Inteligencia emocional

En la playa

Por Rogelio Fernández Ortea

Estaba en la playa empezando y terminando un maravilloso libro de Alessandro Baricco, Novecento. La leyenda del pianista en el océano (Anagrama 1999), cuando una amiga mía, Isabel, que estaba leyendo otro libro (Mal de amores, de Ángeles Mastretta, de  Alfaguara) me dijo:

– Escucha esto. Es un pasaje muy bello que se lo están dedicando a una niña recién nacida. Es su tía quién se lo dice y es una tradición familiar. Escúchalo porque te va a encantar.

Y comenzó a recitar.

– “Niña que duermes bajo la mirada de Dios, te deseo que no lo pierdas jamás, que vayas por la vida con la paciencia como tu mejor aliada, que conozcas el placer de la generosidad y la paz de los que no esperan nada, que entiendas tus pesares y sepas acompañar los ajenos. Te deseo una mirada limpia, una boca prudente, una nariz comprensiva, unos oídos incapaces de recordar la intriga, unas lágrimas precisas y atemperadas. Te deseo la fe en una vida eterna y el sosiego que tal fe concede.”

En cuanto lo escuché me pareció que podía ser un buen resumen de lo que podía significar una persona que supiese vivir la vida con una gran inteligencia emocional y hasta espiritual.. y en ese momento decidí transcribirles el párrafo.  Muchas veces tratamos de explicar con tecnicismos y cientificismos lo que la sabiduría popular sabe desde hace tiempo  y este párrafo es un claro ejemplo de ello… pero había más, algo más pasional, más relacionado con los deseos y mi amiga no dejó de insistir en leérmelo, “en leérnoslo” también.

– Escucha Rogelio lo que le dice a continuación la tía a la niña. ahora le está hablando de los deseos, de las pasiones.

– “Niña […] yo te deseo la locura, el valor, los anhelos, la impaciencia. Te deseo la fortuna de los amores y el delirio de la soledad. Te deseo el gusto por los cometas, por el agua y los hombres. Te deseo la inteligencia y el ingenio. Te deseo una mirada curiosa, una nariz con memoria, una boca que sonría y maldiga con precisión divina, unas piernas que no envejezcan, un llanto que te devuelva la entereza. Te deseo el sentido del tiempo que tienen las estrellas, el temple de las hormigas, la duda de los templos. Te deseo la fe en los augurios, en la voz de los muertos, en la boca de los aventureros, en la paz de los hombres que olvidan su destino, en la fuerza de tus recuerdos y en el futuro como la promesa donde cabe todo lo que aún no te sucede. Amén.”

Buenos deseos para una vida que comienza, buenos deseos también para una vida que  continúa y también para una vida que va tocando a su fin… pero que se sigue viviendo hasta el final. Mi amiga no sabe de inteligencia emocional, pero es emocionalmente inteligente y desde aquí le agradezco una definición, un resumen, un apunte de lo que esto puede significa. ¿Otro apunte? la poesía If de Kipling.

¿Tienen ustedes alguna referencia de lo que puede significar la Inteligencia Emocional? ,¿una metáfora?, ¿una poesía?, ¿una película?..

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