El relato “de moda”

El 21 de diciembre La librería de Deusto entregó los premios de la 23 edición de su certamen de relato breve. El tema, en esta ocasión, fue “Moda” y Mertxe Vega se llevó el premio del público asistente en una final muy reñida con el relato “Una sola vez”. Lo podéis leer pinchando AQUÍ.  El jurado premió el relato “In boga” que ofrecemos a  continuación.

La próxima edición del Certamen de Relatos Breves de La Librería de Deusto (Bilbao) será en junio.

IN BOGA, de Llum Saumell.

Tuve que hacerlo. Tienen que entenderme… La combinación de su blazer gris con sus pantalones animal print no era lo más chic, pero bueno, tenía un pase. Ella pretendía ser bohemian, en fin, pre-ten-dí-a… Llevaba esos zapatos, tan divinos, ¡eran unos Christian Louboutin! ¡De la nueva temporada! Magníficos. ¡Y va y se pone al hombro un falso Gucci! Si hasta parecía que ponía Guchi, con ch. ¡No! O sea, ¡no! Ya se lo había advertido un millón y medio de veces: nunca jamás se deja de ser un ejemplo. Cuando se es modelo hay que marcar siempre estilo, estar in boga… ¡Y que todo sea auténtico! Muchos pobres diseñadores sufren económicamente por las imitaciones… Intenté razonar, por lo menos, nos salgas así al photocall, le dije, que si no se tiene charm, como mínimo que lo parezca. Pero, no. Quería posar con él. Que se lo había regalado su sobrina, me dijo. Su sobrina, ¡qué vulgaridad! ¿Y quién es su sobrina? ¿Una Kardashian? Y quería que lo viera por televisión, en la conexión en directo que estaban a punto de hacer. Ya, claro, pero es que lo vería to-do-el-mun-do.

Intenté quitárselo, pero se agarraba a él y me gritaba déjame Jousi, déjame. Tiene que verme mi sobrina, es gracioso. ¿Gracioso? Era atroz, demodé, un engendro de bolso, falsísimo, un sacrilegio era. Y una patada al buen gusto.

Me dicen que soy un fashionista, demasiado perfeccionista, pero es que… Me supera. Yo no me enfado nunca, nunca, pero es que a veces…

Así que saqué mis tijeras all steel twister form que siempre llevo encima… ¡Y zas! Se la corté. La correa del bolso… Pero como ella no se estaba quieta, también le corté una vena. Cercenó su carótida me han dicho. Tiene un cuello tan fino… Me salpicó mi traje, ¡un Roberto Verino!

Se armó un caos impresionante. Ella gritaba como un cochinillo, bueno supongo que así gritan. No era la única que gritaba. Se desmayaron cinco o seis modelos, masculinos y femeninos, y algunos periodistas, que estos no están nada preparados para los imprevistos. Menos mal que se quedó una fotógrafa que sabía primeros auxilios, porque de allí huyó todo el mundo y me dejaron solo. Bueno, casi todo el mundo, menos esta fotógrafa, que sacó unas fotos… Bueno, súper impactantes. ¡La sangre es tan estética! La fotógrafa ha ganado un bueno dinero y le ha hecho un favor a la Adriana. Si sale de esta, le llueven contratos fijo, va a estar on fire…

Y no creo que vuelva a llevar bolsos de imitación.

Por cierto, señor juez, a ver si actualizan sus togas, porque son muy retro, pero demasiado demasiado retro, ¿no? Es que no le favorecen nada. Ahora hay unos modistos españoles que les harían unas fa-bu-lo-sas.

Deusto, 2018.-

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