Inteligencia emocional

IBETI: Tristeza

Serie IBETI

Autores: Eukene Etxeberria, Olatz Mitxelena, Nagore Odriozola, Maria Otamendi, Mikel Rotaetxe, Irati Salsamendi (Equipo MOLLARRI)

Hablamos de tristeza cuando hablamos de uno de los 6 sentimientos básicos del ser humano, concretamente aquel sentimiento negativo caracterizado por un decaimiento en el estado de ánimo habitual de la persona, que se acompaña de una reducción significativa en su nivel de activación cognitiva y conductual, y cuya experiencia subjetiva oscila entre la congoja leve y la pena intensa propia del duelo o de la depresión.

DIMENSIÓN FISIOLÓGICA

En ocasiones, las emociones crean una serie de deficiencias físicas que afectan al sistema inmunológico. Estas son las principales correlaciones psico-fisiológicas que sufrimos cuando estamos tristes:

  • Actividad endocrina: sube el nivel de cortisol en la sangre.
  • Actividad cardiovascular: sube la frecuencia cardiaca, aumentándose así la presión diastólica y sistólica. El volumen sanguíneo disminuye y sin embargo, la resistencia vascular periférica aumenta.
  • Actividad electro dérmica: aumenta la conductancia de la piel.
  • Actividad respiratoria y de la musculatura esquelética: aumenta el tono muscular general, tenemos una mayor amplitud respiratoria con un ritmo estable.

DIMENSIÓN EXPRESIVA

  • Expresiones faciales: falta de expresión y el decaimiento general de las facciones, como por ejemplo, la inclinación descendente de las comisuras de la boca y el temblor de la misma, la inclinación de las cejas formando un semi-arco y el fruncimiento del entrecejo.
  • Expresiones corporales: el decaimiento de los hombros, mostrarse con las manos juntas y boca abajo…
  • Al estar triste también cambia la forma de hablar, pues, se habla más lentamente y con un volumen más bajo de voz del habitual.

DIMENSIÓN COMPORTAMENTAL

Las emociones que siente un individuo en su interior  se proyectan en su actitud y su manera de comportarse. Estos son algunos de los comportamientos más habituales en situaciones de tristeza:

  • Autoaislamiento: el individuo se encierra en sí mismo, reflexiona acerca de la fuente de la tristeza, de su relación con ella y en la manera que afecta a su propia situación y condición.
  • Decaída del estado de ánimo: la energía corporal y el entusiasmo por las actividades diarias decae.
  • Pesimismo: el individuo tiende a adoptar una «personalidad melancólica», marcada por «un estilo explicativo pesimista».
  • Autoculpa: El auto-enculpamiento no significa cada vez que esté triste el individuo sienta que la culpa sea suya, sino que en algunos casos puede llegar a tener la sensación de que podía haber hecho algo para evitar esa situación a la que se enfrenta.
  • Déficit en las relaciones sociales: el individuo experimenta un claro déficit en lo que respectan a las habilidades sociales y a la resolución de problemas que tengan que ver con el resto.

DIMENSIÓN COGNITIVA

La dimensión cognitiva de la tristeza es la dimensión que se refiere al pensamiento; a cómo influye la tristeza en el pensamiento. Los efectos cognitivos de la tristeza se centran, sobre todo, en la atenuación de la atención hacia el ambiente, la orientación hacia el medio interno, y el aislamiento. Estos procesos, por otro lado, favorecen la autoevaluación y la reflexión sobre la situación del problema.

La tristeza crea una reflexión mental, lenta y costosa que gira en torno a sentimientos de desánimo e incapacidad. La atención y la concentración disminuyen de forma notoria, como resultado del desinterés, la falta de motivación y el bajo nivel de activación.

EMOCIONES AFINES Y CONTRARIAS

La tristeza es una de las familias grandes de las emociones universales. Dentro de esta familia encontramos diferentes emociones, las que consideramos afines:

  • Emociones afines: melancolía, nostalgia, desánimo, aflicción, autocompasión, desaliento, desesperanza, pena, duelo, soledad, depresión y nostalgia…
  • Emociones contrarias: alegría, entusiasmo, motivación, felicidad, ilusión, optimismo…

FORMA DE REGULACIÓN

  • Hay que tener en cuenta que cada persona es un mundo, y hay técnicas que no tienen el mismo efecto en todas las personas.
  • El primer paso para regular la tristeza es identificarla.
  • Después debemos asumir esas emociones. No nos debemos culpar por tenerlas, y debemos aprender a apreciarlas y valorarlas.
  • Darnos cuenta de que no hay emociones positivas o emociones negativas.
  • Tener en cuenta que la tristeza es una emoción que nos permite sentir cosas que no sentimos cuando estamos en otro estado emocional.
  • Además es importante tener en cuenta que para sentir alegría tenemos que sentir el contraste de la tristeza y que las dos emociones son reales durante la vida de todo ser humano.
  • La correcta regulación de estas emociones y la aportación positiva de éstas la tendremos cuando consigamos un equilibrio entre las dos.

Hasta aquí la exposición… pero ¿cuál es su opinión?

Bibliografía

  • AZANCOT, P. (2005): El libro de tu desarrollo o cómo eliminar la tristeza. Madrid: MAT21 Parters.
  • CAMPS, V. (2011): El gobierno de las emociones. Barcelona: Herder
  • FERNÁNDEZ-ABASCAL, E.G.; JIMÉNEZ, M.P. y MARTÍN DÍAZ, M.D. (2007): Emoción y Motivación. La adaptación humana. Madrid: Centro de Estudios. Ramón Areces.
  • GURMÉNDEZ, C. (1997): “Tristeza”, en Diez sentimientos clave. Págs. 33-40. Madrid: Fondo de Cultura Económica.
  • INCAHUANACO, F. (2008): Reconocimiento de expresiones faciales mediante flujo óptico en secuencias de video. Universidad Nacional de San Agustín, Escuela profesional de Ingeniería de Sistemas Av. Independencia S/N,Arequipa-Perú.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *