Escrito en Barcelona (2)

De la Catedral del Mar hasta la Plaça Orwell pasando por la Barcelona de Mendoza.

Barcelona,_Església_de_Santa_Maria_del_Mar-PM_15932La Catedral del Mar:

“Mira, Arnau – le dijo Bernat al niño que dormía plácidamente enganchado a su pecho – Barcelona. Aquí seremos libres. Si se logra vivir en ella un año y un día sin ser detenido por el Señor, se adquiere la carta de vecindad y se adquiere la libertad. Desde lo alto de la sierra de Collserola, en la antigua vía romana que unía Ampurias con Tarragona, Bernat contempló la libertad y… ¡el mar!

La novela de Ildefonso Falcones nos acerca a la Barcelona medieval. El Barrio Gótico y el de la Ribera son sus escenarios y, sobre todo, la Basílica de Santa Maria del Mar, conocida como la “catedral de la Ribera”. Un templo “puro” gótico que se edificó en tan solo 55 años (de 1329 a 1384) gracias al esfuerzo y las aportaciones de las personas más humildes, pescadores, menestrales, gremios… La ruta de la Catedral del Mar debe incluir el Call judío, la Plaça de Rei, los restos del templo romano de Augusto, las murallas y los palacios góticos de Ciutat Vella.

La Barcelona de Mendoza:

Eduardo Mendoza crea un detective singular, sin nombre, que narra en primera persona sus peripecias. El misterio de la cripta embrujada, el primero de esta serie detectivesca, se desarrolla, en el barrio del Raval pero también en la zona alta de Sarrià y Sant Gervasi. ¿Existirá el Bar Cuidado con el perro en el que se reúne este peculiar detective con sus amigos en El enredo de la bolsa y la vida?

El Barrio de la Ribera, de nuevo  pero en esta ocasión entre las exposiciones universales de 1888 y 1929 es uno de los escenarios de La ciudad de los prodigios. Onofre Bouvila es el protagonista que se mueve por el Barrio Gótico, pero también por las nuevas y flamantes zonas de una ciudad que quiere asombrar al mundo con su progreso, como el Parc de la Ciutadella. La narración muestra el tremendo contraste entre las clases obreras, hacinadas en las angostas calles de la Barceloneta, y los lujosos nuevos espacios en construcción como el Eixample. La construcción de este barrio dota a la ciudad de una característica personalidad urbanística. El proyecto de Ildefons Cerdà (1855) expandía la ciudad más allá de los muros medievales y sus arrabales, absorbiendo los municipios colindantes, mediante el trazado de una estructura cuadriculada de calles anchas y edificios amplios con patios interiores ajardinados. Destaca también Montjuïc, donde se edificaron edificios y monumentos para la exposición universal del 29, como el peculiar Pueblo Español.

Más Mendoza: En Sin noticias de Gurb es un extraterrestre quien descubre Barcelona en otra época prodigiosa, justo antes de los Juegos Olímpicos del 92. La Barcelona Modernista es un libro encantador donde Eduardo y Crsitina Mendoza  muestran las joyas arquitectónicas y artísticas que esta época tan fructífera (también en literatura) legó a la ciudad condal.

Plaza Orwell:

Hay lectores que se han asomado a Barcelona y a Catalunya con George Orwell y su Homenaje a Catalunya. El autor británico describe la ciudad inmersa en un clima revolucionario, los trágicos hechos de mayo de 1937 y la represión estalinista del POUM.

En Barcelona hay una plaza con su nombre, entre la calle Escudellers y Aviñón, en el Barrio Gótico. Se llamó George Orwell a partir del 5 de marzo de 1996, seis años después de su inauguración. Se la conoce popularmente como La plaza del Tripi por la escultura psicodélica que la decora y por el ambiente distendido que pronto caracterizó este espacio… Este ambiente fue el que, ante las protestas de los vecinos, provocó que el Ayuntamiento decidiera en el 2001 convertir la plaza Orwell en el primer espacio público de Barcelona controlado por cámaras de videovigilancia municipales. Toda una ironía para el autor de 1984.

Plaça G.Orwell (Eric Arthur Blair)

Plaça George Orwell (Eric Arthur Blair)

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