El Agujero Negro. Insatisfación

No lo podía evitar. Mientras paseaba el cochecito de niño, se acordaba de las juergas con sus amigos. Mientras se aburría sobremanera en cenas de parejas, se acordaba de las juergas con sus amigos. Mientras esperaba en frías tribunas de cemento a que terminaran los partidos de voleibol de su hijo, rememoraba las juergas con sus amigos. Llegó a ansiarlas de tal manera que acabó abrazándolas con fervor atrasado, dejando atrás su asfixiante rutina.

Ahora su vida es una concatenación de juergas con cambiantes amigos. Pero algo falla. No deja de acordarse del cochecito, del gélido polideportivo y de las cenas de pareja.

Roberto Moso

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