Inteligencia emocional

Equipos de Innovación, llegando a puerto.

Terminado el verano llega el momento de hacer recuento de todo lo vivido en este apasionante proyecto de Formación Investigación Acción en el que vamos a recoger el trabajo de 20 equipos de Innovación y 2 años muy intensos de un proceso que ya ha tenido presencia anteriormente en este Blog, en el post titulado Equipos de Innovación,el viaje continua.

“El proyecto “Liderar equipos de Innovación”, desarrollado de forma conjunta desde el Consorcio de Inteligencia Emocional, la Universidad del País Vasco UPV/EHU e Innobasque,  nos permite bucear en la figura de la persona facilitadora, la coordinadora y comprobar como los participantes van adquiriendo mayores cuotas de participación; como aumenta la responsabilidad de las tareas del equipo, lo que nos lleva a insistir una y otra vez en la necesidad de aprender nuevas formas de trabajar juntos.”

A lo largo de esta andadura son muchos los aprendizajes, las hipótesis confirmadas y las variables que sabemos tendremos que tener en cuenta en futuras ediciones. A las 7 organizaciones y 9 proyectos acompañados en 2015/2016, se suman las 8 y los 10 nuevos proyectos de 2016/2017.

“Después de muchos años de recorrido, investigando y evaluando cómo el estilo de liderazgo, la persona facilitadora, la cultura de la organización afectan a la eficacia de los equipos de innovación, en esta nueva etapa cobran especial protagonismo las plataformas digitales. Ser capaces de integrar con naturalidad el trabajo on line es uno de los retos.”

Hemos puesto a prueba todas las bondades del modelo de Sabino Ayestarán, con el reto añadido de que en este último año las empresas formadas en Zamudio y las formadas en Donosti han trabajado como un todo al poner en común sus avances y dudas en las sesiones de coordinación mensuales. En esta ocasión las empresas participantes han sido Huercasa, Kaledorkayiko, Condesa, Irulezo, Urrezabal, Goiztiri, Instagi, Fidegas

A punto de tener los datos de la investigación listos para trasladar a las empresas, este otoño es el momento de agrupar todo lo aprendido en estas dos ediciones y ofrecer a los participantes un diagnostico más completo.

Cada vez que iniciamos una edición de este proyecto, cada vez que se forman nuevos equipos de innovación, vamos añadiendo nuevos aprendizajes, y aún así, cada organización, cada equipo se va a hacer muchas preguntas a lo largo del proceso.

¿Por qué trabajar con equipos de Innovación?¿Qué características diferencian a un equipo de innovación? ¿cómo elegir a los miembros de un equipo?

¿Cómo afecta la dificultad del encargo?¿Cuánto se ha trabajado para definirlo y renegociarlo adecuadamente de forma que el equipo sienta que puede abordarlo?

¿Cualquier empresa puede trabajar con equipos de innovación?

¿Utilizamos adecuadamente la metodología de trabajo? ¿cuál es el kit de herramientas?¿Qué sucede cuando causan baja uno o más miembros del equipo?, ¿y cuando se incorpora alguien nuevo? ¿cuándo necesitamos llamar a un experto?

¿Cómo ha calado en la empresa la iniciativa de equipos de innovación? ¿Se puede, se quiere continuar con nuevos equipos?

Ser capaces de volcar todo lo acontecido en estos dos años en un una guía, un manual que ayude en la puesta en marcha de un equipo de innovación es una de las propuestas, ¿quién es el promotor, el facilitador, el coordinador?¿cómo y quienes han de componer el equipo?¿qué tenemos que tener en cuenta al definir y acotar el encargo? ¿cuándo es el momento en el que la persona facilitadora se retira, cómo apoya al equipo, qué herramientas tiene que aportar? ¿Cómo logra el coordinador el liderazgo compartido? ¿qué sucede una vez se ha llevado a buen término el encargo?¿cuál ha sido el avance de las personas implicadas en el equipo? ¿cuáles han sido los aprendizajes que han generado mayor impacto?

Es la disposición y generosidad de todos los participantes para construir juntos lo que da sentido a nuestro trabajo. El equipo facilitador en esta ocasión ha estado formado por Olga Gomez de Innobasque, Edurne Martinez, Imanol Ulacia y Laura Roca de la UPV/EH, junto a Olaia Agirre y Maribel Navascués del Consorcio de Inteligencia Emocional, junto con el inestimable trabajo previo y el apoyo de Sabino Ayestarán.

“¿De qué depende que unas personas sean incapaces de pasar de la competición inicial a la cooperación? Katzenbach y Smith (1996), en su precioso libro Sabiduría de los equipos, responden: Depende del nivel de inteligencia emocional de las personas del equipo.

Sabino Ayestarán en Trabajo grupal en las organizaciones.

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