Inteligencia emocional

Entre Cumbres y Bruma

“Si usted no recuerda a alguien es como si hubiera muerto. En cambio, hay personas que murieron en un plano físico y que -sin embargo- siguen paseándose por la avenida de su memoria. Bruma tiene a muchos vecinos a los que usted ha decidido mantener con vida. Muertos a los que amó y vivos con los que ni mantiene contacto, pero a los que sigue amando”

(“El hambre invisible” Santi Balmes, cantante de Love of Lesbian -2018-).

Algo de esto nos ocurrió ayer en Etxebarri.Brumaapareció en Eutsuna. Juanlu, y con él Atxo, Félix, Nissar Hussain volvieron a subir montañas gracias a la gente del Mendizale Eguna, Juanjo San Sebastian y Akhon Ishaq. Afortunadamente, nuestramemoria -además de en la cabeza- también está en otras partes de nuestro cuerpo: en nuestras piernas, en nuestros brazos, en nuestro corazón.

Como todos los años, desde hace algunos, el viernes también tuve la oportunidad de disfrutar con Igor, Txetxu, Sonia, Pilar, Txerra, Aurora, Luis, Nagore, Alberto … (barkatu, no me acuerdo de todos los nombres) y de sus andanzas.

De Akhon Ishaq, y sus guisos; sus confidencias y lecciones de vida que comparte generosamente desde hace tres años en Etxebarri (¿te empadronamos?) y que esperamos degustar otros tantos más.

¡Qué ilusión reencontrarme con Basharat Ali! Thank you! Por un rato volví al Valle de Hushé. Really a changemaker!!!!

Este año, hemos disfrutado de las experiencias entre grandes montañas de Juanjo San Sebastián (Eskerrik asko. Bihotzez!). Una suerte viajar por tierras colosales acompañado de personas gigantes.

Como si de una expedición se tratara hemos partido con Juanjo desde Gorbea, hemos transitado por la Karakorum Highway -si las y los moteros tienen en la Ruta 66 su “carretera madre”, esta es la madre de todas las “highways”-. Con Juanjo hemos ascendido al Makalu (su primer ochomil) y caminado por Alpes. Hemos alcanzado la antecima del Broad Peak, y fotografiado la anatomía de ese instante, al filo de lo imposible, cuando un joven se lanza en ala delta desde la cima del Chogolisa a 7.500 metros de altitud-. Hemos tenido una cita inevitable con el K2, una montaña digna, “de esos lugares de los que nunca te llevas nada. Lo único que puedes hacer es dejarte cosas”“donde cumplimos todos nuestros sueños y dimos todo lo demás a cambio” Alpinismo, emoción, pasión y drama.

Del Everest y de algunas ascensiones fallidas. De esta cumbre de8.839 m. entre Nepal y Tibet, la montaña más alta de la tierra a la que llegan muchedumbres ansiosas, de la que nos llegan imágenes de cientos de personas en su campo base haciendo colas para subir en un ejercicio de turismo masificado, dopado. Versión alpina de la cultura del selfie. La cara B de la moneda.

De las montañas como ventanas del alma y vínculo solidario. De valores. De compromiso con la gente de allí. De educación como palanca para el cambio y del cambio de la educación para transformar la sociedad. Del avance imparable de las mujeres.

De personas. “Cuando estás en un sitio de riesgo y soledad, con compañeros con los que tienes vínculos de afecto, ayudar a tu compañero es algo que no tiene nada de sorprendente”.

También del inevitable dolor.  Y de los por qués ¿Por qué subir a la montaña? “Porque es BONITO.  Es bonito porque -aunque puedas dejarte cosas- es auténtico e intenso. Porque allá arriba se vive diferente de aquí abajo.”

XV Mendizale Eguna. Un momento para la memoria y el compromiso. Entre emociones y cumbres.

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