Inteligencia emocional

Una cura de lectura: la biblioterapia*

Una cura de lectura, ¿Biblioterapia?

Esta vez y para comenzar mi andadura de este año en el blog, quiero hablaros de libros. Durante la presentación del libro Emociones compartidas, una selección de artículos de este blog, daba vueltas a la importancia que tiene para mi la lectura.

Leo esta semana en prensa digital algo que a mi me parecía evidente, y es que la lectura es un magnifico ejercicio para desarrollar nuestra Inteligencia Emocional.

Siempre he sentido que la verdadera realidad aumentada existe cuando me acerco a las páginas de un libro. Que son los libros los que me eligen a mi y no al revés. Aún me sorprendo comprobando subrayados en libros leídos hace muchos años y como esas ideas dejaron en mi una huella muy profunda.

Estoy convencida de que los libros hablan entre sí. En mis años de lectora empedernida he probado todas las estrategias, entrega única a un texto, inmersión absoluta y búsqueda de todo tipo de referencias en base a un libro, a una época, a unos personajes de los que uno no quiere despedirse cuando el libro está terminando. Pero también leer varios libros a la vez. A medida que otras lecturas, ensayos, de ámbito profesional aparecen en mi foco, compruebo que el tener varios libros abiertos a la vez hace que la historia me ofrezca conexiones increíbles. Los libros hablan entre ellos.

 

El estado de ánimo es el mejor prescritor para elegir libro, o para cerrarlo. En otro foro, con blogueros apasionados de la lectura, hablábamos de libros medicina, ojo, nada que ver con ese feo concepto de autoayuda, sino esos magníficos textos que sabemos nos han acompañado, estimulado nuestra curiosidad, que nos ayudan a ser más ágiles a la hora de identificar emociones ajenas, nos han enseñado a ponernos en los pies del otro.

Siento una envidia sincera cuando veo que otras personas se inician por primera vez, cuando descubren a uno de mis escritores favoritos. Es verdad que la esa lista se ha desarrollado mucho con los años, que ha consolidado a unos pocos en mis estanterías, compruebo que si he leído más de 8, 10 obras, es que entran en esa categoría, y veo que allí están Carmen Martin Gaite, Jose Luis Sampedro, Antonio Muñoz Molina, Orhan Pamuk, Gabriel García Marquez, Paul Auster, Sandor Marai, Philip Roth, Andrea Camilleri, Petros Markaris

Mi pasión viajera es un vicio que se inicia o se completa con la lectura, bucear, comprender, conocer otras culturas, otros escritores, otras maneras de pensar o narrar es algo que me lleva a ampliar mi lista de pendientes cada año. Leer me hace comprender que muchas veces la buena literatura, incluida la buena literatura negra o de intriga contiene muchas más pistas para acercarme a un país, a una sociedad, que las noticias sesgadas encontradas en los medios de comunicación o los estereotipos repetidos en las conversaciones y las campañas turísticas.

Hay escritores que me acompañan hace años, soy condescendiente con ellos, cuando un libro me parece flojo me pregunto ¿son ellos los que no están a la altura o soy yo la que estoy en un momento diferente?, siempre vuelo a ellos como a un viejo amigo, un amigo al que vemos cambiar, al que apreciamos y en el que encontramos destellos de momentos mágicos vividos juntos.

Para los antiguos griegos las bibliotecas eran un lugar de cura para el alma. En 1920 Christopher Morley en The haunted bookshop, nos presentaba al librero Roger Mifflin, que prescribía el libro adecuado para cada cliente. Era de profesión: biblioterapeuta.

¿Leer te ayuda?¿te recomiendan o recomiendas libros?¿Practicas bilbioterapia?

*Este post fue publicado en este mismo blog el día 1 de febrero de 2016

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