David Levien, otra promesa del negro estadoundiense

Afortunadamente para los aficionados a la novela negra todavía quedan escritores por descubrir. Y la colección Roja y Negra de Random House Mondadori, dirigida por Rodrigo Fresán, no ceja en su empeño de presentárnoslos. David Levien es un desconocido, en realidad tampoco tiene una larga trayectoria, esta es su tercera novela, pero es la que empieza la serie del detective Frank Behr y ya sabemos lo mucho que gustan los personajes fijos protagonizando aventuras sin pausa. Es curioso porque el autor no parece particularmente interesado en crear un personaje permanente, quizá solo ocurre que descubierto las posibilidades de un detective con tanta fuerza que ha decidido quedarse con él. Digo esto porque Frank no aparece hasta recorrido un buen número de páginas de Ciudad del sol y luego no toma un protagonismo tan destacado como se puede esperar de alguien con intención de perpetuarse.LIBRO.Ciudad del sol

Les cuento: un adolescente desaparece, repartía periódicos a bordo de su bici como cada mañana, pero un día no regresa a casa. Los padres denuncian la desaparición, la policía no se esfuerza demasiado, hay tantas personas desaparecidas. Durante un año asistimos a la desintegración de la pareja, al deterioro de sus relaciones, a los efectos sobre su trabajo, sobre su salud. Y entonces alguien les recomienda que recurran a un detective. Y ahí aparece Frank Behr, no es un héroe tal y como cabe esperar, es un tipo conflictivo con muchas cicatrices, que solo puede aportar su persistencia y ninguna promesa. Seguramente están pensando que tampoco es una novela tan diferente a otras que ya conocen, pero les diré que es tan poderoso el ambiente, el dolor, la desesperación, la ira de los padres, la ausencia del hijo, los primeros pasos de la investigación, los ambientes sórdidos en los que se desarrollan, los personajes secundarios, los sucesivos culpables que van apareciendo, que, al menos en la primera parte, es difícil abandonar la lectura. No les cuento más.

Pero tengo un problema con la novela. Me gusta mucho por los motivos apuntados, además de su correcta escritura y el trazado de los personajes y el equilibrio entre la tensión y la violencia, pero me parece todavía una novela de alguien que está buscando su estilo, de alguien que escribe queriendo gustar al lector antes que escribir lo que le sale de las tripas. Cuando Levian solucione estos pequeños problemas estamos seguros de que creará grandes obras del género. Ahora es una promesa, pero con el tiempo nos dará grandes satisfacciones, seguro. Pero en realidad esto pasa frecuentemente con los autores de novela negra y sus series protagonizadas por un personaje. Comienzan flojos, crecen en calidad y conocimiento del público, se hacen famosos, sus novelas empiezan a publicarse entre nosotros por el cuarto, quinto o sexto título, luego hay que recuperar los anteriores y nos volvemos locos para encajar todos los datos, mientras se hacen más evidentes las carencias de los comienzos. Por eso apreciamos a la colección Roja y Negra, porque nos presenta a futuras estrellas a las que podemos seguir desde el principio. Es el caso de Ciudad del sol, una buena novela escrita por David Levien, un futuro excelente novelista.

Félix Linares

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