Inteligencia emocional

Competencias no técnicas como facilitadoras del éxito

En una bici, las ruedas , el cuadro, los pedales, las cadenas,… son imprescindibles para poder andar, correr,… en definitiva, avanzar. En cualquier empresa, las competencias técnicas (conocimientos + habilidades) necesarias para poder realizar el producto u ofrecer el servicio adecuado, son imprescindible.

Si ofrezco maquinaria de precisión, y no domino la tecnología, no voy a poder ofrecer un producto de calidad, con lo cual, sencillamente, el mercado me va a descartar. Igual que la bici que no tiene cadena y por más que pedalee no avanza. Fuera, descartado, así de sencillo.

Image courtesy of Sira Anamwong at FreeDigitalPhotos.net

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Ahora bien… supongamos que esa bici que tiene sus ruedas, sus pedales, su cadena… a pesar de una buena apariencia, resulta que tiene una cadena sin engrasar. Una cadena seca, dura,… incluso oxidada… ¿Cuál sería el resultado? Que sencillamente, no podría avanzar de manera adecuada, e incluso corro el peligro de caer.

Pues en esa empresa que ofrece maquinaria de precisión, supongamos que domina a la perfección la tecnología y procesos de producción… pero resulta que por ejemplo,…entre sus diferentes departamentos (personas, no olvidemos que cuando el departamento de producción habla con el departamento de marketing es Ana de producción quien habla con  Juan de Marketing) la comunicación es pésima.

Supongamos que la información parece que, según producción, los comerciales hacen caso omiso de los plazos que ellos necesitan, que no detallan adecuadamente las especificaciones y las medidas que ellos requieren para producir adecuadamente, y claro, luego siempre hay problemas a la hora de la puesta en marcha. Y bla, bla, bla,…

En cambio, marketing asegura que los de producción no facilitan su trabajo, dado que no admiten cierta flexibilidad en los plazos (dentro de lo razonable, por supuesto), ni en algunas especificaciones del cliente, o es más, que a pesar de que ellos los señalan, los de producción se lo saltan. Y claro, ¡luego tienen que dar ellos la cara! Y bla, bla, bla…..

¿Os suena?

Puede ser un ejemplo más o menos simple, pero hechos que en el día a día se repiten una y otra vez, con mayor o menor tensión. Y, ¿de qué estamos hablando aquí? Estas personas son muy competentes, conocedoras de lo que hacen, cada uno en su área, sencillamente ¡brillantes!

Pues hablamos de una serie de competencias no técnicas, competencias transversales, que cuando funcionan parece que no has hecho nada, pero que cuando brillan por su ausencia ¡provocan pequeños fuegos por doquier!!!!!

Competencias como la comunicación, la empatía, la capacidad de establecer objetivos comunes y comprometernos con ellos, la capacidad de valorar la diferencia en el otro, y por tanto, respetar y dar valor a otras formas de hacer, no diferentes en el sentido de mejores/peores que las mías, sino en el sentido de que complementan mi forma de hacer las cosas, y por tanto, enriquecen,…. la autoconfianza, y la capacidad de confiar y de generar confianza, la actitud adecuada, la capacidad de sentir y por tanto, regular, mis propias emociones, también las de los demás, la capacidad de autocontrol, la capacidad de relacionarse con el otro de manera positiva,… 

En fin, un sin fin de pequeñas grandes competencias que si están o no están, marcan una gran diferencia, que se refleja en el sentir de las personas, en su rendimiento, en su capacidad de innovación, … y en última instancia, en la capacidad de respuesta de la empresa, y por tanto en los resultados de la misma. Porque no olvidemos, en una empresa, todo está interrelacionado.

Si me permitís la expresión,

Las competencias técnicas serían requisito necesario

pero no suficiente,

y necesitamos las competencias no técnicas

para que los resultados,

que se obtienen con las competencias técnicas,

sean posibles.

¡Pura complementariedad!

Pues al hilo de esta reflexión, os presento dos propuestas en las que participo como miembro del Consorcio de Inteligencia Emocional (CIE) y que espero sean de tu interés:

La primera, este viernes, 25 de Septiembre, un coloquio donde participo junto con Mas Innovacion y Belbin España, y donde el título de Inteligencia Emocional aplicada a la empresa, os proponemos una reflexión en línea a lo que te he comentado en este post.

Por cierto, nos encantaría conocer tus reflexiones sobre lo que acabas de leer y si crees que ese tipo de situaciones ocurren y consideras que ese tipo de competencias no técnicas tienen o no su influencia, y en qué medida:

IE aplicada en la empresa - INVITACION

Si pinchas en la imagen te lleva a la inscripción 😉

Y la segunda propuesta, y para quien quiera profundizar aún más en cómo liderar equipos de innovación, y lograr formas de trabajar que faciliten contextos que fomenten actitudes innovadoras entre las personas del equipo y/o empresa, tenéis otra cita el 2 de Octubre en Innobasque, donde se presentará la nueva edición del proyecto Formación-Acción-Evaluación, que bajo el título Aprender a liderar Equipos de Innovación, y tendremos la ocasión de conocer de primera mano, algunas experiencias de organizaciones que han participado en ediciones pasadas. De esta manera damos el pistoletazo de salida a esta nueva edición que arranca en próximas fechas. Por cierto, si estás interesado en participar o recibir más información, no dudes en solicitárnoslo, o inscribirte en http://goo.gl/IdP4kz . ¡Estás a tiempo!

Proyecto Formación-Acción-EvaluaciónAPRENDER A LIDERAR EQUIPOS DE INNOVACIÓN- Una perspectiva individual, grupal y organizacional

Espero os resulten de interés ambas propuestas, ¡y espero nos veamos en Zamudio!

Y uniendo con la reflexión inicial de este post…

¿Quieres compartir con nosotros tu experiencia/ tu perspectiva sobre la importancia, o no, de este tipo de competencias? ¿Consideras que se les da la importancia que tienen?

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