Una sola vez

El 21 de diciembre del 2017 La librería de Deusto entregó los premios de la 23 edición de su certamen de relato breve. El tema, en esta ocasión, fue “Moda” y Mertxe Vega se llevó el premio del público asistente, en una final muy reñida, con el relato “Una sola vez”.

El jurado premió el relato “In boga”, de Llum Saumell, que podéis leer pinchando AQUÍ.

UNA SOLA VEZ

Aquel acantilado de la costa norte irlandesa era como todos los demás… O, al menos, eso parecía a simple vista: tierra, altura, un pedacito de arena, y mar.

Un buen, o mal, día alguien intentó suicidarse arrojándose desde lo alto. Tres horas más tarde un paseante lo encontró con las piernas rotas. ¡Tres interminables horas!

Meses más tarde, vieron cómo una persona empujaba a otra y caía. Se abrió el cráneo pero sobrevivió.

Creo que, con el tiempo, la gente empezó a lanzarse desde allí por puro placer, a ver qué sucedía. Las ambulancias cargaban, constantemente, con personas con brazos, piernas, dedos, costillas… rotas y comenzaron a cansarse de aquella “moda”. La gente, por el contrario, se acercaba por la tarde, silla en mano, para ver quién se tiraba y qué le sucedía. Las ambulancias, entonces, tuvieron que acudir, casi a diario, en espera del evento del día.

Algunos grupos hacían a puestas sobre qué pasaría y otros ofrecían sugerencias en relación al modo de precipitarse al vacío. Pronto alguien vio negocio en todo ello y colocó su furgoneta para vender bebidas en el punto de la carretera más cercano al acantilado. Otro organizó excursiones al lugar. Excursiones con derecho a lanzarse. Y así fue cómo conocí el lugar.

Una tarde, junto a varios amigos, llegué allí en el autobús y, tras un par de cervezas, decidí tirarme la primera. Miles de sugerencias llegaron a mis oídos sobre la zona idónea, el modo de correr, la longitud del salto… Yo estaba tan entusiasmada que decidí dejarme caer. El golpe fue morrocotudo. Las enfermeras de la ambulancia llegaron al momento. Palparon mi cuerpo en busca de heridas. Pero, aunque sólo sucedió una vez, el cuerpo permaneció sin vida.

La próxima edición del Certamen de Relato Corto de La Librería de Deusto (Bilbao)9 será en junio… Pero eso, será otro tema.

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