Archivo por días: 30 enero, 2011

Capítulo 1 del libro del Dr Fernando Ramirez y Escalona “Magnetoterapia”

Para explicar mejor qué es la Magnetoterapia, publicamos aquí el capítulo 1 del libro Magnetoterapia, del Dr. Fernando Ramírez y Escalona:

CAPÍTULO I. EL BIOMAGNETISMO.
EFECTOS DE LOS CAMPOS MAGNÉTICOS EN LOS SISTEMAS VIVOS

Entre quienes emplean los campos magnéticos para curar, a veces existe confusión sobre los conceptos de Biomagnetismo y Magnetoterapia.

El Biomagnetismo es una de las ramas de la Biofísica, que estudia los efectos del magnetismo en los organismos vivos.

La energía magnética es fundamental para la vida.

Se ha observado que las personas que sistemáticamente se someten a tratamientos con magnetos tienden a rejuvenecer. Uno de los síntomas es la reactivación de la melanina del pelo y consecuentemente la recuperación de su color.

Los resultados de muchos trabajos de investigación demuestran que el metabolismo y el potencial de hidrógeno (pH) de los seres vivos son afectados por los campos magnéticos.

El campo magnético de la Tierra que está afectando permanentemente a todos los humanos, se modifica localmente con frecuencia, debido a las explosiones solares, el movimiento de la Luna y las tormentas eléctricas.

Los campos magnéticos internos del organismo también se alteran por intoxicaciones, infecciones, traumatismos, tensiones, calidad y cantidad inadecuadas de alimentos y componentes del aire, etc.

Todo esto tiende a modificar el comportamiento del cuerpo humano, el cuál gracias a su función homeostática o de autocontrol reacciona para restablecer y conservar el estado de balance dinámico entre la mente, masa anatómica, composición, metabolismo, funciones y energía, pero cuando se rebasan ciertos límites, la homeostasis no es capaz de restablecer el equilibrio y entonces, se presenta la enfermedad.

La Magnetoterapia forma parte del Biomagnetismo y está orientada a la prevención y curación de las enfermedades de los seres vivos, ya sea que éstas sean originadas por la alteración del equilibrio de la energía interna del organismo o por otras causas.

Los imanes y su campo magnético.

imanesSe que tengo una jaula de pájaros que da para muchas cosas, pero no pensaba que de la mudanza, también saldrían cosas. Había terminado de desayunar y disfrutaba del momentáneo orden. Digo del momento, porque la furgoneta trae cajas, las deja y se va.

Y mientras vuelven, guardo con esmero todo lo que encuentro, (o decido por estas cuestiones del feng shui tirar la mitad de lo que viene!)  . Matecito, tostadas de pan integral, mermelada de fresas….¡que gusto!

Miraba la cocina (que dicho sea de paso me inspira para cocinar) y me quedo con la atención en los imanes de la heladera. Y la jaula de pájaros… se abrió. Impresionante! Me decía mientras imaginaba al  campo magnético de los imanes en colores. Un material que genere un campo magnético en su exterior y como si esto fuera poco, atraer hacia si cacharritos de hierro, níquel o cobalto.

Y lo que más me impresionó fue detenerme a pensar en los imanes de origen natural. Prodigiosa la madre naturaleza. Pero para que estarían los imanes en este mundo? Seguramente que su sentido no era para que mi heladera quedara coloridamente adornada con los imanes de los lugares que voy visitando. (dicho sea de paso, una de mis colecciones: imanes de los lugares que visito o que me traen los amigos)

Copiones como somos, los hombres también hacemos imanes fabricados artificialmente. Y digo yo, ¿si hay en la naturaleza para que los fabricamos ? ¿Será porque en algún plano de nuestra cabeza tememos ser tan  consumidores de imanes Y ante ese miedo, pues a fabricar imanes también?

Los imanes tienen personalidad, si señor! Habrán decidido ellos tener en sus extremos o polos mayor capacidad de atracción? Igual que la tierra, tienen polo norte y polo sur, y tienden a orientarse a los extremos de la. Parece que nos dijeran ¡este es el sentido para estar en sintonía con el planeta!

Y no solo atraen, sino que además generan un campo magnético, ese que soltó mi jaula de pájaros y me lo imaginaba en color. El magnetismo de los imanes ¡Cuánto ha dado que hablar! Pequeñas corrientes eléctricas en el interior de la materia como resultado del movimiento de los electrones en los átomos. Y mientras pensaba esto, mi consciencia era como un microscopio que podía ver la danza de lo pequeño que sostenía a toda esta manifestación evidente: los imanes.

Hablando de campos magnéticos, la medicina alternativa vio en ellos una via para la salud. La magnetoterapia. Muchos opinan que es un efecto placebo, pero otros, son fervientes defensores de ponerse imanes sobre el cuerpo con el fin de armonizar sus propios campos energéticos.

Los defensores, siempre mencionan el ejemplo del imán de neodimio. Aseguran  que si uno pone directamente sobre una hematoma reciente un imán de este tipo, la hematoma mejora mucho más rápido que una que no se le ha puesto el imán .

Generalmente, en la medicina alternativa, se los usa para aliviar dolores (cabeza, espalda ciática, rodilla etc) pero también en afecciones como la artritis o fibromilagia.

Convencida de que no era la única curiosa en el mundo sobre este tema, empecé a buscar para atrás y me encontré que el uso de los imanes acompaña a los hombres desde hace bastante tiempo. Por ejemplo, se cree que tanto Aristóteles o Galeno recurrían a ellos para aliviar sus dolencias.

La presumida Cleopatra, también los usaba para mantener su juventud (como se menciona en Wikipedia), colocándolo en el entrecejo (ese espacio lleno de energía: el tercer ojo) . Hablando de Wikipedia, mirá lo que dice respecto al tema:

Algunos dibujos y descripciones sugieren que Cleopatra utilizaba imanes en el entrecejo para mantener su juventud. Restos arqueológicos son evidencia del uso de magnetos por parte de los olmecas que “posiblemente los ocupaban como adornos en el cuerpo o para lograr la restauración de la salud”. Otros hallazgos indican que los médicos orientales utilizaban magnetos en combinación con el calor y la acupuntura para tratar desequilibrios de la salud desde el año 2000 A.C

Los vedas mencionan utilizar rocas magnéticas para tratar la enfermedad y los médicos europeos medievales reportan el uso de magnetos para tratar gota, curar artritis y depresión.

Afecciones como la hemorragia, diarrea y epilepsia eran tratadas por Parcelsus, pero fue Mesmer, Anton Mesmer quien se llevó los laureles a pesar de que pesos pesados ya lo hubieran utilizado.

Mesmer nació Alemania. Médico de profesión, fue el que descubrió lo que el mismo llamó magnetismo animal (nombre que con el paso del tiempo por ser él, el que inició las investigaciones, fue conocido como mesmerismo)

En 1770, ya trataba a sus pacientes con un imanes. Habiendo visto trabajar tanto a curanderos como a un sacerdote jesuita (Maximillian Hell) con estas terapias, supuso que había un fluido magnético en todos los cuerpos. Y este fluido es el que llamó magnetismo animal.

Pensaba que reconduciendo el flujo de este magnetismo se aliviarían algunas enfermedades. Durante un tiempo, trabajó con los imanes sobre el cuerpo, dejándolo para focalizar toda su tarea en el magnetismo del propio cuerpo y la hipnosis.