Inteligencia emocional

REGULACION EMOCIONAL PRÁCTICA para Nosotros y Nuestros Hijos

La imitación es la clave fundamental para trasmitir de forma correcta la regulación emocional a los niños. Como todo en la vida, se necesita primero de un desarrollo y práctica personal antes de involucrarnos en la enseñanza a terceros. No es lo mismo decir a tu hijo nervioso/a a gritos que se controle o tranquilice, a que tu hijo lo vea y aprenda por imitación. Vamos a descubrir que en este campo como en muchos otros el efecto de la teoría no es suficiente.

  • ¿Cómo podemos enseñar a nuestro hijo que este tranquilo, si no lo ve habitualmente en su progenitor o en su hogar?
  • ¿Podría enseñarle a respirar con el abdomen para conseguir disminuir la ansiedad o angustia, si yo no lo entreno como técnica de regulación?.
  • No podemos desear que nuestros hijos nos cuenten lo que han hecho durante el día y sean capaces de expresar sus emociones, si nosotros no lo hacemos nunca y no les contamos nuestras vivencias y sentimientos.

A partir de aquí deberíamos dar los siguientes pasos lógicos dentro de la regulación emocional:

  • Primer paso: desarrollo de nuestra capacidad de auto-control
  • Segundo paso: crear un clima propicio en nuestro hogar
  • Tercer paso: instrucción y entrenamiento a nuestros hijos

La regulación no se dará jamás si de alguna forma alteramos este orden o desechamos alguno de los pasos.

Debemos dedicar un tiempo a nuestro desarrollo personal y equilibrio interior. Inevitablemente esto repercutirá en los pasos segundo y tercero. Durante tu propio crecimiento dentro de la regulación emocional notarás la necesidad de tener un lugar (hogar, fortaleza o refugio) que fomente la tranquilidad, relajación y equilibrio.  Son muchas las actividades y estrategias prácticas que podemos utilizar para crear un entorno emocionalmente regulado e inteligente.

Por ejemplo: bajar o eliminar la intensidad de la luz del comedor. Sentarse a cenar tranquilamente toda la familia y sin estímulos externos (tv, teléfonos, etc.). Música adecuada suave en el ambiente. Una o varias velas encendidas encima de la mesa o en lugares estratégicos. Un orden general y necesario en el comedor o salón (ropa, revistas o cds en sus lugares habituales). Todo esto debe construirse como actividad entre todos (padres e hijos, cada uno una tarea). Sentarse tranquilamente a cena y charlar sobre los acontecimientos del día y como nos hemos sentido. Como han surgido dificultades que emociones se han despertado y como he resuelto las adversidades. No te centres solo en cosas agradables, recuerda que para que tu hijo tenga una gran habilidad de regulación, debe aprender que la vida no es un jardín de rosas, ni un mar de angustias.

Pero recuerda ¿quién debe empezar? No te olvides SIEMPRE TÚ. No esperes que tus hijos en esta primera sesión sean capaces de hacerlo, esto no debe preocuparte. Por que es tan importante que ellos se abran como que tu también lo hagas. Si esta sesión la realizas una vez a la semana, por ejemplo, los fines de semana, te aseguro que si sumamos estas dos fuerzas (tu propio entrenamiento y refuerzo de tu hogar) dar el siguiente paso será sencillo, será una consecuencia que tu hijo sea en el futuro una persona emocionalmente regulada e inteligente y solo por el efecto de la imitación.

¿Crees posible aplicar estos pasos en tu vida y hogar con los tuyos?

5 pensamientos sobre “REGULACION EMOCIONAL PRÁCTICA para Nosotros y Nuestros Hijos

  1. Arantza Echaniz Barrondo

    Estoy completamente de acuerdo con lo que dices. No hay estrategia de aprendizaje más potente que la imitación. Aunque a veces el problema viene porque en la familia no todos tenemos las mismas estrategias de regulación emocional o ni siquiera somos conscientes de la importancia de las mismas. Aunque, por otro lado, eso también sirve para que nuestros hijos aprendan distintas formas de enfrentarnos a los problemas y decidan por ellos mismos cuál es la mejor.

  2. Gotzon

    Sí, debemos ser algo así como modelos, aún sin saberlo. Y sin la preparación debida, además.

    Y sí, después de todo creo que aprenden y mucho. No exactamente a nuestra manera y como queremos. No tanto de lo que decimos, como de lo que hacemos. Y de lo que dejamos de hacer, también.

    Para mi que las distintas estrategias de los padres pueden enriquecer… pero también desorientar cuando son abiertamente contradictorias.

  3. pablo

    Trabajo en el mundo de la educación y como docente me doy cuenta de la imperiosa necesidad de exteriorizar un modelo significativo de aprendizaje. Como padre de dos hijos ya no quiero ni contar. Somos agua de la que se nutren las raíces del modelaje infantil.

    Te felicito por tu página.

  4. Pilar

    Qué bien, porque es muy importante que no sólo se diga lo que es necesario sino cómo puede hacerse.
    Me gusta mucho leer tus artículos porque están llenos de buenas ideas para poner en práctica cosas tan necesarias para el desarrollo de mentes sanas.

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