo al fumar. Se evitaría que personas que se dedican a la educación insistieran en enseñar a regular las emociones al estilo convencional ortodoxo según el modelo cognitivo lógico verbal; en fin haría que una gran mayoría de humanos antes de que se dedicaran en profundidad y con una exactitud grandilocuente a saber cómo funciona un ordenador, un coche, un cohete espacial, etc., supieran primero cómo funcionan ellos mismos!!!… su propio organismo, plataforma de su psique, mente, emociones, espíritu (o como cada uno le quiera llamar). Muchos se preguntan cómo hacer para salvar el planeta, distribuir el producto de los recursos naturales equitativamente, evitar guerras… etc., etc. Y salta el famoso aforismo como respuesta milenaria que reza algo más o menos así “primero conócete a ti mismo, para conocer el mundo”

  4. carolina morales

    grasias por brindarnos el apoyom a todos los jovenes que estamos interesados en el funsionamiento del cerebro de verdad grasias

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