Archivo por meses: octubre 2010

Hoy, terror de lo cotidiano. La maravilla de Lovecraft

lovecrafHoy la fiesta de Halloween, a mi me sirve para mirar cada tanto a aquellos libros o cuentos que le√≠ hace bastantes a√Īos atras. Y entre todo lo que pas√≥ por mis manos, siempre recuerdo a Lovecraft.

Howard Philips Lovecraft es algo m√°s para mi que un escritor de novelas y cuentos de terror. Su propuesta innovadona, nos muestra un terror que se aleja de los miedos sobrenaturales para pararnos ante lo cotidiano. All√≠ en cualquier circunstancia y objeto, puede aparecer una historia de miedo. O la propuesta de nuevos espacios… dimensiones.

Y en un d√≠a como hoy de Halloween, le recuerdo. Te dejo uno de sus cuentos. “EL CLERIGO MALVADO” Que lo disfrutes

 

 Un hombre grave que parecía inteligente, con ropa discreta y barba gris, me hizo pasar a la habitación del ático, y me habló en estos términos:

-S√≠, aqu√≠ vivi√≥ √©l…, pero le aconsejo que no toque nada. Su curiosidad lo vuelve irresponsable. Nosotros jam√°s subimos aqu√≠ de noche; y si lo conservamos todo tal cual est√°, es s√≥lo por su testamento. Ya sabe lo que hizo. Esa abominable sociedad se hizo cargo de todo al final, y no sabemos d√≥nde est√° enterrado. Ni la ley ni nada lograron llegar hasta esa sociedad.

-Espero que no se quede aquí hasta el anochecer. Le ruego que no toque lo que hay en la mesa, eso que parece una caja de fósforos. No sabemos qué es, pero sospechamos que tiene que ver con lo que hizo. Incluso evitamos mirarlo demasiado fijamente.

Poco despu√©s, el hombre me dej√≥ solo en la habitaci√≥n del √°tico. Estaba muy sucia, polvorienta y primitivamente amueblada, pero ten√≠a una elegancia que indicaba que no era el tugurio de un plebeyo. Hab√≠a estantes repletos de libros cl√°sicos y de teolog√≠a, y otra librer√≠a con tratados de magia: de Paracelso, Alberto Magno, Tritemius, Hermes Trismegisto, Borellus y dem√°s, en extra√Īos caracteres cuyos t√≠tulos no fui capaz de descifrar. Los muebles eran muy sencillos. Hab√≠a una puerta, pero daba acceso tan s√≥lo a un armario empotrado. La √ļnica salida era la abertura del suelo, hasta la que llegaba la escalera tosca y empinada. Las ventanas eran de ojo de buey, y las vigas de negro roble revelaban una incre√≠ble antig√ľedad. Evidentemente, esta casa pertenec√≠a a la vieja Europa. Me parec√≠a saber d√≥nde me encontraba, aunque no puedo recordar lo que entonces sab√≠a. Desde luego, la ciudad no era Londres. Mi impresi√≥n es que se trataba de un peque√Īo puerto de mar.

El objeto de la mesa me fascinó totalmente. Creo que sabía manejarlo, porque saqué una linterna eléctrica -o algo que parecía una linterna- del bolsillo, y comprobé nervioso sus destellos. La luz no era blanca, sino violeta, y el haz que proyectaba era menos un rayo de luz que una especie de bombardeo radiactivo. Recuerdo que yo no la consideraba una linterna corriente: en efecto, llevaba una normal en el otro bolsillo.

Estaba oscureciendo, y los antiguos tejados y chimeneas, afuera, parec√≠an muy extra√Īos tras los cristales de las ventanas de ojo de buey. Finalmente, haciendo acopio de valor, apoy√© en mi libro el peque√Īo objeto de la mesa y enfoqu√© hacia √©l los rayos de la peculiar luz violeta. La luz pareci√≥ asemejarse a√ļn m√°s a una lluvia o granizo de min√ļsculas part√≠culas violeta que a un haz continuo de luz. Al chocar dichas part√≠culas con la v√≠trea superficie del extra√Īo objeto parecieron producir una crepitaci√≥n, como el chisporroteo de un tubo vac√≠o al ser atravesado por una lluvia de chispas. La oscura superficie adquiri√≥ una incandescencia rojiza, y una forma vaga y blancuzca pareci√≥ tomar forma en su centro. Entonces me di cuenta de que no estaba solo en la habitaci√≥n… y me guard√© el proyector de rayos en el bolsillo.

Pero el reci√©n llegado no habl√≥, ni o√≠ ning√ļn ruido durante los momentos que siguieron. Todo era una vaga pantomima como vista desde inmensa distancia, a trav√©s de una neblina… Aunque, por otra parte, el reci√©n llegado y todos los que fueron viniendo a continuaci√≥n aparec√≠an grandes y pr√≥ximos, como si estuviesen a la vez lejos y cerca, obedeciendo a alguna geometr√≠a anormal.

El reci√©n llegado era un hombre flaco y moreno, de estatura media, vestido con un traje clerical de la iglesia anglicana. Aparentaba unos treinta a√Īos y ten√≠a la tez cetrina, oliv√°cea, y un rostro agradable, pero su frente era anormalmente alta. Su cabello negro estaba bien cortado y pulcramente peinado y su barba afeitada, si bien le azuleaba el ment√≥n debido al pelo crecido. Usaba gafas sin montura, con aros de acero. Su figura y las facciones de la mitad inferior de la cara eran como la de los cl√©rigos que yo hab√≠a visto, pero su frente era asombrosamente alta, y ten√≠a una expresi√≥n m√°s hosca e inteligente, a la vez que m√°s sutil y secretamente perversa. En ese momento -acababa de encender una l√°mpara de aceite- parec√≠a nervioso; y antes de que yo me diese cuenta hab√≠a empezado a arrojar los libros de magia a una chimenea que hab√≠a junto a una ventana de la habitaci√≥n (donde la pared se inclinaba pronunciadamente), en la que no hab√≠a reparado yo hasta entonces. Las llamas consum√≠an los vol√ļmenes con avidez, saltando en extra√Īos colores y despidiendo un olor incre√≠blemente nauseabundo mientras las p√°ginas de misteriosos jerogl√≠ficos y las carcomidas encuadernaciones eran devoradas por el elemento devastador. De repente, observ√© que hab√≠a otras personas en la estancia: hombres con aspecto grave, vestidos de cl√©rigo, entre los que hab√≠a uno que llevaba corbat√≠n y calzones de obispo. Aunque no consegu√≠a o√≠r nada, me di cuenta de que estaban comunicando una decisi√≥n de enorme trascendencia al primero de los llegados. Parec√≠a que lo odiaban y le tem√≠an al mismo tiempo, y que tales sentimientos eran rec√≠procos. Su rostro manten√≠a una expresi√≥n severa; pero observ√© que, al tratar de agarrar el respaldo de una silla, le temblaba la mano derecha. El obispo le se√Īal√≥ la estanter√≠a vac√≠a y la chimenea (donde las llamas se hab√≠an apagado en medio de un mont√≥n de residuos carbonizados e informes), preso al parecer de especial disgusto. El primero de los reci√©n llegados esboz√≥ entonces una sonrisa forzada, y extendi√≥ la mano izquierda hacia el peque√Īo objeto de la mesa. Todos parecieron sobresaltarse. El cortejo de cl√©rigos comenz√≥ a desfilar por la empinada escalera, a trav√©s de la trampa del suelo, al tiempo que se volv√≠an y hac√≠an gestos amenazadores al desaparecer. El obispo fue el √ļltimo en abandonar la habitaci√≥n.

El que había llegado primero fue a un armario del fondo y sacó un rollo de cuerda. Subió a una silla, ató un extremo a un gancho que colgaba de la gran viga central de negro roble y empezó a hacer un nudo corredizo en el otro extremo. Comprendiendo que se iba a ahorcar, corrí con la idea de disuadirlo o salvarlo. Entonces me vio, suspendió los preparativos y miró con una especie de triunfo que me desconcertó y me llenó de inquietud. Descendió lentamente de la silla y empezó a avanzar hacia mí con una sonrisa claramente lobuna en su rostro oscuro de delgados labios.

Sent√≠ que me encontraba en un peligro mortal y saqu√© el extra√Īo proyector de rayos como arma de defensa. No s√© por qu√©, pensaba que me ser√≠a de ayuda. Se lo enfoqu√© de lleno a la cara y vi inflamarse sus facciones cetrinas, con una luz violeta primero y luego rosada. Su expresi√≥n de exultaci√≥n lobuna empez√≥ a dejar paso a otra de profundo temor, aunque no lleg√≥ a borr√°rsele enteramente. Se detuvo en seco; y agitando los brazos violentamente en el aire, empez√≥ a retroceder tambaleante. Vi que se acercaba a la abertura del suelo y grit√© para prevenirlo; pero no me oy√≥. Un instante despu√©s, trastabill√≥ hacia atr√°s, cay√≥ por la abertura y desapareci√≥ de mi vista.

Me cost√≥ avanzar hasta la trampilla de la escalera, pero al llegar descubr√≠ que no hab√≠a ning√ļn cuerpo aplastado en el piso de abajo. En vez de eso me lleg√≥ el rumor de gentes que sub√≠an con linternas; se hab√≠a roto el momento de silencio fantasmal y otra vez o√≠a ruidos y ve√≠a figuras normalmente tridimensionales. Era evidente que algo hab√≠a atra√≠do a la multitud a este lugar. ¬ŅSe hab√≠a producido alg√ļn ruido que yo no hab√≠a o√≠do? A continuaci√≥n, los dos hombres (simples vecinos del pueblo, al parecer) que iban a la cabeza me vieron de lejos, y se quedaron paralizados. Uno de ellos grit√≥ de forma atronadora:

-¬°Ahhh! ¬ŅConque eres t√ļ? ¬ŅOtra vez?

Entonces dieron media vuelta y huyeron frenéticamente. Todos menos uno. Cuando la multitud hubo desaparecido, vi al hombre grave de barba gris que me había traído a este lugar, de pie, solo, con una linterna. Me miraba boquiabierto, fascinado, pero no con temor. Luego empezó a subir la escalera, y se reunió conmigo en el ático. Dijo:

-¬°As√≠ que no ha dejado eso en paz! Lo siento. S√© lo que ha pasado. Ya ocurri√≥ en otra ocasi√≥n, pero el hombre se asust√≥ y se peg√≥ un tiro. No deb√≠a haberle hecho volver. Usted sabe qu√© es lo que √©l quiere. Pero no debe asustarse como se asust√≥ el otro. Le ha sucedido algo muy extra√Īo y terrible, aunque no hasta el extremo de da√Īarle la mente y la personalidad. Si conserva la sangre fr√≠a, y acepta la necesidad de efectuar ciertos reajustes radicales en su vida, podr√° seguir gozando de la existencia y de los frutos de su saber. Pero no puede vivir aqu√≠, y no creo que desee regresar a Londres. Mi consejo es que se vaya a Estados Unidos.

-No debe volver a tocar ese… objeto. Ahora, ya nada puede ser como antes. El hacer -o invocar- cualquier cosa no servir√≠a sino para empeorar la situaci√≥n. No ha salido usted tan mal parado como habr√≠a podido ocurrir…, pero tiene que marcharse de aqu√≠ inmediatamente y establecerse en otra parte. Puede dar gracias al cielo de que no haya sido m√°s grave.

-Se lo explicar√© con la mayor franqueza posible. Se ha operado cierto cambio en… su aspecto personal. Es algo que √©l siempre provoca. Pero en un pa√≠s nuevo, usted puede acostumbrarse a ese cambio. All√≠, en el otro extremo de la habitaci√≥n, hay un espejo; se lo traer√©. Va a sufrir una fuerte impresi√≥n…, aunque no ser√° nada repulsivo.

Me ech√© a temblar, dominado por un miedo mortal; el hombre barbado casi tuvo que sostenerme mientras me acompa√Īaba hasta el espejo, con una d√©bil l√°mpara (es decir, la que antes estaba sobre la mesa, no el farol, m√°s d√©bil a√ļn, que √©l hab√≠a tra√≠do) en la mano. Y lo que vi en el espejo fue esto:

Un hombre flaco y moreno, de estatura media, y vestido con un traje clerical de la iglesia anglicana, de unos treinta a√Īos, y con unos lentes sin montura y aros de acero, cuyos cristales brillaban bajo su frente cetrina, oliv√°cea, anormalmente alta.

Era el individuo silencioso que había llegado primero y había quemado los libros.

Durante el resto de mi vida, físicamente, yo iba a ser ese hombre

 

TE DEJO EL AUDIO DEL PROGRAMA EN EL QUE LE√ćMOS EL CUENTO

Ilusiones…

me ha llegado por correo estas imagenes que seg√ļn me cuenta Gabriela son un ejercicio para la mente

ilusion optica 10 caras

 

 

¬ŅDiez caras?

 

 

 

 

 

 

 

 

ilusion optica einstein tres mujeres

 

 

 

 

 

¬ŅTres mujeres?

 

 

 

 

ilusion un bebe

 

 

 

¬ŅUn bebe?…

Gospel: un estilo que salta las paredes de la iglesia para conquistar al publico en general

gospelHablar de lo que tantos han hablado no es sencillo. Pero por mas que muchas personas ya hayan rescatado el tema del Gospel, no puedo dejar de pasarlo por alto.

Viniendo el estilo como hijo de la necesidad de expresi√≥n espiritual de los negros all√° por el siglo XVII, fue conociendo a lo largo del paso del tiempo m√ļltiples influencias. Teniendo su √©poca de oro por los a√Īos 30, dio sus primeros pasos pegada al cristianismo.

(siempre me pregunto porque habiendo en aquel tiempo himnos cristianos apareció esta nueva expresión musical)

Su sentido religioso es el que le dio su nombre. El ¬†primer nombre (GodSpel) ya explica la intenci√≥n ¬†del canto. Un canto para catequizar a trav√©s de la m√ļsica. (hoy por hoy dentro de la iglesia, existe un ministerio de la m√ļsica que de alguna manera, hacen lo mismo que estos coros).

Cuando se escucha un coro g√≥spel, es la armon√≠a la protagonista. Su origen, se remonta a Estados Unidos, habiendo muchos cantantes sure√Īos que lo protagonizaron.

Tal vez, por esa manera distinta de expresar sus sentimientos, también aquellos coros incluyeron no solo el mensaje evangélico pegado a la armonía, sino que además, comprometieron su cuerpo en la expresión, usando palmas y moviendo rítmicamente su cuerpo.

Esta forma de expresi√≥n religiosa, fue criticada ni bien empez√≥ a utilizarse en las iglesias. El viejo spiritual, ejerce influencia en las distintas obras. Un estilo de m√ļsica que se caracteriza por la espontaneidad, rompiendo con las expresiones musicales r√≠gidas. Creo que podr√≠amos llamar a este tipo de m√ļsica, m√ļsica alegre de adoraci√≥n. Seguramente, antes de que surgieran los primeros coros, los negros no se sent√≠an identificados con los himnos cristianos de aquel entonces. Sus creaciones, contrastan fuertemente derrochando alegr√≠a.

El Gospel no hab√≠a nacido para quedarse circunscripto a las paredes de una iglesia. Fue Thomas Dorsey quien logr√≥ que este estilo musical comenzara a sonar con tal fuerza que hasta lleg√≥ a tener su propio sello discogr√°fico. M√ļsica Gospel, as√≠ la llamaba. Grupos, sello discogr√°fico, y hasta una radio g√≥spel que solo sonaba en Estados Unidos.

Este salir afuera de las paredes de la iglesia, hizo que algunos cantantes llegaran a interpretar tanto en festivales de jazz como en cabarets. Corr√≠an los a√Īos 50 y me pregunto ¬Ņhabr√° tenido esta forma de expresi√≥n influencia en cantantes como Elvis Presley?

Les dejo dos enlaces para escuchar este estilo de m√ļsica. A disfrutarlos

https://www.youtube.com/watch?v=zd6sy5DKpxk

https://www.eitb.eus/audios/radio/radio-vitoria/la-fiaca/detalle/530907/los-origenes-gospel/ (audio del programa)

https://www.youtube.com/watch?v=XW0Y4s4GScw

Cantar en un coro. Del singular al plural y del plural al singular

Recuerdo el día en que el director de un coro me invitó a participar. No para quedar como componente estable, sino para vivenciar la experiencia del coro. En aquellos tiempos de juventud, manejaba desprolijamente la voz. Simplemente cantaba porque me gustaba, y el propio canto era para mi momento de gozo. Y si bien no desafinaba, no tenía la menor idea de lo que era compartir un espacio de vibración sonora con otros.

Y ese d√≠a, lo que menos hice fue cantar. En los ensayos previos, ¬†los componentes me animaban y dec√≠an que estaba correcta mi intervenci√≥n. Hasta tuve la desfachatez de pensar que ¬†era muy f√°cil! Todo estaba correcto. Cada pieza… en su lugar. Mi √°nimo, tranquilo, despejado. Mi mente, totalmente conciente de las intervenciones, voces… No era tan complicada la cosa cierto?

Y llegó el momento. Ese momento que el director me había propuesto como un regalo pues bien sabía de mi amor por el canto y quiso obsequiarme la experiencia.

Todo estaba en su lugar, y cuando digo en su lugar me refiero hasta la ubicaci√≥n que cada uno ten√≠amos, agrupados por nuestras tipo de voz. Esta ‚Äúclasificaci√≥n sonora‚ÄĚ quiso que quedara justo en el centro. (ajena a lo que ocurrir√≠a, ¬°hasta estaba contenta por la vista que ten√≠a de la gente!).

Y el coro… empez√≥ a cantar. El coro empez√≥ a respirar. Su primer nota fue como el sonido de algo nuevo que me llam√≥ la atenci√≥n. Empec√© a escuchar y perd√≠ la noci√≥n de que eran casi treinta personas cantando. Todos juntos formaron una nueva unidad que me emocion√≥. Estaba clar√≠simo que no estaba preparada para ello porque se acercaba el momento de cantar y yo estaba con los ojos cerrados disfrutando. Esta nueva unidad era como un √≥rgano humano. Y cuando digo √≥rgano, me estoy refiriendo al instrumento musical. Cada uno, era un tubo del √≥rgano que respiraba, vibraba. El sonido me penetraba y la jaula de p√°jaros se alteraba. La partitura musical se presentaba como un ejemplo del trabajo en equipo.

Se me antoj√≥ pensar que las corcheas eran la muestra de que trabajar con otro, al un√≠sono, pod√≠a dar nacimiento a algo nuevo… ya no cant√©. Solo escuch√©. Impactada por un sustantivo colectivo! La palabra coro tom√≥ una nueva dimensi√≥n. No eran nombres individuales que cantaban. Eran un coro…era un ‚Äúsingular‚ÄĚ en lugar de un plural.

El d√≠a que estuve en un coro, aprend√≠ la importancia de que en algunas ocasiones, nosotros, los ‚Äúsingulares‚ÄĚ nos transformamos en un grupo. Y ese grupo se transforma otra vez en singular cuando todos juntos conformamos algo nuevo. Y ese grupo no es una mera sumatoria de gente sino ¬†una unidad nueva con posibilidades propias. Y esa nueva unidad, es un nuevo singular.

El coro me mostró la posibilidad que tenemos de pasar de ser singulares a plurales, y de plurales otra vez a singulares. El permitirnos cambiar se manifestó como un acto de elección.

Motown

14235__supremes_lHablar del ‚Äúsonido Motown‚ÄĚ implica trasladarnos en el tiempo. Viajar hasta la d√©cada de los 60 y posicionarnos en el mercado musical de aquel entonces. Ya me gustar√≠a conocer los motivos profundos que llevaron a Berry Gordy a crear el 12 de enero de 1959 la discogr√°fica Tamla Motown.

Detroit fue su cuna. (Conocida como ‚Äúmotor city‚ÄĚ, la ciudad del motor, de ah√≠ Mot ‚Äď ra√≠z de motor y town, que significa pueblo /ciudad. Sic Wikipedia). En la discogr√°fica, empezaron a tener lugar las voces negras, llegando a alcanzar tal √©xito que 45 sellos musicales quedaron incluidos en ella.

Berry construy√≥ su imperio con la gente que ten√≠a a su alrededor. El mismo comenz√≥ escribiendo las canciones. Y el √©xito fue tal que en un a√Īo pudo comprar los estudios Hitsville U.S.A. colocando nada mas y nada menos que 110 temas dentro de los 10 principales durante la d√©cada de los 60 .

La Motown, a pesar de las desavenencias internas por motivos económicos brilló más alla de los 60 llegando durante las décadas de los 70 y 80.

De la misma manera que Detroit era una fabrica, la Motown se transform√≥ en una factor√≠a de m√ļsica.

Este imperio es una muestra del ‚Äúsue√Īo americano‚ÄĚ. Comenzaron en un espacio peque√Īo, sencillo. Un s√≥tano que para alquilarlo, ¬†solicitaron un pr√©stamo de 800 dolares. All√≠ comenz√≥ todo. Y desde aqu√≠ hasta producir √©xitos como¬† ‚ÄúPlease mr. Postman‚ÄĚ de The marvelettes que posteriormente fue versionado por The Beatles.

Al a√Īo de la creaci√≥n de Tamla, Berry cambia su nombre a Motown (ciudad del autom√≥vil) . Ellos eran una factor√≠a de m√ļsica que al igual que una f√°brica de autom√≥viles, lograban de peque√Īas partes sacar grandes construcciones.

El Sonido Motown, no solo fue producci√≥n. Tambi√©n logr√≥ el salto de la integraci√≥n de los negros entre los blancos a trav√©s de la m√ļsica. Dice un art√≠culo de Diario el Mundo;

Como resultado, naci√≥ durante los 60 ‘el sonido Motown’, el de la ‘joven Am√©rica’, un estilo musical alegre y pegadizo, eminentemente soul con influencias del pop, cuyos arquitectos principales fueron el propio Gordy, ‘Smokey’ Robinson, Norman Whitfield y Barrett Strong, aunque la entidad se abri√≥ posteriormente a otros g√©neros, como el rhythm and blues o el hip-hop.

La clave del √©xito estaba en un principio: el princio KISS ‘K de Keep. I de it . S de¬† simple, S de stupid; Keep it simple, stupid que quiere decir hazlo f√°cil, est√ļpido.

Te dejo colgados algunos enlaces de youtube y el artículo del diario el mundo para que escuches y profundices en el tema. Que lo disfrutes

https://www.youtube.com/watch?v=b2WzocbSd2w

https://www.youtube.com/watch?v=-nuEY6fQgzk

https://www.youtube.com/watch?v=r1M5eEJeT38

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/01/13/cultura/1231847469.html

https://www.youtube.com/watch?v=s7eTOnNBwYU

https://www.youtube.com/watch?v=_7Mi77iqMjA

https://www.youtube.com/watch?v=izzKUoxL11E

Víctima o conquistador?

cuadro de cuadro 2Atrapada en la apariencia, hasta se regodea en su propio dolor. Su actitud autocomplaciente construye rejas que no le dejan ver más allá de lo aparente. Piensa y siente que está destruida. Se mira a sí misma, y solo ve la superficie. Por comodidad se queda viendo como trozo a trozo  se destruye.

Por momentos, el aire fresco de otra realidad le sacude la conciencia. Una conciencia inconsciente, ignorante… pero poderosa.

Del otro lado de las rejas brilla el sol. Hay una realidad paralela que espera ser conquistada. La conquista se sostiene en la elecci√≥n: ¬Ņv√≠ctima o conquistador?

El amor es un movimiento circular en el que juegan el dar y el recibir

javi sanchez. Mundos paralelosEstoy convencida que el sentirse amado, es una necesidad profunda de los seres humanos. Profunda y primitiva. Ya desde bebes, el recibir amor materno marca por ejemplo algunos rasgos de nuestra personalidad. Me agrada el trasfondo de la ‚Äúacci√≥n desinteresada‚ÄĚ que hay detr√°s del dar lo que sea a alguien. Pero considero que el ciclo de amor es circular y se balancea entre el dar y el recibir.

Muchas veces, el origen de nuestros sufrimientos est√° en el ‚Äúesperar del otro una respuesta‚ÄĚ. Y aqu√≠ est√° el punto: el amor como tal siempre vuelve hacia nosotros, pero no siempre vuelve de manos de la persona que esperamos. Si miramos lo que nos rodea como un todo, vemos que siempre el amor vuelve. Y as√≠ no hay sufrimiento pues el amor siempre vuelve. Pero si limitamos el amor al tu y yo, seguramente desaparecer√° la desilusi√≥n.

El Dalai Lama, ha soltado en una de las tantas entrevistas que se le ha hecho, el concepto de ‚Äúego√≠smo iluminado‚ÄĚ. Dar teniendo como soportes el amor y la compasi√≥n. Y en ese dar saber que siempre esta actitud genera una corriente que vuelve hacia nosotros mismos. Cada vez que estoy dando generosamente, al mismo tiempo estoy recibiendo. El acento no est√° en el recibir sino en el dar. Uno sabe que siempre recibe (ego√≠smo iluminado) .

Recibir, aumenta nuestra valía, nuestra esperanza, nuestra ilusión, nuestra fuerza interior.

Cada vez que digo ‚Äúyo quiero que tal o cual persona me devuelva un poco de lo que le he dado‚ÄĚ he sembrado sufrimiento. Porque el otro no siempre nos da lo que esperamos.

Cada vez que veo el mundo como un todo, amplio mis posibilidades de recibir amor.

Volviendo al ejemplo del bebe, si un bebe tiene sustituto materno, tira para adelante. Tal vez, deberíamos aprender a aceptar sustitutos y así entender que el amor vuelve por canales insospechados y no por los canales que yo pretendo.

 

LA FOTOGRAF√ćA ES DE JAVIER SANCHES. TE RECOMIENDO EL ENLACE A SU PAGINA. PODRAS VIAJAR CON LAS IMAGENES A RINCONES DESCONOCIDOS. NO ME REFIERO SOLO A LUGARES F√ćSICOS. SU FOTOGRAF√ćA SUELE DESPERTAR EL VIAJAR HACIA UN SENTIMIENTO. Y A VECES, UNO SE HERMANA CON EL, Y OTRAS, DISCUTE. VALE LA PENA.

Gracias a los comentarios, puedo mejorar

No es mi intenci√≥n en ning√ļn momento plagiar comentarios. Agradezco mucho a los que me han resaltado el hecho de colocar p√°rrafos de Wikipedia textuales y haber omitido poner entre parentesis Sic Wikipedia.

Siendo un grueso error, trabajare con mas celo los escritos haciendo siempre referencia a las fuentes. Gracias a aquellos que critican.