Inteligencia emocional

Emociones Deportivas/Inteligencia Emocional en el Deporte. ¿POR QUÉ NO?

Las emociones están presentes en todos los ámbitos de la vida y en todas las acciones cotidianas de las personas. Tal es así que condicionan decisivamente el modo en que cada persona vive diversas situaciones que configuran la cotidianeidad.

Atendiendo a esto, también sería deseable aplicar los preceptos de la Inteligencia Emocional en todos estos ámbitos de nuestra vida cotidiana como fórmula de desarrollo y crecimiento personal. Y si ya se está aplicando en las empresas, organizaciones, en educación, en la familia ….en el deporte ¿por qué no?.

El deporte es un fenómeno de gran impacto social porque está protagonizado por los seres humanos, y por…..sus emociones.

Desde la perspectiva de las emociones, la competición deportiva desencadena entre los participantes un enorme torrente emocional. Es generadora de vivencias que exigen altas dosis de agresividad…permitida, por entenderse como actividad de descarga emocional cuya expresión es el impulso agresivo.

Este impulso emocional induce a muchas personas a la superación y búsqueda del éxito, pero en otros muchos casos bloquea, inhibe y paraliza y lleva a sensaciones de fracaso y baja autoestima.

Si aceptamos que la práctica deportiva es una actividad humana socializadora, tiene su función en la sociedad, aporta, o puede aportar, valores positivos y conlleva una gran carga pedagógica, entenderemos como fundamental la regulación, “autorregulación emocional“.

El equilibrio emocional es fundamental en el proceso educativo de las personas, por tanto, la enseñanza que permita el desarrollo de las competencias emocionales y sociales debería introducirse desde temprana edad. Y lo necesario e interesante es empezar por el Deporte Escolar.

Y esto es así por ambivalentes razones: El Deporte Escolar “vive” en el seno de los Centros Educativos, Colegios, Escuelas,..por lo que las aportaciones de la Inteligencia Emocional pueden entroncar con el curriculo escolar a través de los de los Profesores de E. Física.

La formación ha de ir dirigida a los Monitores de Deporte Escolar con el objetivo de aplicar los conceptos aprendidos a los/as niño/as. Y al ser, a su vez, deportistas en activo, utilizar en sí mismos y en su entorno deportivo los conocimientos aprendidos, aplicando de este modo la Inteligencia Emocional y Social al mundo del Deporte.

Por tanto, podemos ver la necesidad de un modelo específico de aplicación de la Inteligencia Emocional en el Deporte Escolar; Sensibilización, Iniciación en el Desarrollo de Competencias emocionales propias y Competencias emocional-deportivas.

Este modelo específico cuenta con la fortaleza de ser un ámbito abierto por la interrelación entre las estructuras formales e Institucionales que soportan el Deporte Escolar, los Centros Educativos, Monitores, Familias y por los Clubes deportivos en los que los/as niños/as seguirán su vida deportiva y sus correspondientes Federaciones.

¿Podrá ser la Inteligencia Emocional y Social un elemento fundamental en el cambio hacia un nuevo modelo de Deporte Escolar?

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