Acabando el primero: enero

El segundo rey de Roma, Numa Pompilio, y según cuenta la tradición, estableció en el siglo VIII a. de C. los meses de enero y febrero pues el antiguo calendario romano tenía diez meses. El año iba de marzo a diciembre: seis meses tenían 30 días y otros cuatro 31 días, lo que daba un total de 304, más un lapso invernal de unos 60 días durante el cual no se registraban las fechas.

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Januaris o ianuarius

Numa Pompilio reformó el calendario y, basándose en los ciclos lunares, lo dividió en los doce meses que hoy conocemos. Aunque después el calendario que nos rige se ha reformado varias veces, esta división permanece.

Enero nace con 31 días, creado en homenaje al dios Jano. Esta divinidad se representa con dos caras: el espíritu que vigila las puertas; es el espíritu del principio y del fin. Tal vez si nos encomendamos a Jano, escribamos mejores principios y finales…

Enero desplaza a marzo y se convierte en el primer mes del año: se cree que esto se debe al hecho de que los cónsules romanos se elegían en enero.

La palabra Ianuarius se convierte en  janairo para los habitantes de Hispania y después, en lengua romance janero para convertirse finalmente en  enero. En portugués se asentó janeiro, en catalán gener, en inglés january, en francés janvier y en italiano gennaio.

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PROPUESTA DE LLAMP:
¿Imaginas la Roma de esa época? ¿Eres capaz de escribir sobre cómo Numa Pompilio establece el mes de enero?¿Y si fue por designación divina, la del propio Jano que quería un mes propio? Da tu versión “histórica”.

9 pensamientos sobre “Acabando el primero: enero

  1. Txemi Sánchez

    Numa Pompilio venía resabiado. Como segundo rey había visto los problemas de su predecesor para cobrar los impuestos. Un reino no se podía manejar sin un rigor en ese tema. Los súbditos siempre tenían excusas para justificarse sobre la vigencia del actual ejercicio fiscal o el pasado, sobre las prescripciones o los olvidos, así que invocó a un dios muy popular en el momento. Jano era invocado de continuo cuando la angustia por el futuro atenazaba a un comerciante o a un general, se le traía a cuento por cualquier cosa, para saber si un viaje sería bueno o hasta para decidir el momento de lanzar los dados en la arena.
    -No quieren pagar por las buenas, pues lo van a tener que hacer por las malas.-Dijo a su escribiente-Proclama que Jano será honrado con un mes nuevo al comienzo del año para que nadie olvide que el pasado que él mira con una de sus caras queda atrás y el futuro que mira con la otra empieza en ese momento. Además se hace saber que con esos nuevos días tienen tiempo suficiente y excusa ninguna para pasar por las arcas del estado poniendo sus denarios en las arcas imperiales.¡He dicho!
    La medida fue radical. Jano hizo entender perfectamente la fecha a todos los habitantes y pagaron, pero con desgana, lógicamente. Con el tiempo, ciertas corrientes de oposición argumentaron que ese nuevo més sacado de la manga por el emperador era un mes impuro ya que el manejo frecuente de las monedas en esas fechas provocaban sentimientos nada espirituales y mucho trapicheo y engaño con cosa tan vil como el oro. Así es que, para acallar esa queja, Numa Pompilio se dijo para sí-No queréis garum, pues tomad dos tazas- y se sacó de la manga otro mes, febrero. Lo hizo en honor de las februa, fiestas de la purificación, dedicadas a limpiar el alma y el cuerpo de las manchas que el dinero dejaba tanto en los que lo amontonaban como en el mal cuerpo provocado en los que habían tenido que soltarlo.
    Menos mal que al poco tiempo un ahogamiento purificador entre ninfas provocó la muerte del creativo emperador porque si no tendríamos unas pocas decenas de meses añadidos a los diez originales con lo que los años se nos harían interminables y no digo nada los años fiscales.

    1. Llum

      Bien hilado y hallado, Txemi.
      Realmente veo a Numa Pompilio (¡hay que recuperar esos nombres de pila!) hablando con su escribiente.
      Buen final, que no es nada fácil.

  2. Francesc

    Txemi en tu escrito hay un gran error. Numa Pompilio (716 A.C. – 674 A.C.) fue el segundo rey de Roma.
    El imperio aun tardó unos 650 años en aparecer. Siendo el primer emperador Augusto (27 A.C. – 14 D.C.)

  3. jose miguel Sanchez

    Se agradecen las correcciones documentadas. Podemos cambiar ” emperador” por “rey” para mantener un discreto rigor historico en esta febril elucubracion ?

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