Inteligencia emocional

Una Secretaría de Estado contra la Soledad

El pasado miércoles, una noticia en los medios de comunicación me cautivó: la Primera Ministra del Reino Unido anunciaba la creación de una Secretaría de Estado para luchar contra la soledad que será dirigida por Tracey Crouch. https://elpais.com/internacional/2018/01/17/mundo_global/1516217665_881811.html

Theresa May, la misma persona que hace unos meses se mostró fría y distante con las víctimas del incendio de la londinense Torre Grenfell https://internacional.elpais.com/internacional/2017/06/23/actualidad/1498211257_235698.html nos daba con el nuevo año una lección de sagacidad en sus “new year resolutions”

Las cifras son contundentes: nueve millones de personas en el Reino Unido sufren esta epidemia; 200.000 personas mayores no han tenido una conversación con un amigo o un familiar en más de un mes. Dramático. Inhumano.

Parece mentira. Cada vez disponemos de más medios para relacionarnos. Sin embargo, paradójicamente, a mayor capacidad tecnológica de interconexión, más lejanía, menos interacción, más soledad. “… la existencia de unos medios inimaginables hace unos años, corren parejos, pero en proporción inversa, con la incomunicación fáctica” (Castilla del Pino, La Incomunicación. 1970).

El debilitamiento de una cultura y unas comunidades que antes nos conectaban se encuentra entre sus causas. Así lo señalaba la Comisión creada al efecto que fue presidida por Jo Cox víctima de la intolerancia extremista.

 

La soledad nos está matando. Cada vez se reconocen más sus nefastas consecuencias a nivel físico, mental y emocional equiparables a la obesidad y el tabaquismo.

También a nivel económico: según la London School of Economics, diez años de soledad de una persona mayor, suponen un sobrecosto de 6.800 euros en sanidad y presión a los servicios públicos locales.

La soledad tiene que ser asunto de todas y todos. Es un reto social, y sólo desde este campo podemos abordarlo: sociedad civil, organizaciones, personas, instituciones, empresas … La creación de una Secretaria de Estado me parece una iniciativa interesante, atrevida, oportuna. También insuficiente: instalar una nueva aplicación está bien pero no basta cuando necesitamos actualizar todo el sistema operativo. En lo tecnológico y en lo social.

Así lo apuntaba recientemente O. Scharmer “Las dificultades que tenemos para enfrentar los desafíos globales de hoy en día no se deben a una brecha de conocimiento. El problema es una brecha de saber- hacer: una desconexión entre nuestra conciencia colectiva y nuestras acciones colectivas.

En la mayoría de los sistemas sociales, colectivamente creamos resultados que (casi) nadie quiere (las brechas ecológica, social y espiritual son ejemplos). Estas lagunas y divisiones se amplifican por la estructura de silos de nuestras instituciones clave y la mentalidad de los responsables de la toma de decisiones que operan dentro de ellas. Para abordar estos problemas desde su raíz, se requieren dos cosas: nuevas plataformas para la co-creación intersectorial y una actualización en el sistema operativo que las personas utilizan para colaborar, prácticas que facilitan un cambio de conciencia de un sistema que gira en torno al ego (ego — sistema) a un ecosistema” https://medium.com/@hborgesg/la-educación-es-el-encendido-de-una-llama-cómo-reinventar-la-universidad-del-siglo-xxi-883af5cb1503

Un problema social, de salud pública. Que requiere de la contribución de la sociedad civil organizada, de las personas, de voluntariado. De todas y todos. También de Secretarías de Estado de nueva creación ¿Tomaremos nota?

Una nueva iniciativa que coincide en el tiempo con el debate de futuros en el Consorcio de Inteligencia Emocional. http://www.consorciointeligenciaemocional.org Más razones para seguir apostando por esta plataforma.

2 pensamientos sobre “Una Secretaría de Estado contra la Soledad

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