El comictario. Punisher, siempre hundido, siempre a flote

Un personaje de cómic en busca de dibujante y guionista. Así se puede resumir la trayectoria de Punisher, el “number one” en eso de tomarse la justicia por su mano, traducido inicialmente al castellano como El Castigador, pero que se ha quedado con su nombre en inglés original porque, entre otras cosas, suena bastante mejor.

Punisher nació hace justo 40 años, como secundario en una historia de Spiderman con guión de Gerry Conway. Nuestro implacable justiciero, embutido en su característica camiseta con calavera serigrafiada, es un ángel vengador llamado Frank Castle, un ex marine que sobrevivió a un tiroteo entre mafiosos en el que murieron su mujer y sus hijos. COMIC.PunisherDesde ese momento, apoyado en su fortaleza física y en sus conocimientos militares, entabla una guerra sin cuartel contra la Mafia. Y lo hace no para capturar y entregar los malvados a la policía, sino para ejecutarlos sin piedad utilizando todo tipo de armas y estrategias.

Esta violencia extrema hizo titubear a la casa Marvel, pero en la década de los ochenta del pasado siglo la criminalidad aumentó notablemente en EEUU y en 1986, de la mano de Michael Zeck y Steven Grant, Punisher inició una exitosa andadura, con hasta tres colecciones propias, que finalizó por la caída de las ventas nueve años después. Tras un par de desastrosos intentos por relanzar al personaje, ocurrió el milagro: en el año 2000, la editorial encargó una miniserie de doce números para el sello Marvel Knights, y lo hizo a la pareja perfecta: el guionista irlandés Garth Ennis y el dibujante británico Steve Dillon, que venían de arrasar en la competencia con su serie Predicador.

Y, efectivamente, el resultado fue magnífico. El Punisher de Ennis y Dillon es la mejor etapa en la historia de este peculiar personaje y ahora, 14 años después, la editorial Panini vuelve a publicarla. Gran oportunidad para recuperar un cómic que va más allá de la mera y brutal venganza. Hay malos espléndidos, como la jefa mafiosa Ma Gnucci o el monstruoso asesino a sueldo conocido como El Ruso; tenemos también a una patética pareja de policías más que acostumbrados al fracaso, y un trío de secundarios, ejemplo de esos perdedores que habitan en los rincones más oscuros de cada edificio y que se convertirán en cómplices inesperados de Frank Castle. Todo esto lo encontraréis en Bienvenido, Frank, el volumen que recoge la primera miniserie de Ennis y Dillon y cuya lectura es una auténtica gozada, teniendo siempre en cuenta que sólo es un cómic, sólo un cómic… recordadlo.

Iñaki Calvo

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