Reconstrucción

Reconstrucción de una historia 

856453_557554294276732_662756292_oEn ocasiones, en los talleres de narración, se juega a “la historia interrumpida” o a los “cuentos encadenados”. Se trata de seguir la historia partiendo de un comienzo. Hay varios ejercicios de este tipo.


Hoy, el Gato Llamp propone la “reconstrucción de un hecho” conociendo el final o una parte de la historia. Es como resolver un ENIGMA pues se dan una serie de datos, pero no todos.

CONSIGNA: El objetivo es, conociendo el final de la historia, reconstruirla desde el principio en forma de relato. En los comentarios diré “la solución real”.


Un médico de Barcelona va al barrio chino y ofrece a una serie de individuos una importante suma de dinero a cambio de que se dejen cortar un brazo. Uno de ellos accede. El médico le corta el brazo, lo empaqueta y lo manda a Zurich. El destinatario es un banquero adinerado que, al abrirlo, no muestra sorpresa alguna: es más, cierra de nuevo el paquete y lo envía a Banff (Canadá) dónde es recibido por un profesor, el cual, siguiendo el mismo proceso que el anterior, lo manda a Ciudad de México. Allí es un industrial quien abre el paquete, comprueba el contenido y lo tira a la basura.

10 pensamientos sobre “Reconstrucción

  1. Txemi Sánchez

    Año 2501. Seis catástrofes nucleoinformáticas han devastado el planeta otras tantas veces. En la primera desaparecieron los animales, en la segunda las plantas, en la tercera…¡Bueno, no voy a aburriros! No queda nada.
    De la vida hay una lejana noción en las bibliotecas. En las cuidadas bibliotecas zombies, porque en el planeta proliferan zombies de todas las razas, de todas las épocas y con todas las combinaciones imaginables. Descendientes míos se codean con la hija del astronauta que montó la primera pizzería en Júpiter, y son vecinos de unos cruzados medievales muy divertidos que se corren unas juergas inacabables desde que la anteúltima explosión termo electrónico temporal los transportó a este presente continuo.
    La culpa fue , sobre todo, de los primeros zombies, secretos habitantes junto a los últimos auténticos humanos, que se dedicaban a cambiar sus órganos por pura estética. Algo así como una cirugía estética zombi: No te gustan tus pies grandes pero tienes un amigo que quiere reconstruirse como jugador de basket, pues se los cambias. Mientras no regales tu cabeza sigues siendo tu.Quedaban en zocos clandestinos para cambiarse cachos como quien se cambia cromos de la liga de futbol.
    Resultó que algunos exquisitos ex muertos investigaron concienzudamente en los árboles genealógicos hasta dar con sus ancestros; inmediatamente les robaron los órganos más atractivos. Las biznietas de una bellísima modelo casada con un magnate del petróleo, rico pero feísimo, habían heredado una mezcla espantosa de bellos rostros con torcidas piernas, de turgentes pechos con manos de troll. Ni cortas ni perezosas , al volver a vivir como zombies en un presente continuo y aprovechándose de que sus antepasados no sabían manejarse en internet-cuántico- autointegrado, les asaltaron y despedazaron, injertando en sus propios cuerpos los más exquisitos órganos y extremidades, hasta el punto de ganar, una de ellas, el concurso de miss zombie 2475 D.C. en la categoría de cuerpos mixtos, es decir , no originarios de nacimiento.
    Todo esto ha llevado a millones de situaciones chuscas y paradógicas. Edipo no ha tenido problema en volver a matar a su padre, pero no se le muere, así que los jueces zombies lo tienen en un régimen de alejamiento en una luna de Saturno, no recuerdo cual ahora.De Jesucristo no voy a decir nada porque no aparece totalmente su cuerpo, de Tutankamón también hay una historia como para un culebrón, y no digo nada de esos santos que tienen reliquias en los cincuenta continentes.
    Santa Teresa y Cervantes dieron en coincidir en la cola de un Ikea(Me refiero al Ikea de órganos, no al originario de muebles de juguete) Buscaban lo mismo, un brazo. El uno lo perdió en una batalla y la otra no podía recuperarlo al estar incorrupto, precisamente ella que sí se había corrompido a tiempo. Los dos juntos, como personas inteligentes y muy reconocidas en el mundo de la cultura zombie, hicieron campaña para volver a su integridad. A Don Miguel le encontraron una mano derecha como la suya, de una época aproximada, ya que la propia original debió de acabar en el vientre de algún tiburón. Santa Terea de Jesús acudió a la sección médica de “Ikea-Organos fáciles de montar” portando la urna de cristal con su brazo fresco como el primer día y con carta de recomendación de un tal Franco, al parecer un zombie precursor.
    Tran arduas investigaciones, pero no queriendo arriesgar un brazo con tanta historia, el Médico de Ikea fue al barrio chino y ofreció a una serie de individuos una importante suma de dinero a cambio de que se dejaran cortar un brazo. Uno de ellos accedió. El médico le cortó el brazo, cosa corriente hoy en día y lo empaquetó a Zurich. El destinatario era un banquero adinerado que, al abrirlo, no mostró sorpresa alguna: es más, cierró de nuevo el paquete y lo envíó a Banff (Canadá) dónde fué recibido por un profesor, el cual, siguiendo el mismo proceso e instrucciones que el anterior, lo mandó a Ciudad de México. Allí, un industrial fue quien abrió el paquete, comprobó el contenido y lo tiró a la basura. Inmediatamente llamó al médico de Barcelona, el paquete llevaba una correcta identificación, para explicarle que en el recorrido el brazo había alcanzado la putrefacción adecuada grado B-1CA2
    Satisfecho nuestro encargado médico de Ikea-Órganos, realizó el mismo proceso de envíos, pidiendo a su amigo mexicano,por cierto un zombie de oro en el cuerpo de Moztezuma, que le remitiera el famoso brazo incorrupto, cosa que hizo.
    Santa Teresa es ahora una mujer completa, amenísima ganadora de una docena de premios Zombel de poesía, inseparable de San Juan de la Cruz, y gran experta en materias alucinógenas, que extrae, al no quedar rastro de vegetales en el planeta, de las limaduras de uñas de los antiguos mercaderes zombies de la ruta de las especias. Realmente deliciosas. Te meten un viaje que…

    Txemi

  2. Susana

    Sospechando que los controles en correos funcionan muy mal, una sociedad clandestina que pretende mejorar los servicios públicos o sociales en todo el mundo, deciden mandarse un paquete que incumple todas las normas, pero eso sí, franqueado correctamente.
    Un médico de Barcelona va al barrio chino y ofrece a una serie de individuos una importante suma de dinero a cambio de que se dejen cortar un brazo. Uno de ellos accede. El médico le corta el brazo, lo empaqueta y lo manda a Zurich. El destinatario es un banquero adinerado que, al abrirlo, no muestra sorpresa alguna: es más, cierra de nuevo el paquete y lo envía a Banff (Canadá) dónde es recibido por un profesor, el cual, siguiendo el mismo proceso que el anterior, lo manda a Ciudad de México. Allí es un industrial quien abre el paquete, comprueba el contenido y lo tira a la basura.
    Descubren, como ya temían, que el paquete traspasa fronteras y aranceles. Ahora planean un castigo ejemplar que afectará a los gobiernos y ejecutivos de correos.

    1. Llum Saumell Autor

      Muy buena tu historia Susana, bien hilada.
      No voy a dar la “solución” propuesta por el creador de esta consigna porque creo que está bien dejar que las personas imaginemos los porqués…

  3. Llum

    @Txemi Sánchez
    En unos pocos días colgaré la “verdadera” historia… Muy ocurrente (y muy en boga) tu relato, con fina ironía, muy literario por los personajes… Me gusta mucho el final y muy al hilo de tu historia, esas palabras de la extasiada Santa Teresa que ya anunciaban su naturaleza futura: “vivo sin vivir en mí y tan alta vida espero que muero porque no muero” (si no muere, es zombie)
    Está bien narrado, es ordenado, claro, coherente.. y original, sin duda.

  4. Cati

    A mi hija le han contado la historia en clase y me gustaría saber si realmente tiene inventarse el inicio de la historia o bien tiene que intentar acercarse a la narración correcta que hizo el autor.
    Se lo he preguntado pero no se aclara, yo inicialmente le he dicho que con los datos que tiene se invente el relato tal y como habéis hecho alguno de vosotros.
    Pls alguien me puede guiar un poco.

    Gracias

    1. Llum Saumell Autor

      Hola Cati. Desconozco el motivo del ejercicio que le han planteado a tu hija: eso, creo, debería explicarlo su profesora.
      En nuestro taller de la Librería de Deusto, como indico en el post, la consigna que se plantea es que cada uno escriba una historia partiendo de los datos que se dan. Lo lógico es que deduzca o invente un principio, pero como te digo, no sé cuál es el objetivo del ejercicio. Hay quien, incluso, toma este texto como principio, y lo explica al final.
      Se trata de un enigma y de descubrir porqué el médico hace eso, porque lo manda por correo…
      Es curioso ver la cantidad de “soluciones” o historias distintas que surgen.

  5. Álvaro Palomar

    Reconstrucción de una historia
    Álvaro Palomar
    Una tarde de verano el joven Dan salía feliz de el hospital en el que trabajaba a sabiendas que ya había acabado su jornada, y se dirigió hacia su casa. Cuando llego vio a tres personas en el salón -Pero si yo vivo solo, ¿¡quién es esta gente!?-se pregunto Dan para sus adentros. Se intento acercar poco a poco par poder visualizar quien podría ser esas sombras grandes. Dan se estremeció pero siguió caminando hasta que entro a la sala y encendió la luz, vio a tres hombres antes de que llegara a decir nada uno de los hombres de la izquierda se lanzo a por el. Cuando Dan se despertó visualizo donde estaba -¡Estaba en una ciudad griega! ¿Como habría llegado allí?- a su lado estaba la persona grande con la que se había encontrado en su casa, antes de que Dan hiciera nada el señor empezó a hablar -Hola Dan, soy Axel, perdón por las molestias de antes esto es muy importante- Dan vio que la cara de Axel cambio ahora parecía más serio aún -Te preguntaras que es este sitio, este es un refugio para semidioses llamado Olimpia. Si, eres un semidiós, normalmente los tenemos controlados, pero tu te nos habías escapado, hasta que tu padre Zeus nos dijo donde estabas- Dan dijo -Entonces ese padre muerto tras haber batallado en la guerra, ¿es mentira?- A lo que Axel respondió -Si, seguramente se lo inventara tu madre para protegerte. Bueno lo importante es que te hemos encontrado sano y salvo, pero tu padre nos dijo que tendrías que enfrentarte tu solo a ese semidiós malvado- Dan sorprendido le respondió -¿Porque sus me convienen a mi? -Supongo que no lo querrás hacerlo por el -dijo Axel- ya que te abandono, pero lo que pasa es que han capturado a tu madre, que es una pieza muy grande porque las madres de semidioses, tienen demasiada información, y, supongo que tu también querrás salvarla- Dan le contesto -¡No puede ser! Pero si es tan importante ¿Por qué no va el mismo? -Los dioses son monumentales y pueden verlos los humanos, por eso mandan a sus hijos. Me dijo que te diera esta espada. Por cierto cuando acabe envíame su brazo por correo a Zúrich después yo ya se lo pasare a mis jefes, el brazo es una prueba para saber que has matado al semidiós. Buena suerte Dan-Dan cogió la espada y se dirigió a un transporte al que Axel le llevo. Rápidamente llego al lugar exacto donde vio una caseta, rápidamente entro a la caseta, la caseta estaba llena de joyas pero no se encontraba su madre. Cuando se dio la vuelta vio al semidiós que le miro intrigado hasta que vio su espada -Tu has venido ha buscar a tu madre, ¿O me equivoco, hizo de Zeus? Pues no va ser tan fácil -Dijo riéndose el semidiós. Dan diviso a su madre atada detrás de la cabaña y empezó a luchar. Como era evidente el otro semidiós era mucho más fuerte que Dan, pero cuando Dan estaba apunto de perder, su espada empezó a brillar y después de ello a caer rayos sobre el contrincante, el cual al estar a punto de fallecer lanzo su espada que mato a la madre de Dan, este se enfado tanto que creo el doble de rayos y allí no dejo mas que polvo. Tres días después un médico de Barcelona va al barrio chino y ofrece a una serie de individuos una importante suma de dinero a cambio de que se dejen cortar un brazo. Uno de ellos accede. El médico le corta el brazo, lo empaqueta y lo manda a Zurich. El destinatario es un banquero adinerado que, al abrirlo, no muestra sorpresa alguna: es más, cierra de nuevo el paquete y lo envía a Banff (Canadá) dónde es recibido por un profesor, el cual, siguiendo el mismo proceso que el anterior, lo manda a Ciudad de México. Allí es un industrial quien abre el paquete, comprueba el contenido es falso y lo tira a la basura.

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