Inteligencia emocional

Todas y todos contra la violencia de género

El 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Su origen, como señala la ONU, está en “la necesidad de honrar la memoria de las hermanas Mirabal, tres activistas políticas de la República Dominicana que fueron brutalmente asesinadas en 1960 por orden del gobernante dominicano, Rafael Trujillo (1930-1961)”.

Entre 2009 y 2010, Manuel Arranz dirigió la serie documental  50 AÑOS DE… con la que se celebraban los 50 años de RTVE. Uno de los capítulos (cada uno de ellos tiene una duración aproximada de media hora) corrió a cargo de Isabel Coixet y llevaba como título La mujer, cosa de hombres [Para verlo, clica aquí].

Comienza con un fondo negro en el que se puede leer el siguiente texto que resulta muy impactante:

“El Código Penal entre 1944 y 1963 toleraba que el marido asesinase a su esposa en caso de adulterio o que el padre matase a sus hijas menores de 23 años y a sus novios en el caso de mantener relaciones sexuales sin estar casadas.”

A partir de ahí se va sucediendo una impresionante selección de canciones, imágenes de archivo, anuncios televisivos, fragmentos de programas y extractos de los telediarios que narran episodios de violencia de género (no hay imágenes de dicha violencia, solo los desgarradores ‘titulares’). No es un documental al uso. No hay voz superpuesta, no hay narración que dirija, pero  la concatenación de fragmentos audiovisuales, que va siguiendo un ritmo ascendente, invita a plantearse la conexión entre los roles tradicionales (que la televisión ha ayudado a perpetuar) y la violencia doméstica.

Casi al final aparece una lista de nombres, unos puntos suspensivos, la imagen de Ana Orantes y el texto: “Para todas ellas y para Ana Orantes. In memoriam”. Y termina como había comenzado… con un fondo negro en el que se puede leer otro texto que da qué pensar:

“Sólo existen estadísticas de mujeres asesinadas desde 1999. A partir del asesinato de Ana Orantes (1997), que había acudido a televisión una semana antes de morir quemada a manos de su marido, la violencia contra las mujeres adquiere la visibilidad que tiene en nuestros días.

Hoy en día la legislación española con la Ley integral contra la Violencia es una de las más adelantadas del mundo.

Pero los asesinatos son la punta del iceberg del maltrato hacia las mujeres…”

Como señala Torres (2012, p.335), quien dedica un artículo al análisis del documental, Coixet “dota de visibilidad a un tema tradicionalmente tabú, a la vez que invita al diálogo, al debate y a la reflexión. La directora defiende que la mujer deje de ser cosa de hombres, tanto en su sentido figurado (objeto) como en su acepción más ideológica (asunto)”. Hay un momento que me ha interpelado mucho y me ha encogido el corazón. De fondo, una canción de los Payasos de la Tele que he cantado mil veces en mi infancia… ‘Lunes antes de almorzar, una niña fue a jugar, pero no pudo jugar porque tenía que planchar. Así planchaba, así así…’ [Véase el artículo de Recio (2019) sobre la canción]… Acompañan a la canción imágenes de archivo que reflejan la letra… En ese momento veo de forma clara y distinta, como suele decir alguien muy cercano parafraseando a Descartes, que he crecido y me he conformado en esa cultura que, desde diferentes lugares y espacios, reproduce los mensajes de fondo. Y no solamente yo… también los hombres de mi generación.

Avanzar en la igualdad de género es necesario para acabar con esta gran lacra social que es la violencia de género y que tiene unas consecuencias graves para las personas que las sufren y para las sociedades que la sustentan. “La igualdad de género es un derecho. La realización de este derecho es la mejor oportunidad que existe para afrontar algunos de los desafíos más urgentes de nuestro tiempo, desde la crisis económica y la falta de atención sanitaria hasta el cambio climático, la violencia contra las mujeres y la escalada de los conflictos. Las mujeres no sólo se ven más seriamente afectadas por estos problemas, sino que tienen ideas y la capacidad de liderazgo para resolverlos. La discriminación de género, que sigue obstaculizando a las mujeres, es también un obstáculo para nuestro mundo” (ONU Mujeres).  En este camino es indispensable contar con los hombres.

En este sentido va la campaña de este año de la Diputación Foral de Bizkaia cuyo lema es: ‘Queremos tíos buenos’… Hombres que respetan, que valoran y apoyan, que comparten y reconocen y que no controlan, no humillan, no insultan, no agreden ni matan.

En 2007 el Gobierno Vasco puso en marcha la iniciativa Gizonduz, que ha sido impulsada por Emakunde, y que está “dirigida a promover la concienciación, participación e implicación de los hombres en pro de la igualdad de mujeres y hombres”. Una de sus primeras acciones fue la firma de la Carta de hombres vascos por la igualdad y contra la violencia hacia las mujeres. [Aquí se puede ver un vídeo conmemorativo de los 10 años de la iniciativa]

Asociaciones como AHIGE (Asociación de Hombres por la Igualdad de Género) también hace una gran labor de concienciación y sensibilización.

Es labor de todos y todas luchar por la igualdad de género y erradicar la violencia contra las mujeres. El tiempo corre en contra de aquellas que se sitúan en la punta del iceberg. No podemos esperar…

Bibliografía

 

 

 

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