Una historia de madrugada

Uno de los ejercicios más clásicos es escribir un relato partiendo de un pequeño texto.  Una frase, un título, el final de una novela, una cita, pueden ayudarte a romper la hoja en blanco.

Ventana

CONSIGNA de Llamp:
Sigue y termina esta historia. Si lo deseas y no es más extensa de 1000 palabras, puedes colgar tu relato en “comentarios”.
“El reloj de la mesilla marca las 3.40. No sabe qué está haciendo levantado: no necesita aliviar la vejiga; no le perturba un sueño, tampoco un elemento del día anterior ni el estado del mundo.
Se dirige hacia la más cercana de las tres ventanas del dormitorio.”

4 pensamientos sobre “Una historia de madrugada

    1. Llum Saumell Autor

      No acabo de comprender Diana qué quieres decir… ¿Le has puesto título?

      De lo que se trata es de seguir este inicio y escribir un breve relato. 🙂

  1. tere

    Más allá de la visión de las luces que se pierden en la lejanía sabe que en algún momento la encontrará. Aún conserva intacta esa mirada, ese rostro angélicamente pálido, esos ojos desesperadamente tristes. Sus manos arañan el vacío como queriendo correr el camino de las estrellas. Tambien conoce el valor de la perseverancia. Apurar las agujas del reloj sería atrasar su regreso.
    Vuelve a su escritorio, enciende un cigarro y extravía su mente en el vuelo del humo. Fuma lentamente saboreando hasta acabarlo y se incorpora ágilmente. Regresa a la misma ventana.
    Allí está. Apenas se distingue entre tanta claridad de la bóveda celeste, pero sus ojos y sus manos lo invitan a seguirla.
    Sin dudarlo un segundo se hunde en lo que queda de la noche.

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