En el nombre de la protagonista

Me comentan algunas personas que escriben que les cuesta encontrar nombres para sus personajes y me preguntan si existe algún sistema o recurso para encontrar "el más adecuado".
La respuesta es NO. No hay recetas.
Pero también es Sí. Cada escritor tiene su método.

Mi propuesta es que juegues con ello: no hay nada que te impida llamar Carmen Pérez a tu protagonista, aunque es probable que un nombre así no impresione demasiado al lector.

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  • Muchos escritores resuelven este problema utilizando nombres comunes poco usuales como hace Gabriel García Márquez en Cien años de soledad (José Arcadio, Aureliano, Úrsula). Seguro que podemos “rescatar” nombres “de pueblo”, como Canuto, Silvino, Gervasia o Politronio.
  • Simone de Beauvoir buscaba nombres en la guía telefónica o usaba los de antiguos alumnos suyos.
  • El bibliotecario ciego de El nombre de la rosa es una deformación de Jorge Luís Borges: Jorge del Burgo. El inspector Montalbano de Andrea Camilleri es un homenaje a Manuel Vázquez Montalbán.
  • Kafka llama a sus personajes simplemente “el guardián” o “el juez”. En el mismo Kafka un personaje recurrente en su narrativa se llama simplemente K -la primera letra del apellido del autor- y en algún cuento sus personajes son “A” y “B”. Quim Monzó también usa fórmulas parecidas en sus cuentos.
  • Eduardo Mendoza tiene un “detective” del que desconocemos su nombre a pesar de haber protagonizado ya cuatro libros. Simplemente, al narrar en primera persona, dice los nombres de los demás, pero no el suyo… O bien miente al presentarse.
  •  

    LA PROPUESTA DE LLAMP
    Haz una lista de nombres “raros”, curiosos, bonitos, en desuso, con apellidos que formen juegos de palabras, que suenen exóticos o extraños; que tengan un significado… Piensa después qué podrían ser en tu cuento, cómo encajarían en una obra de teatro (su profesión, su aspecto…)

    Esta es una lista de nombres auténticos (o casi). La comparto.

    Rosa Flores del Fresno (encargada de la perfumería “Mundo de Aromas”: ¡dato auténtico!)
    Marcelo Nula Cabeza
    Antonio Conejo Dorado
    Carmen Vicioso Pulgar
    Alberto Polo Norte
    Ascensión de la Cuesta
    Luis de las Alas Pumariño Sela
    Alicio Aureliano Chino Mallorquín
    Pedro Navarro Catalán
    Jesús Orad Manuel
    Antoni Jiacoro Tikoqori Nawaqavou
    Lucía Emperatriz González Echanove
    Monitor Pérez Himmler
    Rafmad Ismailov (os lo aseguro, ¡es mi amor!)
    Susana Rábano Torrado
    Tránsito Caballero Hincapié
    Dolores Placer Bello


    Si conoces más nombres curiosos o quieres anotar tu método o el de otros, espero tus comentarios

    gatos_reye

10 pensamientos sobre “En el nombre de la protagonista

  1. Francesc

    Mi madre cuando ejercía de ATS tenía dos pacientes con cuyos apellidos siempre se confundia: Uno se llamaba Julián Garrote y la otra María Verdugo. Si fuesen matrimonio los hijos se llamarían Garrote Verdugo.

  2. Txemi Sánchez

    Debe ser algo que delata al escritor, pero bien podría elegir cualquier nombre y quedarse tan tranquilo. Sin embargo necesita sentir la corporeidad de ese ente que nace de su pluma; como Robinsón siente que ha de llamarlo de una forma, que ha de tener un nombre bien justificado, algo así como un anticipo de su destino porque un nombre se pone por una razón y cuando esa razón no está justificada el azar puede ser una buena anestesia que nos haga olvidar las casualidades del destino. Él le puso Viernes porque lo concoció en ese día, yo podría haber llamado Martes a mi novia, pero no recuerdo el día en que la conoci.
    Así que cuando escribimos necesitamos un truco mágico para engañarnos suficientemente a nosotros mismos, para sentir que ese nombre otorgado es el adecuado. Verdaderamente recordamos nombres bien plantados en la historia de la literatura, pero seguramente podrían haber sido otros, o quizá lo fueron durante mucho tiempo hasta que en la última corrección fueron rebautizados. Pasa con los guiones. Mi hijo recibió el nombre de Martín mientras fue un feto. “Ya da pataditas Martíntxiki”. Pero poco antes de nacer se llamó Eneko para contrariedad mía. Ahora sé que era en homenaje a un amigo admirable que luego fue perdiendo ese aura y pasó al olvido. Ya no puedo cambiarle el nombre.
    En la mili leí un libro, cuyo título no recuerdo, de un narrador árabe que contaba la historia de Amud. En el desarrollo se encontraba con Duma, que resultaba ser el mismo viviendo la historia al revés, invertida como las letras de su nombre.
    También hay nombres inadecuados, pero reales. En Villarcayo está la Ferretería Carpintero. Este verano ví la Peluquería Crespo. En un mundo cómico se podía hacer una buena recopilación de tales despropósitos.
    Recuerdo un chiste a propósito:
    Un tipo entra en una librería.
    -¿Tiene usted mis memorias?
    -¿Y quién es usted?
    -Es que no me acuerdo.

    1. Llum&Llamp

      Y… ¿quién dice o nos impide que sea cómico? Es cuestión simplemente del “tono”, como en escritura. Lo cómico no quita que nos lo tomemos con la seriedad que a veces se requiere, ¿no crees?
      ¿No te parece tener una ministra que se apellide Mato o que el presidente de gobierno se llame Mari ano rajo y…? (juego malísimo que seguro que ya se ha hecho varias veces y que está superado)
      Aunque en el post hablamos de personajes, y los nombres de lugares da tema para otro día, te animo a recoger estos nombres de establecimientos: en el libro “Viajar con desconocidos” se cuenta una historia que transcurre en el bar “Paco Mer”. El bar “De la esquina” o el “Donde siempre”, por ejemplo, existen.

  3. Anna

    Es cierto que no sabemos el nombre del detective de Mendoza, pero los nombres de los otros personajes son buenísimos, en este caso motes más que nombres y apellidos al uso, como “Quesito”, Rómulo el guapo, el Pollo Morgan (en “El enredo de la bolsa o la vida”) y, al hilo de los comentarios, los lugares como el restaurante “Se vende perro”. Son nombres que van acorde con la enorme ironía que desprende el libro.
    Como nombres curiosos, recuerdo de una lista de los más graciosos, el ya clásico Dolores Fuertes De Barriga y también Elena Nito Del Bosque. En mi cole había un tal José Folla (no recuerdo el segundo apellido) y un Manuel Callao (que de Callao no tenía na), a demás de Blanca Piña.

  4. Txemi Sánchez

    Cuando hacíamos programas de televisión con el ameno y simpático ginecólogo bilbaíno Doctor Gurrea, en las pruebas de sonido se gritaba.”¡Que hable el doctor Gonorrea!” Él se partía.

  5. Txemi Sánchez

    Absolutamente cierto: Cierto(bis) alumno se llamaba Gora Labaka Del Barrio. El primer día de pasar lista, la profesora se trabucó consciente de lo que significaba aquel desaguisado, pero fue en vano, todos los demás alumnos hicieron un coro patético, que ya se sabían, de las humillantes lecturas de lista de los cursos anteriores.¡Gora labaka del Barrio, Múúúú!
    Me imagino la sensación de vergüenza del tal Gora (Un tipo imbécil en grado de refinamiento) cada día de su vida. Es como aquellos que ponían a sus hijos los nombres del santoral, invariablemente, tocara lo que tocara. Emebunda, Rudesinda, Clodoveo,… Cierta abuela, con alguna proximidad afectiva, se llamaba “La abuela Circun”. Dicho así, repitiéndolo cien veces, Circun no significa nada, pero resulta que su nombre era Circuncisión de Cristo.El DNI lo demostraba.Por cierto, mi buena amiga Sara, resultó ser Baltasara, cosa que no dijo a buenos ni malos amigos.
    En el colmo del disparate están los nombres más aberrantes que he conocido. En agencias de noticias se dijo que en lugares de sudamérica llamaban a los hijos Jon Wayne Malboro Rodriguez , Jony Walker Yunday López, etc (Afectados por la marquitis), o Sudor del Sobaco de Cristo Requejo (Afectados por la estupidez y la perversión)
    Un detective llamado Sudor del Sobaco de Cristo Requejo acabaría siendo “Sudo”, un nombre un poco chino. Por ese apelativo estaría predestinado a los ambientes húmedos y pringosos de cualquier suburbio clandestino, a poder ser con mal sistema de alcantarillado, infestado de putas enfermas que guardarían la tarjeta de su chulo: “S.S.C Requejo-Detective” Sería un lugar sin luz del día, solo noche y siempre mojada….
    ¡Vale!. Es verdad que los nombres te llevan a determinar el destino.

  6. Miguel Ángel

    Yo no lo sabía, pero Colombia tiene fama de nombres “imposibles” o “extraños”. De esos que figuran en los pps y fotos chistosas que nos enviamos por internet, como aquel escaneado de un carnet donde se identificaba a un señor que decía llamarse “Email”. Al borde de la leyenda urbana. Y resulta que, sacado de contexto o no, parece verídico. Aquí he encontrado nombres igual de chocantes. Algunos son nombres “gringos” pasados por el filtro fonético latino (hay que gente que me asegura que aquí los nombres propios no tienen por qué guardar ortografía alguna), otros nombres jamás los había oído, algunos son compuestos imposibles tipo telenovela… Parece que aquí hay libertad para llamarse como los padres de uno elijan, lejos de los impedimentos que me cuentan mis padres ponían hace años en España, bien el párroco de turno o el funcionario del registro. Los nombres que encontré aquí me causaron una incredulidad total. Cómo podía alguien llamarse Olimpo, Leidy, Deisy, Uber, Hartlinzton…?! Si a alguien más le sucede lo mismo, puedo asegurar que son reales y sacados de documentos oficiales y carnets. Aquí va una selección (por si inspira o ayuda a escribir):
    Wanda Yudith Pérez Henao
    Deisy Marcela Rincón Arrieta
    Jonng Miller Vera Amador
    Exbraydis Estifrie Cadena Uribe
    José Yacson Guerrero Anzola
    Houseman Mora Amaris
    Fred Erasmo González Prieto
    Byron Fernando Arbeláez Marín
    Flaminio Velandia Saavedra
    Rosemberg Guerrero Peña
    Wagner Antonio Niebles Durán

  7. Llum

    No deja de ser curioso que en el territorio donde surgió Macondo haya tanta procacidad en nombres, digamos, creativos … Nos parecen extravagantes, pero no más que los propios Llamp y Llum, por citar dos cercanos, para un no catalán. COmo tú comentas, ya no se sabe lo que raya la leyenda o lo que es realidad (siempre superando la ficción), pero a mi me aseguró un conocido, colombiano, que tenía un primo llamado Shespir, así tal cual, con apellidos tan comunes como Mesa o Pérez.
    Gracias por tu aportación! Estoy segura de que es una buena fuente de inspiración…

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