Inteligencia emocional

El muro de la indiferencia

No te hablo, no te veo, no te escucho… “Lo que se opone al amor no es el odio, sino la pura y simple indiferencia. Si te digo que eres un idiota, al menos te estoy reconociendo como ser humano, así la motivación sea odiarte y desestimar tus logros y virtudes, pero si no te dirijo la palabra, te aplico la ley del hielo o te ubico por debajo de mis umbrales perceptivos, te excluyo del universo. Despareces para mí y punto” (Redacción Editorial Phrònesis). Lo que voy a expresar en estas líneas se refiere a la relación de pareja. Merecería reflexión aparte lo que implica la indiferencia en el ámbito social.

Hay una viñeta que encontré hace tiempo y que refleja el punto al que llegan muchas parejas que han perdido la comunicación y la complicidad. Se soportan. Se han cogido la medida mutuamente. Incluso puede que se echaran de menos si no estuviesen juntos. Viven en una cómoda rutina que no supone grandes sobresaltos aunque tampoco aporta mucha vida.

A la indiferencia no se llega de un día para otro, no suele ser consecuencia de una mala decisión o de una decepción. Es un enemigo peligroso que se instala imperceptiblemente. Una pareja empieza una vida juntos con mucha ilusión y muchos proyectos. Todo por construir y mucha energía para hacerlo. La convivencia no es fácil ya que está llena de rutinas, de tareas y responsabilidades a compartir y en el día a día no es sencillo mostrar siempre la mejor cara. La intimidad hace que bajemos los filtros y las barreras, para lo bueno pero también para lo malo. Cuando llega la descendencia la vida se complica. Se multiplican las responsabilidades. El cansancio aumenta y muchas veces quien lo paga es la pareja que ya no tiene tiempo para dedicarse, para hablar sobre sueños e ilusiones, para comunicarse y fortalecer la relación. Gran parte de las conversaciones son sobre la intendencia, quién hace qué cuándo. Y las vidas van discurriendo en paralelo sin muchos puntos de encuentro de calidad… ¿Dónde ha quedado el proyecto de pareja? ¿Qué hay de las promesas que nos hicimos? ¿Cómo nos hemos convertido en dos desconocidos que resultan familiares? ¿Por qué comparto con otras personas ideas, sentimientos, proyectos que debería compartir con la persona que he elegido como compañera de vida pero que siento lejana?

Hay una expresión que se utiliza mucho… “castigar con el látigo de la indiferencia”… En mi opinión eso todavía tiene solución porque nos queda algún sentimiento hacia la otra persona. El problema es cuando hemos levantado poco a poco un muro de indiferencia que no nos deja ver el rostro de la otra persona, y no nos permite ni alegrarnos ni ‘dolernos’ con ella. ¿Qué se puede hacer?… “Cuando hay un diálogo verdadero, ambos lados están dispuestos a cambiar” (Thich Nhat Hahn, Premio Nobel de la Paz en 1967) ¿Por qué no construir puentes en lugar de muros? ¿Por qué no redescubrir el rostro del otro? Como dice la canción…

Si te veo amor del otro lado no voy a dudar

Todo lo que veo

Más todo lo que siento

Va a ser hermoso hacer un puente

Sobre el mar, sólo para vos

Para escuchar la canción pinchar aquí

 

 

LA DOMADORA DE OGROS

Recientemente hemos realizando unos talleres sobre Interculturalidad y empatía en un colegio de La Coruña. En este post voy a relatar una experiencia  en concreto que ha sucedido en una de las jornadas y que ha sido realmente emocionante.

Desde el Ayuntamiento, solicitaron nuestra formación sobre el programa T-Empathy que llevamos desarrollando desde  los últimos cuatro años sobre la prevención de la violencia entre iguales. Siempre que hemos puesto en marcha estos talleres, de forma espontanea han ocurrido cosas curiosas y esta ocasión, no ha sido una excepción.

Organizadas por el consistorio, el colegio lleva a cabo, desde hace nueve años, una semana de actividades relacionadas con la interculturalidad y en esta ocasión como digo, nos pidieron que incorporásemos algunos de los elementos del programa T-Empathy para todo el ciclo de primaria.

En una de las aulas donde fuimos a impartir estos talleres, se encontraba una niña de nueve años que llamaremos ficticiamente Hamida. Al entrar en el aula los menores que allí se encontraban, se veían expectantes ante lo que iban a hacer, con curiosidad y cierto nerviosismo. Nos llamó la atención una niña sentada en su mesa con una mirada triste y sentada en una posición extraña que llamaba especialmente la atención. Sin reparar mucho más se empezó con la presentación de la actividad y de los integrantes del grupo que la iban a llevar a cabo. Luego se pidió a los alumnos y alumnas que hiciesen lo propio y cuando llegamos a Hamida su cara seguía sin mostrar un atisbo de curiosidad o alegría, ni si quiera de aburrimiento. Seguíamos observando claramente una expresión de tristeza.

Después de realizadas las presentaciones protocolarias, empezamos con la actividad en cuestión. Se hablo de las emociones, de la empatía, de lo que nos hace diferentes y de los Ogros que es una de las señas de identidad del proyecto T-Empathy que desarrollamos. Lo que nosotros llamamos Ogros, no es más que la representación de las razones básicas por las que alguien puede justificar o ejercer daño o violencia sobre las personas.

Pasados unos minutos del taller, Hamida delante de todos y sin que nosotros lo tuviésemos previsto, expuso la causa de su tristeza. Expresó como había sido burlada y humillada por sus compañeros y compañeras durante mucho tiempo por un tema físico (el Ogro Perfi). Al levantarse observamos con claridad que le faltaba parte del brazo izquierdo. Se hizo un silencio y ella siguió exponiendo sus emociones y pensamientos. Como se había sentido y que aún teniendo en su casa una prótesis para ese brazo, nunca se la había puesto por vergüenza a pesar de que sus padres le insistían, ella se negaba en rotundo. En ese momento nuestra compañera Marta recogió estas palabras, paró la actividad y expusimos de forma clara los procesos emocionales que estaban detrás de esa situación y al cabo de unos minutos los compañeros y compañeras empezaron a admitir y a confirmar lo que Hamida había relatado.

Después de dedicar el resto de la actividad a trabajar sobre esto, Hamida decidió que iba a ponerse la prótesis al día siguiente. Las emociones de los adultos que allí estábamos fluían con naturalidad y nos mostramos muy ilusionados ante este cambio de actitud.

 

Al acabar la jornada y cuando nos reunimos para valorar ese día, solo podíamos hablar y comentar lo que en aquella clase había sucedido. La valentía de la pequeña Hamida de enfrentarse a sus compañeros explicando lo que le había sucedido, nos dejaba sin palabras y esperábamos con cierto nerviosismo el inicio de la jornada siguiente y si efectivamente Hamida llegaría al colegio con la prótesis que nunca antes se había puesto.  Por otro lado, también éramos conscientes de que podría pasar que después de la exposición emocional que se dio en esa aula  y con el paso de las horas, la niña volviese a sentirse insegura y temerosa lo que podría hacer que no decidiera llevarla puesta al colegio.

A la mañana siguiente y cuando llegamos al centro, cierto hormigueo y expectación se notaba en todos nosotros.  Cuál fue nuestra sorpresa cuando la niña se presentó con la prótesis puesta y con una sonrisa que iluminaba su preciosa carita, la cara de una preciosa niña marroquí. El acto de valentía que mostro es un ejemplo para todos. La valentía de enfrenarse a lo más temido, delante de sus compañeros y compañeras, delante de unos adultos extraños que habían llegado el día anterior para hablar de Ogros, de Empatía, de emociones. Con este gesto, Hamida se había convertido sin lugar a dudas y por derecho propio en un miembro más del club de los domadores y domadoras de Ogros.

 

Consorcio de Inteligencia Emocional, 10 hitos y logros.

Hemos hablado mucho en este Blog sobre los proyectos, los sueños, las propuestas del  Consorcio de Inteligencia Emocional, CIE. Aunque la vinculación con la Inteligencia Emocional es un camino que no tiene marcha atrás, llega el momento de anunciar que la vida como Asociación del CIE toca a su fin. Este es mi particular balance de pérdidas y ganancias.

La disolución del CIE no es un adiós definitivo, ya que son muchos los proyectos, encuentros, aprendizajes y momentos especiales compartidoscon vosotros en todos estos años, y vamos a seguir encontrándonos en nuevos viajes y aventuras.

Quiero aprovechar esta entrada para recordar 10 hitos y logros del Consorcio de Inteligencia Emocional, una selección personal de los que permanecen en mi memoria después de casi 10 años de colaboración.

  1.  Aunque había participado en alguna de las jornadas organizadas por el Cluster del conocimiento, germen del CIE, mi relación con el mismo no se materializó hasta 2010.Mi flechazo fue inmediato con el CIE al participar en el World Emoción. Quería trabajar con estas personas que hablaban el lenguaje de las emociones, que invitaban a la mezcla de diferentes, organizaciones industriales, educación, tercer sector, salud y deporte. Hablar de emoción sin olvidar la razón, el rigor, el soporte académico de las últimas investigaciones.(En las páginas 4, 5 y 6 de este documento un resumen de la jornada organizada por 40 miembros del CIE.) 
  2. Reafirmo mi admiración la asistencia a la multitudinaria presentación del libro La emoción de la transformación. Una creación en colaboración donde la familia Urrutia nos permitía aprender las bases de la Inteligencia Emocional.
  3. Ser una de las socias fundadoras y firmar la creación de la Asociación Consorcio de Inteligencia Emocional en marzo de 2014, dando un paso más tras todas la actividades que habían sido desarrolladas por el CIE desde 2007 como parte de Innobasque.
  4. Participar y organizar acciones de divulgación de la Inteligencia Emocional para el público en general y para empresas y organizaciones. Libros con los que abrir boca en Inteligencia Emocional. Visionado y debate con la película “Del Revés” con la colaboración de Cines Azkuna. Inteligencia emocional aplicada a la empresa.
  5. La cocreación de talleres, diseño de stand y actividades en el Global Innovation Day de Innobasque, de los años 2014 a 2017: el Circuito emocional, el taller La ilusión por innovar, Viajeros a la Innovación. El aprendizaje de haber participado en todo el proceso, creación, facilitación, interacción y resultados es impagable.
  6.  La jornada con Rafael Bisquerra, que fue mucho más que una formación, me sirvió para poner orden a muchas lecturas, conceptos, experiencias.
  7.  El libro publicado a partir de nuestra colaboración en el Blog EITB de Inteligencia Emocional, 50 emociones compartidas, disponible para descarga en la pestaña , en la cabecera de este blog.
  8.  Participación en jornadas y talleres para conocer los últimos avances en Inteligencia Emocional, liderazgo, Psicología Positiva, Indagación apreciativa, el estudio del cerebro….talleres que me han vuelto aún más crítica con los “neuromitos”, y con las propuestas no contrastadas ni validadas.
  9.  El merecido homenaje en 2017 a Olga Gómez, Rogelio Fernández, Sabino Ayestarán y Txema Villate. Ha sido un honor aprender de ellos y sentir su apoyo en estos años.
  10.  La publicación como coautora del libro El reto de liderar equipos de Innovaciónen PyMEs, en 2018, poniendo el broche final a uno de los proyectos más longevos del Consorcio de Inteligencia Emocional. Desde aquí mi agradecimiento para todas las personas que han formado parte de equipos de innovación, que han dedicado su tiempo, conocimientos, entusiasmo y compromiso a este proyectoGRACIAS a todas ellas.

Las listas no son lo mío y sé que quedan muchos momentos especiales por contar y esta es una invitación a tirar del hilo y recordarlos juntos, celebrar el camino recorrido y aprender de los errores, ya que no todo ha sido fácil. Echando la vista atrás veo también áreas de mejora que señalar.

 

Varios procesos participativos abiertos para la reflexión desde el 2012 han derivado en “parálisis por análisis” y nos han agotado en el camino.

 

Han sido muchos los encuentros y jornadas celebradas para compartir el trabajo y resultados de los diferentes equipos del Consorcio de Inteligencia emocional, escuchar lo que otros equipos estaban haciendo era para mi un aliciente que me invitaba a querer saber más y participar en nuevos proyectos.

Nos hemos quedado en etapas iniciales de generación de ideas en algunas convocatorias de co-creación de proyectos, sin saber darles la continuidad adecuada.

La transferencia de herramientas entre los equipos considero que ha sido insuficiente. ¿Nos han faltado facilitadores, coordinadores de equipos?, ¿mejor gestión emocional?…se dice que “en casa del herrero, cuchillo de palo”; me hubiera gustado extender la metodología de equipos de innovación a todos los equipos y proyectos del CIE.

¿Ha fallado la comunicación para lograr que personas interesadas se unieran a los nuevos proyectos? ¿hemos entendido cuales eran los verdaderos intereses de los nuevos socios?

 

Creo que no hemos gestionado adecuadamente la diversidad, los diferentes intereses que manifestaban los miembros y socios a título personal frente a los de las organizaciones, la apuesta por la profesionalización y cartera de productos de unos frente a la colaboración altruista de otros, siento que no hayamos encontrado una tercera alternativa.

 

Mi balance es positivo y me siento afortunada por haber participado en todos estos proyectos a vuestro lado. Soy una exploradora y me gusta experimentar. Me llevo mucho en mi mochila y hay expresiones como:  “dar nanopasos”, “si no duele no estamos innovando” que son parte del lenguaje común de aquellos que hemos caminado con el Consorcio de Inteligencia Emocional.

 

Este cierre de etapa no es el final del viaje, vamos a seguir  asomándonos al mundo desde esta atalaya y compartiendo inquietudes, incertidumbres, procesos y aprendizajes relacionados con la Inteligencia Emocional, con las personas, los equipos y las organizaciones ¿nos acompañas?.

El culo de mi novia

No veo nada malo en que nos guste nuestra pareja, la verdad. Vamos me parece más que normal, necesario. La atracción es uno de los ingredientes claves del amor tanto en el momento en el que surge como en su consolidación. Podriamos hablar mucho de qué nos parece bello de otra persona, de qué nos atrae especialmente y podría aportar alguna idea sobre los elementos culturales que hacen que sean esas cualidades de la fisonomía las que llamen nuestra atención. Pero, sinceramente, el post de hoy no va de eso, no.

Desde hace unas décadas hemos observado un progresivo aumento en la sexualización de nuestra sociedad, entendida como ese proceso en el que se visibiliza mucho más claramente aspectos sexuales vinculados con el binomio estética – atracción. Mis abuelos no acostubraban a ver cuerpos desnudos del sexo opuesto, no podían acceder a contenidos claramente sexuales y/o pornograficos que hoy están al alcance de la mayoría de los menores. La propia moda ha ido incorporando estilos y prendas que permiten realzar y/o ver partes de cuerpo antes prohibidas.

El hecho es que convivimos en una sociedad en el que la sexualidad es elemento clave de la publicidad, de la moda, de los contenidos audiovisuales que consumimos  y del modo en el que nos relacionamos con los demás. También sucede, como señalaba hace unas semanas, que se ha instalado una cultura del postureo que permite expresarse desde avatares que clonan partes de nosotros mismos con capacidad de hablar por nosotros en las redes sociales.

Con todos estos ingredientes mal combinados surgen problemas como el que tuvo lugar en una de las últimas galas de Operación Triunfo 2018. ¿Qué lleva a un jóven que lleva semanas sin estar con su pareja a expresar publicamente, ante un auditorio joven, que lo más ha echado de menos ha sido el culo de su novia? ¿Qué dice de nuestra sociedad esto?

La sexualización tiene el riesgo de cosificar al otro y, teniendo en cuenta la falta que nos hace mejorar en empatía, esto no parece la mejor apuesta. El postureo abre la puerta a seleccionar los mensajes más estridentes. Puedo entender que las personas estemos orgullosas de nuestro cuerpo, puedo comprender con facilidad la ley de la atracción que orienta muchas ocasiones nuestras preferencias en las relaciones. Pero lo que no puedo entender es la facilidad con la que confundimos el todo con la parte, la persona con su culo por bien bonito que sea. No quiero aceptar que el espacio comunitario sea una suerte de competición por ver quien dice lo mas estridente, lo menos conveniente, lo más soez, desde una equivocada loa al derecho individual que es más bien una demostración de egos desatinados.

Como sociedad nos sobran gritos, desatinos, enfrentamientos estériles, muestras de inmadurez o de falta de vergüenza. Prestamos demasiada atención a lo que nos aleja de valorar a las personas por lo que son y tanto ruido nos impide escuchar lo que de verdad importa. Nos falta atención a lo profundamente valioso, nos sobran entretenimientos que nos descentran, nos falta actitud de convivir y de aportar y nos sobra el deseo de nuestro minuto de gloria efímera. Las personas, todas, tenemos culo pero nuestro valor se mide por el impacto positivo que generamos en los demás y, esto, va mucho más allá de la atracción.

Hace unos días el azar hizo que me encontrara con un conocido. Y en la conversación compartida en el trayecto del autobús hacia casa dijo, sin darle importancia alguna, una frase que me dejó meditabundo. Creo que con ella puedo poner un cierre adecuado a este post. El asunto es que nos vimos hablando de su mujer, muerta hacía unos años a cuenta del cáncer. Fue entonces cuando me sorprendió al decirme que al quedar calva por el tratamiento se dio cuenta del cráneo tan bonito que tenía. La verdad es que no supe cómo reaccionar. Pero me pareció enternecedor ese amor que hacía que viera bella esa desnudez provocada por la cruel enfermedad. Lo demás, como sociedad, es ir de craneo, que casualmente significa lo mismo que ir de culo, no?

nuestra paz mental crea paz

recibo este video de Joaquín Tamames, desde fundación Ananta, una de las organizaciones que apoyan un proceso de meditación por la paz mundial, un proceso del que tú también puedes formar parte,

un video que se intercala en el proceso de la presencia, estoy terminando la semana 7, y con unas prácticas de respiración consciente que me contactan con el principio de mi nueva vida, allá hace 7 años, en un proceso de reinvención necesario,

qué curioso, ayer mismo hablo con Artemio paseando por el pinar de este tema, todo parece indicar que cada cierto tiempo tenemos que reinventarnos, salir de un carril para entrar en un carril nuevo,

dejar de hacer lo que estábamos haciendo para iniciar un nuevo proyecto, y me observo en esta tercera etapa de mi vida, en el desarrollo consciente del alma, frente a esta meditación, que promueve la fundación Vivo Sano,

y me alegro de contribuir, siquiera un poquito, con este movimiento, en el que todas podemos colaborar, porque tu paz mental crea paz en el planeta, y mi paz mental también.

 así lo vimos…

vivo sano es una idea que todas nosotras podemos convertir en un mantra personal, en pequeñas acciones que repetidas crean un hábito, hábitos que pueden tomar cuerpo en nuestra mente, en nuestro cuerpo físico, en nuestro cuerpo emocional,

hábitos de respiración consciente, de meditación, de práctica de yoga, de ejercicio, de estiramientos, y me pregunto qué dinámicas practico hoy para el estiramiento de la mente, del cuerpo y del corazón,

y cuáles son las formas que practico para el estiramiento espiritual.

de vuelta al proceso de la presencia, la semana 7 se acaba, comienza la 8, me encuentro con una “causualidad” al leer el título, soy el responsable de mi propia paz mental, un título que esconde la relación con el amor incondicional,

y con las heridas emocionales de nuestro niño interior, porque hasta cierto punto todas estamos enfadadas porque no ses nos amó incondicionalmente cuando niñas, así empieza el capítulo, y sigue en una senda de sanación, con unas trazas que comparto a continuación.

A medida que se van levantando los velos del miedo, la ira y el dolor, comenzaremos a tener una experiencia del mundo muy diferente. No será una experiencia del mundo compuesta por el pasado o el futuro proyectado, sino  una experiencia del mundo a la que se accederá a través de la conciencia del instante presente.

Buscábamos el amor en los lugares equivocados y de un modo equivocado. Pero podemos entrar en un estado de autenticidad si aceptamos y admitimos que no sabemos lo que es el amor incondicional. Cuando comprendemos nuestro problema, podemos comenzar a reírnos de todos los dramas que hemos manifestado en nuestra vida. Y esa risa es la medicina, porque el hecho de que seamos capaces de reírnos de nuestros propios dramas es la evidencia de que estamos perdonando.

En cuanto aceptamos esto en nosotros mismos, podemos aceptarlo también en cualquier otra persona con la que nos encontremos. Sea cual sea el comportamiento que percibamos de esa otra persona, proyecte lo que proyecte, o sean cuales sean las circunstancias vitales que manifieste, sabremos que está haciendo las cosas lo mejor que sabe y puede, según el ejemplo que se le dio en la infancia.

¿Acaso podemos responsabilizar a nuestros padres por copiar los comportamientos que les enseñaron sus respectivos padres? El juicio es una falta de comprensión, una falta de claridad, además de un virus que afecta nuestra percepción.

El auténtico perdón se inicia con la forma en la cual nos comportamos con nuestro yo infantil.

Para poder experimentar el amor incondicional, hay que darlo primero, porque sólo se puede experimentar lo que se da.

recortes de el proceso de la presencia, El poder del ahora y la conciencia del instante presente, de Michael Brown.

Y me quedo pensando en este curioso camino de TRANSformación, en el que muchas cosas de nuestra vida no son como nos las han contado, y el mundo exterior no es sino un reflejo de nuestro mundo interior,

tal vez por eso antes de entender al otro me tengo que entender yo misma, antes de perdonar al otro me tengo que perdonar yo misma , y antes que cambiar el mundo me tengo que TRANSformar yo.

Y ALLÍ, ¿CUÁNDO ANIDA EL PETIRROJO?

Cuando una canción te llega, te remueve por dentro y hace brotar un volcán de emociones y sentimientos que desconocías anidar, en ese momento -amiga, amigo- no hay espacio para géneros ni estilos musicales. No hay etiquetas que valgan. Sólo sentir. Sólo dejarse llevar. Esta mezcla de arias y emociones me gustaría traer hoy aquí a este blog con Madame Butterfly de Giacomo Puccini.

Escuchar ópera -aprender- requiere esfuerzo, tiempo y dedicación. Y a mi mentora, además, altas dosis de paciencia. Al escuchar “Un vel di vedremo” sé que ha merecido la pena. Hace unas semanas lo comprobé en el Social Antzokia de Basauri. Escucha esta versión de Maria Callas y entenderás por qué lo digo https://youtu.be/c-r2vu4t9-g

Situémonos. Albores del S. XX. Nagasaki. Japón. Pinkerton, oficial americano de marina, se casa bajo el rito japonés con Cio Cio San, geisha de 15 años mediante un casamentero. Románticamente enamorada. Obligada a renegar de sus dioses. Cruelmente repudiada por su familia. Sola …

Desconsolada -en el segundo acto- espera con su hijo el regreso de su amado. Aún no sabe que -en este periodo de 3 años en América- él se ha casado “de verdad”.

Amanece en el tercer acto. Butterfly ha pasado la noche en vela expectante, esperando. La nave de Pinkerton arriba al puerto. Júbilo. Ella se engalana para recibirlo, pero él no llega. Espera y desespera. Pinkerton no ha venido para quedarse; ha vuelto para para llevarse al niño de ambos a su país. Traición.

Sobrecogida y digna, Butterfly consiente en entregar el niño con una sola condición: que sea él quien venga en persona a recogerlo. Engañada, defraudada, en un acto de infinita tristeza, se despide de su hijo y muere clavándose un cuchillo. El mismo con el que se suicidó su padre. Mientras -a lo lejos-escucha la voz de Pinkerton llamándola.

Una relación en la que cobra sentido toda la paleta de sinónimos y matices conocidos de subordinación: sometimiento, supeditación, acatamiento, dependencia, sujeción, sumisión, obediencia, vasallaje, esclavitud, claudicación, pleitesía. Sumisión de género, y de edad. Sumisión cultural y económica. Brechas, desconexión.

En uno de susmomentos cumbre, Butterfly dice a su doncella Suzuki:

… SUZUKI (poco convencida) Pero nunca se ha oído decir que un marido extranjero haya vuelto a su nido.

 BUTTERFLY (Indignada, coge a Suzuki) ¡Ah, cállate o te mato! Aquella última mañana le pregunté: “¿Regresaréis, señor?”  Y él, con el corazón dolorido, para ocultarme su pena respondió sonriendo: “Oh, Butterfly, pequeña mujercita, volveré con las rosas en la estación serena en la que los petirrojos hacen sus nidos. Volverá.

Instantes después, Butterfly interpreta “Un vel di vedremo” Lágrimas. Tristeza. W. James viene a mi rescate ¿Lloro por tristeza o estoy triste porque lloro? Pavlov, sugiere: Puro Condicionamiento Clásico.

No lo sé. Me parece demasiado simple para abarcar tantas emociones. Tantas como habitan donde anida eternamente el petirrojo.

No es solo cuestión de cinco

En poco más de un mes, y en dos ocasiones distintas, podremos ejercer nuestro derecho a elegir a quienes nos representarán en las instituciones políticas, primero las estatales y, posteriormente, las europeas, municipales y autonómicas o forales – según los territorios.

Para las elecciones generales – de ámbito estatal -, tras examinar que se han cumplido los requisitos formales y que los partidos extraparlamentarios han presentado los avales necesarios, las juntas electorales han proclamado un total de 1.174 listas: 579 candidaturas al Congreso y 595 al Senado (B.O.E. Nº 79 de 02/04/2019). (Ver más en 20 minutos Las juntas electorales proclaman 1.174 listas al Congreso y al Senado y anulan 48).

En Euskadi se presentan trece partidos, de los que once lo hacen en los tres territorios históricos y de los dos restantes, uno lo hace en Bizkaia y el otro en Gipuzkoa, respectivamente.

Extrapolando al ámbito estatal, podríamos decir que cinco son los partidos que se presentan en todas las circunscripciones, esto es, un total aproximado de 260 listas (50 provincias más Ceuta y Melilla). 260 de las 579 presentadas para el Congreso de los Diputados.

No debemos menospreciar que según los datos que ofrece el CIS, un buen número de españoles, más del 15% en el último barómetro, considera que los políticos en general, los partidos y la política son el principal problema que existe actualmente en España. (Astrid Barrio, Listas electorales, sociedad y partidos). Cabe matizar, sin embargo, que esta apreciación pudiera referirse a los partidos con mayor repercusión mediática, es decir, aquellos que podríamos encuadrar en esos cinco de ámbito nacional, más alguno de ámbito autonómico o local, pero deja fuera a muchos otros que nunca han podido demostrar – por falta de representación – si podrían haberlo hecho mejor que aquellos.

El tedio que provoca la política en nuestra sociedad beneficia a los partidos más poderosos y juega en contra de la propia ciudadanía que lo padece. ¿Podría ser una trampa perfectamente orquestada?

En cuanto a si emito mi voto en blanco, nulo o practico la abstención, recomiendo la lectura del siguiente enlace: Voto en blanco, nulo y abstención, ¿a quién beneficia cada uno?

Votar es un derecho y, como todo derecho, presupone un deber, una obligación cívica.

De forma gráfica, enlazo aquí un ilustrativo vídeo titulado Votar no vale huevo https://youtu.be/mO51n2Ha6fc

 

Juntos volaremos… Construyendo memoria

Recientemente he escuchado una interesante charla del neurocientífico y neurólogo argentino Facundo Manes, quien ha dedicado una parte importante de su trayectoria profesional al estudio  del cerebro. En ella contaba cómo construimos nuestra memoria: “Cuando uno evoca una memoria, la memoria se hace inestable y se puede agregar nueva información. En cierta manera, la memoria humana es un acto creativo. Cada vez que evocamos una memoria, la podemos reconstruir, la podemos modificar. Y luego la guardamos, y lo que recordamos al otro día no es el hecho que vivimos, sino el último recuerdo”. Así mismo, citaba una frase del Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez: “La vida no es la que vivimos, sino cómo la recordamos para contarla”. Quiero compartir hoy un episodio muy grato de mi memoria reciente. Un relato que quiero que permanezca muy vivo y aliente mis pasos en adelante.

Hace un tiempo terminaba una de las entradas con más visitas que he escrito, Sobrevivir al Amor Zero, confesando que: “Doy fe también de que se puede encontrar a alguien con quien tener una relación de amistad, reciprocidad, cariño e intimidad; un auténtico compañero de camino; un compañero de alma”. El pasado 23 de marzo mi compañero de alma y yo reafirmábamos, libre y conscientemente,  delante de Dios y de la comunidad el camino juntos que iniciamos hace algo más de seis años. Ese día nuestros hijos e hijas fueron nuestros padrinos y madrinas. Ellos son el testimonio de nuestro camino previo y son asumidos como elementos clave de la nueva familia creada. No tengo palabras para expresar lo que se siente al entrar en la iglesia flanqueada por esos dos muchachotes a los que has dedicado muchos de tus desvelos mientras al fondo te espera quien quiere ponerle un bonito final a la sencilla historia de dos jóvenes que no se conocieron… Quizá lo que más se acerque a lo que sentía es una sensación de plenitud… un gozo sereno…

Elegimos un lema para el día de la boda, y como inspiración para nuestro matrimonio, “Juntos volaremos expandiendo nuestras alas” y lo representamos a través de dos mariposas, símbolo universal de transformación y evolución en la vida. Cada uno tenemos desplegadas nuestras alas, después de nuestro proceso personal de metamorfosis derivado de los avatares de la vida. Juntos aspiramos a llegar más lejos, a volar más alto, a acompañarnos mientras construimos la mejor versión de cada uno… Todo un reto que afrontamos con gran ilusión.

Atesoro en el corazón todo lo vivido ese día y en torno al mismo. Cada mensaje, cada felicitación, cada gesto, cada obsequio, cada detalle, cada sorpresa, cada muestra de cariño… las risas y sonrisas cómplices… la presencia de tantas personas queridas que son las teselas del mosaico de nuestras vidas… la alegría compartida… Hay palabras que se me han quedado grabadas a fuego: “si con algo me quedo de este día es con tu cara de felicidad”; “habéis hecho que vuelva a creer en el amor”…

He tardado varios días en asimilar y acoger todo lo vivido, en integrar tanto amor recibido. Mi corazón rebosa de agradecimiento. Me siento muy afortunada de tener una segunda oportunidad y tanta gente a mi alrededor que me acompaña y me sostiene.

Termino con la canción que le canté a mi marido en la ceremonia y que espero que sea la banda sonora de nuestra vida en común…

“Que estoy enamorada

Y tu amor me hace grande

Que estoy enamorada

Y qué bien, qué bien me hace amarte”

Para escuchar la canción pinchar aquí

 

latente en nuestro interior se encuentra el 3

empieza una semana nueva en este ejercicio del proceso de la presencia, ya es la quinta, y comienzo leyendo esta afirmación que me va a acompañar esta semana, me abrazo compasivamente a mi inocencia, y el texto que la acompaña,

Latente en el interior de todos los seres humanos se encuentra la trinidad del padre (la dirección), la madre (la nutrición) y el hijo (la inocencia, la alegría y la creatividad). Esta trinidad se activa cuando nos marcamos la intención de restablecer la relación de nuestro yo infantil, lo cual nos proporciona la oportunidad de recordar cómo darnos activamente el amor incondicional que pedíamos cuando éramos niños, pero no recibimos. La intención de restablecer una relación amorosa con nuestro yo infantil pone en marcha un proceso que nos permite convertirnos en nuestro propio progenitor, y la conexión con nuestro yo infantil nos adentra en un sendero en el cual uno se nutre a sí mismo, un sendero que está pavimentado con la compasión. Esta vía nos invita a superar los problemas que, inconscientemente, tenemos con nuestros padres, llevándonos a un lugar donde únicamente el perdón nos acoge. Todos los esfuerzos que hagamos por restablecer la relación amorosa con nuestro propio yo infantil serán recompensados con una sensación cada vez más profunda de conciencia del instante presente.

y sigo leyendo este texto que me re-conecta con la trinidad que vive en todas nosotras, con nuestro niño natural, con nuestra inocencia como forma de re-conexión, de volver a estar aquí y ahora, en esta semana a punto de comenzar.

así lo vimos…

copio este fragmento de la quinta sesión de el proceso de la presencia, de Michael Brown, una propuesta de sanación que no sé muy bien por qué asocio con un curso de milagros, tal vez por párrafos como éste,

Este sendero nos hace ver que los desequilibrios que sentimos hoy, sean físicos, mentales o emocionales, no tienen nada que ver con nuestra vida adulta presente, sino que, simplemente, se reflejan en ella. Este sendero nos muestra que todas nuestras experiencias de desequilibrio se iniciaron con situaciones que vivimos antes de que cumpliéramos los 7 años de edad. De ahí que una de las más importantes revelaciones que podemos llegar a tener en este punto es que:

No es nuestra experiencia adulta la que precisa sanar, sino nuestra infancia.

te deseo que hoy te des de forma activa todo el amor incondicional del que seas capaz.

y me sonrío al releer la primera frase de esta semana, la trinidad del padre (la dirección), la madre (la nutrición) y el hijo (la inocencia, la alegría y la creatividad), y me pregunto a qué me recordará a mí esto…

sí, ya sé, contacto con este puente que trazamos por medio de el 3ple camino entre las personas, los grupos y las organizaciones, con 3 conjuntos de capacidades que quedan representadas por 3 palabras,

curiosidad – empatía – coraje,

3 características que están relacionadas con 3 ámbitos de desarrollo personal, y por lo tanto del desarrollo de los grupos de los que formamos parte, y de las organizaciones a las que damos vida, ya que

  1. la curiosidad es la llave de las organizaciones innovadoras,
  2. la empatía es la llave de las organizaciones saludables,
  3. el coraje es la llave de las organizaciones excelentes.
7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.

Voces proféticas

Debo reconocer que hay cosas que atraen mi atención como si de un imán se tratase: la filosofía, el arte, la telogía, los movimientos sociales… No puedo evitarlo. En el último año de forma especial. Y mis lecturas, observaciones y reflexiones me evocan una y otra vez un mismo concepto: las profecías.

La profecía, u oráculo, ha estado siempre vinculada a lo sobrenatural, a la inspiración divina, permitiendo a quienes la manifiestan – los oráculos o profetas – predecir o conocer el futuro, aunque, por extensión hoy se aplica también al juicio o conjetura que se forma de algo por las señales que se observan en ello. Esto es, inferencia o deducción basada en la observación lógica.

No sé cuánto de inspiración divina u observación, de ambas a partes iguales o de cada una por separado, caracterizaría a las personas a las que me referiré hoy aquí.

Los imaginarios colectivos, sus mitos y símbolos, fuertemente arraigados en el subconsciente de la población, condicionan y distorsionan la percepción de la realidad. Igualmente – y en esto cuanto más tiempo se hayan mantenido vigentes peor -,  sus interpretaciones y derivadas por parte de expertos, estudiosos, intérpretes de la verdad, etc. consolidarán aquellos mitos o símbolos definidos, deformados, adaptados o acondicionados. De este modo, de forma inconsciente, consideraremos como normal lo que para otras sociedades o culturas resulte chocante o inaceptable y, por el contrario, rechazaremos por principio todo lo que de ellas no se ajuste a nuestros patrones.

The virtuous woman, Harmonia Rosales

La artista estadounidense afrocubana Harmonia Rosales confronta magistralmente a través de la pintura el legado cultural secular que ha determinado muchos aspectos del imaginario colectivo de la sociedad occidental, predominante, por no decir casi exclusivamente, caucásico y androcéntrico. Versionando a los clásicos mediante una propuesta decidida y atrevida, ofrece una visión diferente, no antagónica, de parte de nuestra mitología y simbología, y abre las puertas al acercamiento profundo a una realidad esencialmente idéntica pero con una mirada distinta, desde una nueva perspectiva. En sus palabras,

The visual narratives of the “masters” depicting a White heaven and the idealized subordinated woman lay at the foundation of our mediated reality of social order and a power hierarchy.  (La narrativa visual de los “maestros” representando un paraíso Blanco y la idealizada mujer subordinada yacen en los cimientos de nuestra realidad mediatizada de orden social y una jerarquía de poder).

The creation of God, Harmonia Rosales

Para los católicos no son los mejores momentos. Las noticias de los últimos años y los escándalos denunciados ponen de manifiesto un serio problema que debe afrontarse de forma inmediata con valentía, serenidad y decisión. Pero no es el único.

El Concilio Vaticano II (1962-1965), vigesimoprimero y último hasta la fecha de la Iglesia Católica en sus 2019 años de historia, supuso un salto cualitativo de hondo calado que redimensionaría sus 1961 años previos y la reconfiguraría para afrontar el tercer milenio. Han pasado 54 años y, aunque se ha avanzado en muchos aspectos, todavía queda pendiente un largo trecho por recorrer.

Cuatro años después de su conclusión, en diciembre de 1969, un joven teólogo alemán dio por radio cinco conferencias en torno a la fe y el futuro: tres por la bávara Bayerische Rundfunk,  una por la Hessische Rundfunk (Radio de Hesse) y la última, en febrero de1970, por Radio Vaticano. Estas cinco conferencias han sido recogidas en un pequeño libro de poco más de cien páginas (cuya lectura recomiendo encarecidamente). En el último capítulo (¿Bajo qué aspecto se presentará la iglesia en el año 2000?), el teólogo sacerdote vaticinaba a finales de la década de los sesenta:

(…) de la crisis de hoy surgirá mañana una Iglesia que habrá perdido mucho. Se hará pequeña,  tendrá que empezar todo desde el principio. Ya no podrá llenar muchos de los edificios construidos en una coyuntura más favorable. Perderá adeptos, y con ellos muchos de sus privilegios en la sociedad. Se presentará, de un modo mucho más intenso que hasta ahora, como la comunidad de la libre voluntad, a la que sólo se puede acceder a través de una decisión. Como pequeña comunidad, reclamará con mucha más fuerza la iniciativa de cada uno de sus miembros. Ciertamente conocerá también nuevas formas ministeriales y ordenará sacerdotes a cristianos probados que sigan ejerciendo su profesión: en muchas comunidades más pequeñas y en grupos sociales homogéneos la pastoral se ejercerá normalmente de este modo (…)

Será una Iglesia interiorizada, que no suspira por su mandato político y no flirtea con la izquierda ni con la derecha. Le resultará muy difícil. (…) La hará pobre, la convertirá en una Iglesia de los pequeños. El proceso resultará aún más difícil porque habrá que eliminar tanto la estrechez de miras sectarias como la voluntariedad envalentonada. Se puede prever que todo esto requerirá tiempo. El proceso será largo y laborioso (…)

El autor de estas líneas era el entonces joven sacerdote y teólogo Joseph Ratzinger, años después Benedicto XVI.

Recientemente, el cardenal Gianfranco Ravasi, Presidente del Consejo Pontificio para la Cultura, aboga por la mujer en el seno de la iglesia. En su equipo cuenta con un Consejo Asesor de 35 mujeres de diferentes tradiciones religiosas y condiciones de vida (profesoras universitarias, madres, musulmanas, judías, ateas, diseñadoras de modas y periodistas). Además de no ver con malos ojos el acceso de la mujer al diaconado (estado previo al sacerdocio), considera que su Consejo “podría ser un modelo” para otros organismos vaticanos. Pero eso, siempre y cuando se les dé un poder real, evitando que estén allí por mera “cosmética”.

En agosto de 2018, una joven sueca de 15 años, Greta Thunberg, decide motu proprio iniciar una batalla contra el cambio climático. Comienza por protestas semanales, ella sola, cada viernes ausentándose de la escuela y plantándose frente al parlamento sueco, se ha convertido en símbolo del movimiento por la justicia climática y ha generado una reacción en cadena en muchos países europeos. En su intervención en la cumbre de la ONU sobre el cambio climático (COP24) en Katowice el pasado diciembre no le tembló la voz a la hora de echar en cara a los políticos que la escuchaban su pasividad y falta de compromiso real. Ha sido nominada para el Nobel de la Paz 2019.

Cuatro voces que auguran profundos y fundamentales cambios. Habrá más…

Intervención de Greta Thunberg en la COP24 en Katowice, Polonia: (https://youtu.be/wYr3DNWcFO0)

Referencias
Ratzinger, Joseph – BENEDICTO XVI (2007). fe & futuro. Bilbao: Desclée de Brower.