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Mahatma Gandhi: la no violencia y la marcha de la sal. Programa del 29 de enero del 2012

Gandhi

A todos nos ponen un nombre al nacer. Pero no todos saltamos a la palestra del mundo y nos recuercuerdan solo nuestro nombre o apellido. Para que esto ocurra, debemos ser uno del los “grandes”. Y aquí bien cabe el ejemplo de Mohandas Karamchad Gandhi… o simplemente…. Gandhi.
Mohandas Karamchad Gandhi, nació un 2 de octubre de 1869 en Porbandar. Ciudad por cierto que no solo le vio nacer a él, sino también a Sudama, el amigo humilde y pobre de Krishna. (relación que otro día hablaremos, pues da mucho de si).
Porbandar, es una ciudad costera de la India. Su fama no es por ser centro administrativo del distrito de Porbandar, sino por ser el lugar donde nació Gandhi.
Sus padres le pusieron el nombre Mohandas Karamchad Gandhi. Pero Tagore, le dio el nombre honorífico de Mahatma: alma grande. Hasta las líneas de su nombre en guyaratí tienen belleza: મોહનદાસ કરમચંદ ગાંધી .No sin una gran cantidad de cariño, el propio pueblo lo comenzó a llamar Bāpu.
Abogado, político, pensador, Gandhi no dejaba indiferente a la gente a su paso. Y aquí las palabras “a su paso” son literales, pues el suelo de la India bien conoció a sus pies que deambulaban de un lado para otro en la búsqueda de la independencia.
Hijo de Karamchad Gandhi (su padre) y Putilabai (su madre), era el más pequeño en la familia.
Políticamente, se decantó por el movimiento nacionalista indio. Y en este mundo especial, utilizó métodos para el logro de sus objetivos que resultaron novedosos e inquietantes para muchos: las huelgas de hambre y no violencia fueron sus armas. Predicar la Ahimsa para ponerse de pie frente al dominio británico.
El concepto de “no violencia” fue madurando en su corazón, tanto por los encuentros consigo mismo, como por la correspondencia que mantenía con Leon Tolstoi. (por favor cuantos temas me asaltan al hablar de Gandhi! Porque hablar de sus cartas con personajes de la época podría ser otro programa!)

Su figura es ejemplo de lo que pregonaba: ser fiel a nuestra propia consciencia. Y desde aquí, se encuentra con una idea que con el paso del tiempo dio lugar a La marcha de la sal, un ejemplo de resistencia no violenta. Los distintos encarcelamientos que tuvo, nunca detuvieron su andar. Encarcelamientos que también alcanzaron a su esposa Kasturbá llegando por ejemplo a quedar bajo arresto domiciliario en el Palacio del Aga Khan (palacio en el cual ella muere en 1944 mientras su esposo practicaba 21 días de ayuno)
Gandhi comienza la Marcha de la sal un 12 de marzo de 1930 (tiempos de severa crisis economica). Su objetivo: conseguir la independencia de los ingleses. Se planteaba, si Canadá pudo, si Australia pudo…¿porqué no la India? Conseguir un estatuto de autonomias como estos países era su objetivo.
Pero antes de comenzar esta marcha, avisa al Virrey de sus intenciones. Deja su áshram, y acompañado por discípulos y algunos periodistas, comienza su famosa marcha.
300 kilómetros a pie hasta llegar un 6 de abril de 1930 a la costa del Océano Índico. Y aquí, el poder del gesto: entra en el agua y recoge un poco de sal. El poder de un gesto a través del cual invitaba a sus compatriotas a revelarse contra el monopolio británico de la sal.
Y porque monopolio británico? Antes de esto, traigamos un tema al post: la refrigeración en la India.
En aquel tiempo, las forma de refrigerar los alimentos en general, no pasaba por neveras. La gente, conservaba sus alimentos gracias a la sal. O sea que la sal, era un producto de primera necesidad para la población.
Los ingleses, con total consciencia de que aquí tenían un negocio, no solo fabricaban la sal sino que además, cobraban un impuesto por la sal que se consumían, impidiendo que la población se autoabasteciera fabricando ellos mismos este preciado producto.
Este paréntesis en el cual te cuento como era el monopolio inglés, es el que le da fuerza al gesto de Gandhi. El boicot contra la sal fue la propuesta más masiva del pueblo: Desde Karachi a Bombay, los indios evaporaban el agua, y conseguían así su propia sal.
Eran los días de “los ladrones de la sal” que llenaban las cárceles. 60.000 ladrones de sal que siguieron la sugerencia de Gandhi de resistir ante la represion violenta de la policía colonial con NO violencia. Y mientras unos iban a las cárceles, otros seguían desafiando a la autoridad evaporando agua para obtener sal.
Gandhí también pasa a ser un “preso de la sal”, pasando 9 meses de arresto. El fakir sedicioso que sube medio desnudo las escaleras del palacio del virrey (así lo llamó Winston Churchill) había logrado su objetivo a través de un gesto.
Conseguida la independencia, no se quedó allí, sino que también se comprometio con generar un cambio en la propia sociedad estratificada de la India. Quería no solo integrar a las castas bajas sino que además, defendía a los musulmanes que estaban en este territorio.
Sus pensamientos, no dejaban indiferentes a nadie. Pero el tema de la defensa de los musulmanes, fue para algunos demasiado. Su rechazo a los conflictos religiosos de su amada India, llevaron a que un integrista indio le matara un 30 de enero de 1948 a sus 78 años.
Sus cenizas fueron tiradas al Ganges, pero su pensamiento y filosofía no violenta, se expandió por todo el mundo