Archivo por días: 21 noviembre, 2010

Ritmo natural… ritmo artificial. Con fotos de Javier Sanchez

tocando el violín. altes Musseum. BerlinMe siento respirar… escucho el latir de mi corazón y descubro mis ritmos naturales. Pero no solo los que me marcan con inteligencia mi cuerpo, sino mis ritmos naturales relacionados con el entorno. El entorno y yo nos comunicamos y entre los dos generamos un tempo de balanceo. Una relación de respeto que atrae hacia mí lo más adecuado.

Pero esto solo ocurre si sigo el ritmo natural.

Porque también descubro que tengo ritmos artificiales. Ritmos impuestos que no han surgido de lo que por naturaleza necesito sino que vienen de otras necesidades. Necesidades escondidas entre la tecnología, el progreso, la economía, la religión… Y los ritmos artificiales me pesan. Y esos ritmos artificiales me llevan a pensar en exceso, a intelectualizar a tal punto lo que creo que necesito que cubro bajo una trama de ritmos y necesidades artificiales mi verdadera naturaleza instintiva. Y el peor engaño que descubro es que lo artificial, de tanto repetirlo, me lleva a creer que es natural. No quiero esa silla… quiero sentarme en el suelo.

TE DEJO EL AUDIO DEL PROGRAMA

 

 

FOTOGRAFÍA DE JAVIER SANCHEZ

https://www.eitb.eus/audios/radio/radio-vitoria/la-fiaca/detalle/548401/ritmos-naturales-artificiales/

Letra de Ama y ensancha el alma de Extremoduro…. letra para pensar

FLAUTISTA DE HAMMELINAma, ama y ensancha el alma.

Quisiera que mi voz fuera tan fuerte

que a veces retumbaran las montañas

y escuchárais las mentes social-adormecidas

las palabras de amor de mi garganta.

Abrid los brazos, la mente y repartíos

 que sólo os enseñaron el odio y la avaricia

y yo quiero que todos como hermanos

repartamos amores, lágrimas y sonrisas.

 De pequeño me impusieron las costumbres

me educaron para hombre adinerado

pero ahora prefiero ser un indio que un importante abogado.

 Hay que dejar el camino social alquitranado

 porque en él se nos quedan pegadas las pezuñas

hay que volar libre al sol y al viento

 repartiendo el amor que tengas dentro.

 

LA FOTO QUE ACOMPAÑA ES DE JAVIER SANCHEZ

Y ESTE ENLACE DE YOUTEBE CON LA CANCIÓN ME HA GUSTADO

https://www.youtube.com/watch?v=ZNH6FcxQh_U

Oyentes: un escrito de Daniel Oholeguy.

Y el sábado, no sabía de que hablar. Daba vueltas y vueltas sin encontrar algo que me llamara la atención. Era obvio que tenía que ir a trabajar pero…. ¿Obvio? Las obviedades empezaron a llamarte: tener un nombre…tener comida en la mesa al medio día…. Sucumbí ante las obviedades. Durante el programa, un oyente, Daniel Oholeguy me envió este escrito que compartimos durante el programa:

haitiHaiti, tierra de las primeras libertades. Haiti, tierra de colonia y tiranos… Tierra de magias blancas, rojas y negras.

¡Que pena que tanta magia no pueda terminar con la miseria!

Entrar a Port Au Prince, desde el puerto y ver los pobres, demasiado pobres, las niñas que venden su virginidad por un emparedado. Recordar cada golpe que se ha dado en Haiti, golpes de estado, golpes de la naturaleza, golpes de los que mas tienen contra la educación, gente, simplemente gente, que no tiene documentación, ni ropas, ni comida, ni techo…

¿Cómo se llama a esa gente? ¡Indigentes! ¡Pobres! ¿Cuándo llegara el día en que la tortilla se vuelva? Que ese puñado de pudientes aprenda a comer lo que intentan los miles de pobres.

¿Sabian que en Haiti se inventaron las “tortas de tierra”? Se hacen cociendo muy poco la arcilla, y los niños y los adultos la comen… A veces es lo único que tienen.

Porque para ellos la tierra siempre es ajena.

Cuando hace calor, casi todo el tiempo, es obvio que transpiran, cuando hay temporal, claro que se mojan, porque no tienen reparo.

Ni del gobierno, ni de las Naciones Unidas, ni de las desunidas… Porque… ¿A quien le importan los pobres? A usted, y a mi, es cierto, pero no a aquellos que, obviamente deberían ser sus principales colaboradores.

¿Cómo colaborar con quienes no se sabe ni cómo se llaman? No estan en los registros, no tienen documentos, nacionalidad, pertenencia… ¡No pertenecen a nada! Solo a la injusticia y la desigualdad.

Quienes fueron luego del terremoto, adoptaron a un grupo, que luego se vendio en Alemania a precio de oro. Luego había colaboradores que intentaban comprar hijos de haitianos por centavos.

¿Qué haran las Naciones Unidas con esto? Seguiran enviando cascos azules para comer aquellas raciones que salvarían a sus protegidos?

Yo no quiero estar fuera, pero no quiero uniformes que controlan a quienes debieran ayudar.

TE DEJO EL AUDIO DEL PROGRAMA