Nadal

Rafa Nadal, el tenista, ¿ganador del último Premio Nadal de novela?

Mientras la locutora del Telediario 2 de TVE informaba de la última edición del premio Nadal, a su espalda aparecían imágenes del tenista. Algunos telespectadores creyeron realmente descubrir una faceta oculta del deportista de Manacor… pero no. Fue un “desliz”, un error: Rafa Nadal aparecía en las imágenes en el informativo de medianoche mientras la presentadora daba paso a una conexión en directo durante la noticia del fallo del jurado de los premios. ¿Acaso el realizador o el editor jefe estaban enmendando que el día 28 de diciembre no hicieron ninguna inocentada? Sea como sea, esta anécdota ha provocado que en las redes sociales y en las barras de los bares se hable más que de costumbre de este premio que empezó con “Nada“, la novela de Carmen Laforet.

Finalmente, no hubo sorpresa, Rafa Nadal no ganó el Nadal. La 69º edición del premio Nadal de novela distinguió al periodista de «La Vanguardia» Sergio Vila-Sanjuán con la obra Estaba en el aire que llegará a las librerías y bibliotecas a partir del 12 de enero.

La novela se ambienta en Barcelona (¡una más!) a principios de los años sesenta. A la calle Tuset de Barcelona la llaman la Madison Avenue española, porque concentra las principales agencias de publicidad del momento, con elegantes ejecutivos bebiendo, fumando y reuniéndose en los locales de moda. Ese mundo, y el de los nuevos programas de radio y televisión, emblema de un cambio de época, son la atmósfera de Estaba en el aire del coordinador del suplemento Cultura/s del diario La Vanguardia. Los personajes principales son un publicitario de la radio, una bella dama burguesa, un ambicioso industrial y un obrero de la Seat.

El premio Nadal se concede a la mejor obra inédita, elegida por Ediciones Destino (que desde los años 90 pertenece al Grupo Planeta). Es el premio literario más antigui que se concede en España y en la actualidad, su dotación es de 18.000 €. Se falla cada 6 de enero y se entrega en el hotel Ritz de la ciudad condal.

El Premio Nadal se instituyó en homenaje a la memoria del que fuera el redactor jefe de la revista cultural Destino, ya desparecida. Se trataba de Eugeni Nadal Gaya, y no tenía nada que ver con el tenis, fallecido ese mismo año sin haber llegado a cumplir los 28 años. Eugenio Nadal era catedrático de Literatura, había escrito un libro titulado “Ciudades en España” y era autor de numerosos ensayos y artículos.

El autor más joven que haya obtenido el galardón ha sido Carmen Laforet, en la primera edición de 1944, por la emblemática Nada, con 24 años. Esta novela durante algunos años fue de lectura obligada para los bachilleres. El Nadal ha promocionado nombres que forman parte de la historia de la literatura española del siglo XX como Miguel Delibes, Carmen Martín Gaite, Ana María Matute, Ramiro Pinilla, Juan José Millás o Maruja Torres, entre muchos otros.

Casualmente, o no tanto, Lorenzo Silva, el último ganador del Premio Planeta, obtuvo el Premio Nadal por El alquimista impaciente (en el 2000), protagonizado por sus magníficos personajes Chamorro y Bevilacqua.

2 pensamientos sobre “Nadal

  1. Txemi Sánchez

    Triste es que el desmantelamiento de los buenos mecanismos lleven a estos ridículos desaguisados. Me puedo imaginar, haciendo autoficción, que un ayudante encargado de recopilar en un disco duro la lista de imágenes de los fondos del Telediario, simplemente lea el minutado, que es una lista escueta:1-Crisis PSOE, 2-Obama, 3-Afganistan, 4-Copa futbol, 5-Nadal, etc
    Como se han destruido los equipos, nada funciona. La despreocupación, la incultura y el “baratismo” de todo nos lleva a estas mierdas. Mierdas de una contrastada calidad, mierdas concienzudas, sin un gramo de valor, es decir , mierdas en un cien por cien, hechas por gente de mierda organizada en una mierda de sistema, no simulado, sino perfectamente diseñado para producir basura y diarrea infinitas.
    Todo esto no es un arrebato mío. Lo confirma sin esfuerzo el fulgurante éxito de la reciente “restauración” del Ecce Homo de marras. No solo atrae al público su patetismo ridículo, genera pingües ingresos a un pueblo y consigue un puesto de directora de diseño en una agencia de publicidad a su perpetradora, sino que ofende comparar esta fiebre con la tibieza a la hora de valorar el arte o cualquier otra manifestación cultural por esa masa que tanto carcajea el atentado pictórico.
    Alguién dijo que habían buscado mas veces la palabra “Ecce Homo” en internet, pero que no eran divertidos. Está claro que no había oído en su vida la palabra, y también está claro que jamás podrá introducir en su mente el verdadero significado, solo recordará la chanza de la chapuza más trascendente de los últims tiempos.¿Para qué invertir en programas de educación o en planes de divulgación si un ridículo tropezón tiene más pegada que mil campañas en verso. ¡Viva la cagada y el escupitajo! ¡Soltad a los grafiteros dentro de El Prado, quizá así lo visiten los barbaros que echarán todo a pique.!
    Mejor nos retiramos.

    Por otra parte tiene su gracia que Rafa Nadal haya conseguido trascender tanto como para acaparar las acepciones posibles de “Nadal”

    Txemi, que se cabrea.

  2. Llum Saumell Autor

    @Txemi Sánchez
    Buena reflexión Txemy.
    Yo también pensé cosas como que habían dejado al becario solo mientras el realizador o el jefe de edición se iban a casa porque no les pagan las horas que les deben.
    Me agrada que acabes con humor y, bueno, reconocer los cabreos también es bueno. 🙂

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