¡Gracias por la propina!

¡Brindemos por las propinas!

Seguro que relacionamos la palabra de la semana con camarero y realmente está muy relacionada con el dar de beber pues su historia empieza con el verbo griego pinó que significababebery agregando el prefijo pro-, se formaba propinó, que era el acto de extender amistosamente el brazo (y el vaso) hacia otra persona para ofrecerle bebida. Del griego se pasó al latín como propinare manteniendo el mismo significado, pero cuando el latín empezó a fragmentarse, juntarse y evolucionar con otras lenguas durante la Edad Media, se creó el sustantivo propina, que inicialmente tenía el sentido deregalo(odádiva, bonita palabreja). Más adelante adquirió el significado actual de pequeña gratificación por encima de lo convenido para el pago de un servicio.

 

557883_573782995965941_1736786447_n
La frase-cita de la semana: “El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses”. Proverbio japonés

En el libro Gràcies per la propina (Gracias por la propina) Ferran Torrent narra esaspropinasque algunas personas nos dan en la vida, detalles que “van más allá” de la obligación. Propina es esa sonrisa debuenos días; esa carcajada espontánea al escuchar nuestras tribulaciones; mantener una amistad pese la distancia o dar las gracias a quien te sirve un trago.

Ferran Torrent responde así a la pregunta “¿Por qué escribo? (en valenciano): «sóc novel·lista probablement perquè no fer res més. No tinc cap ofici (ni ganes). Cambrer és l’únic treball que podria haver dut a terme amb un poc de professionalitat, però no estic frustrat. D’alguna manera ho sóc: xarre pels colzes -en forma de llibre-, faig broma per als lectors -en les narracions- i sóc servicial. Vull dir que lliure el manoscrit si fa no fa en les dates que marca l’editor en el contracte (i també cobre les consumicions). Sóc cambrer, potser per això escric.»

Soy novelista probablemente porque no sé hacer nada más. No tengo ningún oficio (ni ganas). Camarero es el único trabajo que podría haber realizado con un poco de profesionalidad, pero no estoy frustrado. De algún modo lo soy: hablo por los codos -en forma de libro-, bromeo con los lectores -en las narraciones- y soy servicial. Quiero decir que entrego el manuscrito en el plazo que me marca el editor en el contrato (y también cobro las consumiciones). Soy camarero, tal vez por eso escribo.

Un cuentito de propina: El niño del cazo. https://www.youtube.com/watch?v=K0usZT3LGOQ

2 pensamientos sobre “¡Gracias por la propina!

  1. Mafalda

    No estoy de acuerdo con las propinas, se supone que toda persona cobra por su trabajo, por lo tanto si yo pido un cafe, es obligación del camarero servirmelo, otra cosa seria que le pidiera el cafe, despues otro azucar, que me cambie la taza o el plato… entonces por las molestias que le he ocasionado seria logico que le diera una propina…
    Hay trabajos mas cansados, “butanero”, transportista, montador de muebles, albañil… que quiza merecen la gratificación y pocas veces la reciben. Saludos.

  2. Laura

    Bueno, creo que el sentido del post no iba por el debate de dar o no propina, sino por su curiosa etimología y si se une a camarero es por eso, por su origen. No comenta nada el post de dar propina económica, sino otro tipo de “propina”, detalles. Leí el magnífico libro que mencionas aquí: yo también doy gracias por la propina que me dieron (y dan) algunas personas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *