Inteligencia emocional

“Para decir con la mirada lo que con mi voz no puedo”  

 

Equipo ANDRÓMEDA  (Universidad de Deusto – 3º Grado en Comunicación): Aitor Ansa, Amaia Conde, Ana Paula García, María Camila Páez, Melisa Parra, Nerea Ramos

Comunicar va más allá de las palabras. Comunicar es todo lo que nos rodea: nuestras palabras, nuestros silencios, nuestros gestos, nuestra forma de hablar. Comunica nuestra forma de vestir, de andar y hasta de caminar. Por eso, querido lector, deberías tener en cuenta que dice mucho más lo callas que lo que hablas; dicen mucho más tus ojos que tu boca.

Cuando nos hablan de comunicación, tendemos que relacionarlo con las palabras. Pero no nos damos cuenta que, cuando hablamos, consciente o inconscientemente nuestras manos se muevan a la par que nuestra boca -igual que nuestra mirada o nuestra postura corporal-. Eso, querido lector, se llama comunicación no-verbal; y eso, aunque no lo parezca, puede llegar a ser más importante que las simples palabras.

Hay estudios que muestran lo que nuestros gestos o comportamientos corporales dicen. Aquí te dejo una lista:

-Los ojos: cuando una persona mueve los ojos, puede estar indicando que dicha persona está tratando de recordar algo. No obstante, debes saber que a veces ese movimiento ocular -es decir, apartar la mirada de la persona con la que estás hablando-, puede generar desconfianza e indicar que estás mintiendo.

-La cabeza y el cuello: las inclinaciones de cabeza -como asentir, negar o inclinar- también transmiten cosas cuando hablamos. Por ejemplo, cuando inclinamos la cabeza hacia un lado -es decir, la inclinamos hacia el hombro- quiere decir que esa persona está relajada.

-Los hombros: nuestros hombros muestran nuestro grado de tensión. Por eso, cuando una persona dirige sus hombros hacia la persona con la que está hablando, indica que hay un deseo de comunicarse con esa persona; mientras que, si esa persona dirige sus hombros hacia un lado, indica que hay un distanciamiento en esa charla.

Por lo tanto, querido lector, ten siempre en cuenta que tu cuerpo dice mucho más que tus palabras y tu boca. Así que, la próxima vez que te comuniques con alguien, ten en cuenta todo lo que te he contado, y recuerda que, tal y como dice el gran Risto Mejide: “la frecuencia con la que se habla, (…) no tiene nada que ver con la frecuencia con la que se comunica. Porque hablar no es comunicarse. A que parece obvio. Pues no lo es. Uno puede hablarse todos los días y no decirse nada. (…) Hablar es sólo emitir. Comunicarse es preocuparse porque, además, te reciban”.

 

 

 

 

Palabras clave: “comunicación”, “no-verbal”, “gestos”, “corporal”, “Risto Mejide”, “hombros”, “cabeza”, “cuello”, “ojos”.

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