Inteligencia emocional

porque el mundo cambia con nuestro ejemplo

me encuentro hoy con esta imagen, un niño cuidando una planta, de la misma forma que ayer me encuentro con una frase de Eduardo Galeano, mucha gente pequeña en lugares pequeños haciendo cosas pequeñas cambia el mundo,

y re-contacto con el mundo de los detalles, de esos gestos casi imperceptibles que hacen toda la diferencia, muchas veces las diferencias no se encuentran en lo grande, se esconden en lo pequeño,

y en esa coherencia y congruencia de las cosas, y aquí me encuentro con una extraña definición que me ofrece Eduardo en el taller del fin de semana, por la que la coherencia tiene que ver con la adhesión a la historia (y a la familia), mientras que la congruencia tiene que ver con la adhesión a nuestros valores y creencias, y a nosotras mismas, hay que ver qué ricas son las palabras,

y me quedo pensando, en esta mañanita, a la fresca de estos días de calor escandaloso, en todas esas pequeñas cosas que muestran el detalle de nuestra vida interna y nuestra vida en relación,

cómo somos capaces de tratarnos bien a nosotras mismas o cómo nos maltratamos, cómo ponemos límites a hechos y palabras externas, ante pequeños indicios de mal trato, cómo trazamos planes de actuación, y cómo nos adherimos a ellos,

construyendo procesos de desarrollo personal, necesarios siempre para el desarrollo de la vida en relación, donde nos encontramos con las reglas, o cómo sí queremos que sea el mundo, y el ejemplo, no me cuentes, mejor muéstramelo,

en este recorrido sutil que nos lleva desde la energía del miedo (los límites) hacia la tristeza (la aceptación de la pérdida y los planes de actuación que responden a esa pregunta, ¿qué puedo hacer yo?) y la rabia,

esa energía que cambia nuestro mundo, desde nuestro pequeño sentir – pensar – hacer en congruencia, sí, nuestro mundo no cambia en realidad hasta que no hacemos algo nuevo, qué buena la imagen de hoy, que pone el foco en la acción y en el ejemplo,

rabia buena desde la que podemos construir un mundo mejor, desde nuestra mejor intención, y aquí se ha colado la energía del amor, esa emoción, mira que hay personas que dicen que el amor no es una emoción,

desde la que vamos a poder construir cosas nuevas, con la energía del yo soy sano, orgullo humilde abierto al mundo, a la diversidad, al alter, también conocido como el otro, al animal, a la planta, a la piedra,

en este ejercicio en el que yo también soy tú, y si yo soy tú ¿cómo te puedo dañar?, mejor si nos juntamos a colaborar, mejor si empezamos a actuar ese mundo en relación, que nos lleva de la revolución a la evolución de la cosa,

qué bueno que antes hemos transitado por el ejemplo de lo pequeño, en los detalles, en los límites del miedo, en las reglas de la rabia, en esta imagen que nos anima a sumergirnos en la vida desde el ejemplo que queremos dar simplemente hoy,

otra vez, otra vez, hoy, ahora, porque nuestro mundo cambia cuando cambio yo.

    así lo vimos…

puesto en preguntas, a modo de pequeño recordatorio emocional,

¿soy un buen ejemplo ante situaciones de hostilidad / mal trato, personas incluidas, en las que toca poner límites?

sobre el miedo bueno

¿soy un buen ejemplo ante situaciones de pérdida, hoy una posibilidad de trabajo, mañana una relación, dinero, un objeto, un cariño?

sobre la tristeza buena

¿soy un buen ejemplo ante situaciones injustas, una vez que aceptamos la vida en relación y compartimos castillo, casa, salón o cama, oficina?

sobre la rabia buena

¿soy ejemplar en mi comportamiento en situaciones de alto compromiso, exigencia, responsabilidad?, ¿soy ejemplar cuando toca ganar y cuando toca perder?, ¿soy un ejemplo a seguir?

sobre el orgullo bueno / humilde, 

¿soy ejemplar en la vida en relación y gestiono con naturalidad arriba y abajo, derecha e izquierda, lo tuyo y lo mío, el cambio y la diversidad?

sobre la comprensión de este mundo bueno, bonito y verdadero en el que hemos decidido vivir,

¿soy un ejemplo en la vida en colaboración, en ese hacer conjunto que nos lleva de la revolución a la evolución?

sobre la alegría del hacer un mundo nuevo en colaboración.

¿soy un ejemplo, tal vez pequeño, tal vez sutil, en esas formas que subyacen en mi sentir – pensar – hacer del día a día?

sobre el amor como la fuerza de la intención que subyace en mi rico mundo emocional, y en nuestro cotidiano vivir.


y termino este breve repaso en dos grupos de 3 (3 emociones para el mundo más terrenal, 3 para el desarrollo espiritual, personal y de los grupos), con el verde como puente, para hacer el 7,

ojalá en un día cercano nos animemos a hacer el 7 grande y entrar en el siguiente nivel de complejidad de nuestro rico mundo emocional, con la frustración, con la culpa, con otras bestialidades y sutilezas que nos acerquen, desde el ejemplo, ése es el objetivo,

a nuevos niveles de paz, armonía, conexión.

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