Inteligencia emocional

Emociones con cuernos

No descubriré nada si digo que las emociones se contagian y se comparten. Y una de las ocasiones en que estos hechos se materializan con más intensidad es en las fiestas patronales de cualquier localidad, de cualquier ciudad.

En todas ellas se produce una fuerte explosión de emociones: alegría, entusiasmo, felicidad,…

Son reflejo de ello todas nuestras fiestas cercanas, qué no diremos de la Bajada de Celedón, del recibimiento de Marijaia, del Cañonazo Festivo, y de tantas y tantas otras.

Sin querer menospreciar a ninguna de ellas, si alguna fiesta es conocida y emblemática es San Fermín  (A San Fermín venimos,….)

Al igual que el resto,  tiene su Chupinazo, su multitud de personas cantando, saltando, bailando de alegría. Son unos minutos mágicos en los que parece pararse el mundo, y la gente se desborda en una alegría incontenible, como guardada durante mucho tiempo. Todo se torna bonito.

Sin embargo, las fiestas de San Fermín tienen algo especial, algo diferenciador:   “Los encierros”.

Momentos en los que se produce una potente mezcla de emociones.

Son la representación estética del miedo en movimiento, del peligro constatable que representan los toros, sus enormes cuernos, su gran y potente cuerpo.

Los corredores están expuestos al peligro (según ellos) controlado. Durante los aproximadamente 800 metros de angustia que corren (los expertos) están en permanente riesgo, indefensos en un ritual peligroso.

Se producen cornadas, golpes, caídas; en la mayoría de los encierros ¡hay sangre! Y además, se percibe con toda intensidad la violencia de los corredores, codazos, empujones, cada uno se preocupa de tener su espacio libre para correr, para moverse y salir ilesos de la aventura.

Todo se percibe por los espectadores, son escasos e intensos minutos en los que al igual que en las antiguas Grecia y Roma, la tenue línea que separa la vida de  la muerte es celebrada  “morbosamente“. 

Y me da por pensar en la aplicación de la regulación emocional de los corredores antes y durante los encierros,…..después ¡¡desahogo!! ¿Cómo lo véis?

¿Por qué se hará tan irresistible en nuestras vidas el miedo, el peligro?

2 pensamientos sobre “Emociones con cuernos

  1. Arantza Echaniz

    Yo creo que porque nos atrae el azar, las decisiones y situaciones en las que no dominamos todas las variables…

  2. Fco. Javier Bárez Cambronero

    Eskerrik asko Arantza por tu aportación,
    que me lleva a una cuestión,
    entonces ¿por qué y para qué tanto control, tanta seguridad?
    Un abrazo

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