Dichosos griegos y romanos

DICHOSOS DICHOS

“Brillar por su ausencia” es una frase de Tácito y Julio César nos legó, entre otras, “Llegué, ví, vencí” y “la suerte está echada”. Estos dichos no son los únicos que provienen de la Grecias o la Roma clásica. Tres filólogos de la Universidad Autónoma de Madrid han recopilado en el libro “Dichosos dichos” (editorial Ariel) un centenar de dichos y frases populares que tienen este remoto origena. Lo firman bajo el seudónimo de Víctor Amiano.

Dichosos dichos

Brillar por su ausencia

Tiene origen en el historiador, senador, cónsul y gobernador del Imperio romano TÁCITO, del que también nos llega este adjetivo, que significa  “que no se expresa pero se sobreentiende” o que se aplica a una persona que habla poco.

La frase “brillar por su ausencia” la dijo Publios Cornelius Tacitus (s.II aC) en los funerales de  Junia, hermana de Bruto y esposa de Casio. Como no aparecieron Bruto y Casio, los dos asesinos de César, ni siquiera sus imágenes, su ausencia fue tan notoria para Tácito que precisó que brillaban por su ausencia.

Ahora usamos la frase con ironía, algo muy común en los dichos. La frase fue difundida por una obra de teatro de André Chénier.

Julio César, Cicerón, Plutarco y otros

«Llegué, vi y vencí»o «cruzar el Rubicón» son frases que se le atribuyen a Julio Césars. «Alea jacta est» (la suerte está echada) la usa mucho Plutarco en el s.II dC, por tanto dos siglos después de la muerte de Julio César.

“Soltar una filípica» o «una catilinaria» o la frase «El pensamiento es libre» es de Cicerón.

Nerón nos legó «Qualis artifex pereo» («qué gran artista muere conmigo»), entre otras.

Hay dichos muy longevos. Curiosamente, seguimos usando el latçín, una lengua muerta, en algunas expresiones.

¿Tienes algún dicho en latín (o en griego) que te guste o uses?

2 pensamientos sobre “Dichosos griegos y romanos

  1. Francesc

    Somos latinos y utilizamos el latín aunque no seamos conscientes de ello y el señor Wert (teclado de máquina de escribir) se empeña en no dejárnoslo estudiar. Es aberrante que la presencia del latín en el currículum (latinazo por cierto) educativo cada vez esté más relegado a la insignificancia cuando es una magnifica herramienta para reflexionar la morfosintaxis de nuestra propia lengua, es una magnífica herramienta para introducirnos en el pensamiento clásico base de nuestra cultura, sirve para trabajar la lógica y operar (otro latinazo) i hacer funcionar nuestras conexiones neuronales y evitar que cuando seamos unos viejecitos sabios no seamos alzémicos.

    1. elisabet yecora

      Me gusta y me gusto muuuucho el latin. Estudiarlo, analizar frases, traducir. Conocer el origen de las palabras. Aprender gramática castellana por medio del latin…Y además era “la niña de sus ojos…” del profe. Me gustaba tanto que no podía evitar ser tan buena traduciendo a César, Cicerón y sobre todo a Salustio.
      Ay qué tiempos!!!
      Que nos quiten lo bailao…

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