Archivo por meses: febrero 2017

Los raros. Lady sings the blues, las memorias de Billie Holiday

libro-lady-sings-the-blues‚ÄúMam√° y pap√° eran un par de cr√≠os cuando se casaron. El ten√≠a dieciocho a√Īos, ella diecis√©is y yo tres.

Mamá trabajaba de criada en casa de una familia blanca. Cuando descubrieron que iba a tener un bebé, la echaron. La familia de papá también estuvo a punto de tener un ataque al enterarse. Era gente de buena sociedad y nunca había oído hablar de cosas semejantes en su barrio de East Baltimore.

Pero esos dos chicos eran pobres. Y cuando eres pobre creces deprisa.

Es un milagro que mi madre no fuera a parar al correccional y yo a la inclusa. Pero Sadie Fagan me quiso desde que yo s√≥lo era un suave puntapi√© en sus costillas mientras ella fregaba suelos. Se present√≥ en el hospital e hizo un trato con la jefa. Le dijo que fregar√≠a los suelos y atender√≠a a las golfas que estaban all√≠ para tener a sus hijos, costeando as√≠ su parte y la m√≠a. Y lo cumpli√≥. Aquel mi√©rcoles 7 de abril de 1915, cuando yo nac√≠ en Baltimore, mam√° ten√≠a trece a√Īos‚ÄĚ.

As√≠ comienza Lady sings the blues, las memorias de Billie Holiday. Redactadas en colaboraci√≥n con el pianista y escritor William Dufty, que recogi√≥ fielmente el modo de expresarse lac√≥nico y rotundo de Lady Day, como se conoc√≠a tambi√©n a Billie Holiday, estas memorias, publicadas en 1956, solo tres a√Īos antes de su muerte, son el testimonio brutal de una vida atormentada, a pesar del √©xito y la fama que goz√≥ la cantante m√°s expresiva de la historia del jazz.

Siempre hay parcelas que se ocultan en las autobiograf√≠as, pero Billie Holiday, nombre art√≠stico de Eleonora Fagan, no nos ahorra detalles escabrosos. Desde la miseria inicial que la oblig√≥ a empezar a trabajar a los diez a√Īos, pasando por un intento de violaci√≥n a la misma edad, el ejercicio de la prostituci√≥n de los 13 a los 15, que le acarre√≥ su primera estancia en la c√°rcel, los comienzos como cantante en peque√Īos clubs para evitar ser desahuciada, episodios vergonzosos de discriminaci√≥n racial cuando, tras interminables giras en autob√ļs con las bandas de Count Basie y Artie Shaw, empezaba a ser ya una de las vocalistas m√°s prestigiosas de la √©poca y, por supuesto, sus torturadas relaciones amorosas. Consecuencia de una de ellas fue su adicci√≥n a la hero√≠na, por cuyo consumo, entonces considerado delito, fue detenida y recluida en varias ocasiones. Afortunadamente, no todo son desgracias, y Holiday recoge tambi√©n en sus memorias la capacidad para hechizar al p√ļblico con su intensidad y dramatismo, y la g√©nesis de las c√©lebres canciones que nos leg√≥ en su faceta de compositora.

A modo de s√≠ntesis, les dir√© que Lady sings the blues reviste un triple inter√©s: es, primero, una cr√≥nica vivaz de la √©poca dorada del jazz (por el libro desfilan genios como Louis Armstrong, Duke Ellington, Benny Goodman o Lester Young, el amigo m√°s entra√Īable de Billie); es, tambi√©n, un testimonio del terrible racismo que sufr√≠an los m√ļsicos negros; y por √ļltimo, un alegato conmovedor, en las p√°ginas finales, contra el trato puramente represivo que recib√≠an los adictos a las drogas.

Un libro durísimo y apasionante, cuya descarnada sinceridad resulta tan afilada como la hoja de afeitar que aparece en la portada de la edición de Tusquets. Así son las memorias de Billie Holiday: Lady sings the blues.

Javier Aspiazu

B.A. Paris, persiguiendo a Patricia Highsmith

Ni la novela negra, ni la policiaca, ni la criminal, ni la novela enigma, lo que se lleva ahora es el domestic noir, un subgénero donde se encuadran historias tan cercanas en planteamiento y lejanas en logros como Perdida de Gillian Flynn o La chica del tren de Paula Hawkins. Un paso más en el convencimiento de que la vida cotidiana es apasionante. Al tratarse de una especialidad rabiosamente actual no existen autores canónicos, a no ser que consideremos una pionera en este terreno a Agatha Christie que, al fin y al cabo, contaba historias criminales en su hábitat natural, más o menos idealizado. O Hitchcock del que algunas películas (La sombra de una duda, Yo confieso o Falso culpable) podrían ser residentes en su vecindad.

El pen√ļltimo paso en domestic noir viene de la mano de B. A. Paris, una autora debutante, hay tantos noveles aqu√≠ que parece que es algo f√°cil escribir esto, que presenta Al cerrar la puerta, la historia de una mujer que se equivoca a la hora de decidir que el hombre de su vida es perfecto. Esto se apunta en el primer cap√≠tulo as√≠ que no estoy revelando nada que deban ignorar hasta la p√°gina trescientos. No contar√© m√°s del argumento. S√≠ hablar√© de la estructura de la novela que parte del presente para saltar al pasado y despu√©s ir√° alternando las localizaciones temporales a lo largo de la narraci√≥n. Esto da algunos problemalibro-al-cerrar-la-puertas, por ejemplo que en algunos momentos el pasado sea posterior al presente del comienzo de la narraci√≥n, pero la verdad es que me he puesto un poco picajoso, esto no interfiere para nada en la lectura. Parece una buena idea construir as√≠ el edificio porque permite ir acumulando los datos y seleccion√°ndolos convenientemente para crear el suspense.

El problema, otro, es que tampoco hay grandes cosas que revelar y, consecuentemente, entre el planteamiento inicial y los acontecimientos finales se crea un enorme territorio de repetici√≥n, confecci√≥n de planes, desestimaci√≥n de los mismos, b√ļsqueda de nuevas alternativas y algunos sustos. Creo que me estoy portando mal con Al cerrar la puerta. En realidad es una novela de suspense algo convencional con unos personajes estereotipados, pero que funciona desde el punto de vista emocional del lector que r√°pidamente toma partido a la vista de lo narrado. Lo que ocurre con este g√©nero, no obstante, es que me parece un tanto antiguo, y no solo por las referencias a Christie o Hitchcock que he hecho anteriormente, sino porque el lector ya se sabe todas las historias, salvo que uno se encuentre ante una novela de la se√Īora Flynn, recuerden Perdida, que aprendi√≥ mucho de otra autora que ya lo cont√≥ todo, y mejor, que las reci√©n aparecidas: Patricia Highsmith.

Sé que cito a gigantes que ya no pueden darnos más muestras de su talento, pero sus obras siguen ahí. Al cerrar la puerta es mejor que muchas novelas de la especialidad, no es que las haya leído todas pero sí bastantes, y si este es su género vaya aquí mi recomendación. Un detalle: los personajes masculinos, salvo del malo de la función, son irrelevantes, las mujeres son todas positivas, bondadosas y hasta heroicas. Es algo en lo que quizá no hubiera reparado si la historia acaparara totalmente mi atención de lector.

Félix Linares

El poema. Julio Cort√°zar, argentino

foto-julio-cortazarTe amo por ceja, por cabello,

te debato en corredores blanquísimos donde se juegan las fuentes de la luz,

te discuto a cada nombre,

te arranco con delicadeza de cicatriz,

voy poniéndote en el pelo cenizas de relámpago y cintas que dormían en la lluvia.

No quiero que tengas una forma,

que seas precisamente lo que viene detr√°s de tu mano,

porque el agua, considera el agua,

y los leones cuando se disuelven en el az√ļcar de la f√°bula,

y los gestos, esa arquitectura de la nada,

encendiendo sus l√°mparas a mitad del encuentro.

Todo ma√Īana es la pizarra donde te invento y te dibujo,

pronto a borrarte, así no eres,

ni tampoco con ese pelo lacio,

esa sonrisa.

Busco tu suma,

el borde de la copa donde el vino es también la luna y el espejo,

busco esa línea que hace temblar a un hombre en una galería de museo.

Además te quiero, y hace tiempo y frío.

Este es un poema de Julio Cort√°zar. Un poema que aparece en el libro Pameos y meopas, que reedita la editorial N√≥rdica Libros en una excelente edici√≥n, con ilustraciones de Pablo Auladell, un ilustrador alicantino que el pasado a√Īo gan√≥ el Premio Nacional de Comic concedido por el Ministerio de Cultura de Espa√Īa. No es un libro nuevo, obviamente, este es el primer poemario que public√≥ Julio Cort√°zar en 1971, e incluye poemas escritos entre 1944 y 1958. Seg√ļn el mismo Cort√°zar, estos poemas eran demasiado personales para publicarlos. ‚ÄúEstos poemas son un herbario para los d√≠as de lluvia, se me fueron quedando en los bolsillos del tiempo sin que por eso los olvidara o creyera menos m√≠os que las novelas o los cuentos‚ÄĚ. As√≠ reconoc√≠a el autor y recoge el pr√≥logo de esta edici√≥n. Es un libro tan bonito, tan perfecto, que solo podemos recomendarlo, y en d√≠as de lluvia, cerca de una ventana, leerlo tranquilamente.

Goizalde Landabaso

 

Guillermo Arriaga vuelve a la novela m√°s salvaje

foto-guillermo-arriagaEl escritor Guillermo Arriaga (Ciudad de M√©xico, 1958) acaba de publicar en la editorial Alfaguara la novela El salvaje. Arriaga es un conocido escritor, productor y director de cine conocido principalmente por los guiones de pel√≠culas como Amores Perros, 21 gramos y Babel (dirigidas por Alejandro Gonz√°lez I√Ī√°rritu) y Los tres entierros de Melqu√≠ades Estrada y The Burning Plan, su √≥pera prima como director. Adem√°s ha publicado las novelas Escuadr√≥n Guillotina (1991), Un dulce olor a muerte (1994), El b√ļfalo de la noche (1999) y la colecci√≥n de cuentos Retorno 201. Su obra ha sido traducida a dieciocho idiomas. Recientemente ha producido y coescrito la historia Desde all√°, primera pel√≠cula iberoamericana en ganar el Le√≥n de Oro en el Festival de Cine de Venecia. En El salvaje cuenta la historia de Juan Guillermo que a sus diecisiete a√Īos se ha quedado hu√©rfano y completamente solo. Tres a√Īos atr√°s, Carlos, su hermano mayor, fue asesinado por unos fan√°ticos religiosos; abatidos por el pesar, sus padres y su abuela mueren. En el extremo de la rabia y la desesperaci√≥n, Juan Guillermo jura vengarse. El problema es que los j√≥venes religiosos est√°n muy bien organizados, gozan del respaldo de gente poderosa, portan armas, han entrenado artes marciales y, para colmo, est√°n compinchados con Zurita, un comandante de la polic√≠a judicial. Con esta permanente sensaci√≥n de vendetta convive una entra√Īable historia de amor que impide que el protagonista se deslice hacia el v√≥rtice de la autodestrucci√≥n. En paralelo corre la historia de Amaruq, un hombre que en los helados bosques del Yuk√≥n se obsesiona en perseguir a un lobo y cuya traves√≠a lo conduce hacia las profundidades de la locura la muerte. Con el autor hemos charlado. Pincha y disfruta.

El comictario. Perder el autob√ļs y ser feliz, de Beka y Marko

De vez en cuando, entre la espesa bruma del trabajo diario, las relaciones familiares o la comprobaci√≥n de que en la cuenta bancaria hay menos dinero a√ļn del que nos tem√≠amos, es bueno buscar algo de luz y sentarse tranquilamente a leer un c√≥mic como el que hoy nos ocupa, sin grandes intrigas internacionales, feroces luchas a muerte, tiroteos ni explosiones. Una historia sencilla sobre las cosas peque√Īas de la vida y la b√ļsqueda de la felicidad titulada El d√≠a que el bus volvi√≥ a partir sin ella.

Ella es Clementine, una joven independiente, con casa y trabajo pero poco segura de s√≠ misma, sin fortuna en el amor y con un profundo sentimiento de vac√≠o e insatisfacci√≥n. Leves incidentes cotidianos, como no despertarse a tiempo para hacer el “saludo al scomic-el-dia-qeu-el-busol” del yoga o ir a la panader√≠a y ver c√≥mo se llevan el √ļltimo y delicioso cruas√°n, aumentan la frustraci√≥n de Clementine y le llevan a apuntarse a un retiro de fin de semana con un grupo de meditaci√≥n. A mitad de trayecto hacen una parada para comprar alimentos en una tienda ecol√≥gica, Clementine va al ba√Īo y, al salir, ve con tristeza que el peque√Īo autob√ļs en el que viajan se ha ido sin ella. Y es aqu√≠ donde aparece el otro gran protagonista de la historia, Antoine, due√Īo de la tienda ecol√≥gica y todo un maestro en buscar sentido a la vida y disfrutar de lo que nos ofrece.

Ese comercio perdido en medio de la nada es, en realidad, un lugar m√°gico, el destino impensado al que llegan, por casualidad, personas con problemas existenciales. Antoine les acoge con amabilidad y confianza, les hace sentirse c√≥modos y les narra cuentos y f√°bulas “zen“, donde lo bueno y lo malo son conceptos l√≠quidos, dependiendo de la persona, el momento y sus verdaderos deseos. En medio de acciones simples y reconfortantes, como cocinar sin prisas, dar un paseo por el bosque o charlar tranquilamente al calor de la chimenea, Clementine nota c√≥mo el vac√≠o interior se va llenando y disfruta con la llegada de otros dos visitantes, una antigua amiga de Antoine y un desconocido que tambi√©n est√° buscando su camino despu√©s de, supuestamente, haber cumplido todos sus sue√Īos.

Estamos ante una historia grata y reconfortante, aunque a veces resulte bienintencionada en exceso. A√ļn as√≠, merece la pena pararse un rato y disfrutar con la lectura de este c√≥mic, El d√≠a que el bus volvi√≥ a partir sin ella, con gui√≥n de Beka, que es el nombre art√≠stico de la pareja formada por Bertrand Escaich y Caroline Roque, y dibujos de Marko Armspach, artista de Iparralde que le da a la historia el toque sereno que necesita. Label vasco para un bonito c√≥mic publicado por la donostiarra Harriet Ediciones, a cuya cabeza se sit√ļa el veterano guionista Gregorio Muro Harriet.

I√Īaki Calvo

La segunda entrega de novedades de febrero de 2017

libro-segun-venga-el-juegoJOAN DIDION

Seg√ļn venga el juego¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† (RANDOM HOUSE)¬† 189 p√°ginas

Joan Didion (Sacramento, 1934) es una novelista, dramaturga, guionista, ensayista y periodista estadounidense de gran prestigio en su pa√≠s, pero que era poco conocida por aqu√≠. Hasta que hace diez a√Īos se tradujo su extraordinario relato autobiogr√°fico, El a√Īo del pensamiento m√°gico, en el que narraba el impacto que hab√≠a tenido en su vida la sorpresiva muerte de su marido el escritor John Gregory Dunne. Despu√©s apareci√≥ Noches azules una especie de continuaci√≥n de aquel libro y en el que se enfrentaba a la grave enfermedad y muerte de su hija. Ahora se publica una de las novelas por las que se hizo famosa, Seg√ļn venga el juego, de 1970. Cuenta la historia de una actriz en la treintena a la que su marido, un famoso director de Hollywood, mantiene a su sombra, sin posibilidad de desarrollarse ni como artista, ni como persona. Una mirada implacable a la sociedad estadounidense. Un cl√°sico.

ADAM THIRLWELLlibro-estridente-y-dulce

Estridente y dulce          (ANAGRAMA)  377 páginas

Adam Thirlwell (Londres, 1978) es un escritor y ensayista brit√°nico, al que la revista Granta eligi√≥ hace diez a√Īos como uno de los m√°s prometedores escritores j√≥venes ingleses. Es autor de las alabadas novelas Pol√≠tica y La hu√≠da, y del ensayo La novela m√ļltiple, en el que reflexionaba sobre la realidad de la novela y la traducci√≥n en un mundo globalizado. Estridente y dulce es uno de sus √ļltimos trabajos. Una novela en la que cuenta la historia de un tipo que se despierta en la cama de un hotel junto a una mujer que no es su esposa, sino una amiga de ambos, y que se encuentra sobre una mancha de sangre. Comienza para nuestro protagonista, narcisista y politoxic√≥mano, un aut√©ntico descenso a los infiernos, que le har√° abandonar su acomodada vida en una confortable zona residencial y le obligar√° a enfrentarse a todas sus obsesiones y paranoias. Una ‚Äúretorcida tragicomedia‚ÄĚ al decir de los cr√≠ticos.

libro-mentirasYRSA SIGURDARD√ďTTIR

Mentiras          (ROJA Y NEGRA)  357 páginas

Yrsa Sigurdardóttir (Reikiavik, 1963) es una famosa escritora islandesa de novelas negras. En esta colección se han publicado Sé quién eres y Los indeseados, novelas que junto a Mentiras conforman una especie de trilogía sobre el crimen y la sociedad islandesa. La autora es sobre todo conocida por la serie protagonizada por Thóra Gudmundsdóttir que le ha dado fama mundial. Ahora tiene otra serie abierta, la protagonizada por la psicóloga Freyja y el policía Huldar. En Mentiras cuenta tres historias aparentemente inconexas que acabarán cruzándose: la de un grupo de personas que tienen que convivir en un faro aislado en medio de un temporal, la de una familia que vuelve de vacaciones y se encuentra con que la familia de intercambio que ocupa su casa ha desaparecido y la de una agente de policía que investiga el pasado de su marido tras el intento de suicido de éste. Desasosegante.

TEODORO BALMASEDAlibro-buscando-oro

Buscando oro      (EGARBOOK)  274 páginas

Bajo el pseud√≥nimo de Teodoro Balmaseda (Logro√Īo, 1984), se esconde un escritor que admira a autores como Bukowski, Kafka, Hesse, Richard Matheson, Auster, Nothomb, Houellebecq, Beigbeder, Haruki Murakami, Palahniuk o Baudelaire. Es experto en prevenci√≥n de riesgos laborales y amante de la cultura y la lengua alemanas. Ha escrito novelas, relatos y poemas. En Buscando oro cuenta la vida de un m√ļsico cincuent√≥n llamado Frankie Boy, que lucha por su m√ļsica y por ser escritor, pero que est√° estancado en una eterna crisis existencial, sin comprometerse con nadie y, en el fondo, con nada. Es guitarrista y vive en su vieja furgoneta, repleta de trastos y recuerdos. Toca a cambio de algo de pasta que le solucione la comida del d√≠a y le permita comprar gasolina. El libro est√° repleto de referencias musicales, de rock y de blues. Se lee de un tir√≥n.

libro-una-libreria-en-berlinFRANÇOISE FRENKEL

Una librería en Berlín         (SEIX BARRAL)  284 páginas

En 1921, Françoise Frenkel (1889-1975), una joven apasionada por la lengua y la cultura francesas, fundó con su marido Simon Rachenstein la primera librería francesa de Berlín, La Maison du Livre. Una librería en Berlín es un libro testimonio en el que la autora cuenta su itinerario, rememorando lo vivido en la capital alemana y lo que pasó después, porque en 1939 tuvo que huir del país, donde ya era imposible difundir libros y periódicos franceses, y menos para un matrimonio judío, exiliándose a Francia, en busca de refugio. Pero, tras la ocupación nazi del territorio francés, comenzó otra vida fugitiva que acabaría con la muerte de Simon en Auschwitz y una nueva vida para François que, en 1943, logró cruzar la frontera suiza de manera clandestina e instalarse en Ginebra. Una librería en Berlín nos descubre la mirada de una mujer valiente. El libro se publicó en 1945 y fue redescubierto en 2015.

Los mundos del Quijote bajo el prisma de I√Īigo Astiz

En 2016 se cumplieron 400 a√Īos de la muerte de Cervantes. Con esa excusa, el periodista I√Īigo Astiz se mont√≥ en su furgoneta y arranc√≥ para Castilla La Mancha. El objetivo: tratar de rastrear la presencia de El Quijote en esas tierras. El primer resultado de su viaje fue una serie de cr√≥nicas que Astiz public√≥ en el peri√≥dico Berria. Ahora presenta Kixotenean, un trabajo en el que se recopilan aquellos reportajes y se a√Īaden otros muchos elementos: una cr√≥nica final, originales fichas de varias localidades manchegas, extractos de El Quijote traducidos al euskera, y las ilustraciones de Maite Mutuberria. La tesis del trabajo podr√≠a ser la siguiente: la realidad y la ficci√≥n son indisociables y se entrecruzan. Hay, tambi√©n, otra idea que se manifiesta con claridad: la vigencia de El Quijote.

El viaje de Astiz comienza en Villanueva de los Infantes, una localidad que como otras, se arroga ser aquella de cuyo nombre no quer√≠a acordarse el caballero andante. Es julio y el calor se corta. El periodista entra en una tienda de inform√°tica y ve a un hombre dando manotazos al aire. Lleva unas gafas de realidad virtual.¬†El Quijote no las necesit√≥. En otro cap√≠tulo se cuenta c√≥mo, en aquellos molinos del Campo de Criptana, que nuestro h√©roe confund√≠a con gigantes, los ni√Īos cazan pokemons. Como vemos, la real y lo imaginario siguen confundi√©ndose en el siglo XXI, y el peso de la ficci√≥n en esos pueblos de Monlibro-kixoteneantiel es considerable: hay calles, fondas, pasteler√≠as con el nombre de los personajes de una novela. Hay museos y rutas y merchandising sobre personajes de ficci√≥n que ofrecen sustento a personas reales. Por ejemplo, en Toboso, el pueblo de Dulcinea, encontraremos el Museo Cervantino. En 1920, quien era alcalde del pueblo comenz√≥ a pedir a diversas personalidades que enviaran all√≠ un ejemplar firmado de El Quijote, el segundo libro m√°s traducido de la historia, superado solo por la Biblia. Franco, Mussolini, Reagan, Mubarak, Lula da Silva, Thatcher, Mandela y muchos m√°s mandaron ejemplares en sus lenguas maternas. Ardanza envi√≥ uno en euskera. Solo hay tres personas que no enviaron el ejemplar: Hitler (que envi√≥ El cantar de los nibelungos), Gaddafi (que envi√≥ el Libro Verde) y Vargas Llosa (que no envi√≥ nada; hay un libro suyo, de su obra, y una foto que se sac√≥ en el museo, porque anduvo de promoci√≥n por all√≠).

La procelosa traducci√≥n al euskera de El Quijote tambi√©n es referida por Astiz. Los primeros cap√≠tulos se tradujeron varias veces, pero la cosa se quedaba ah√≠. Fue el cura Pedro Berrondo el primero en traducir las dos partes de la obra. Y no hace tanto de eso: hablamos del a√Īo 1985. Las an√©cdotas y los datos que comparte Astiz son numerosas, pero no olvidemos que el territorio de la ficci√≥n es f√©rtil en conjeturas. Una de ellas es la posibilidad de que Cervantes se hubiera inspirado en Juan P√©rez Lazarraga, el administrador de los se√Īores de Guevara para crear El Quijote. Por lo visto, un mal d√≠a, Lazarraga enloqueci√≥ y se arm√≥ y se dirigi√≥ a Gasteiz a caballo al grito de ‚Äú¬°Santiago! ¬°Santiago!‚ÄĚ.

La lectura de Kixotenean resulta divertida e instructiva porque a trav√©s de ese viaje a trav√©s de las tierras manchegas, Astiz repasa la biograf√≠a de Cervantes y revela diversas peculiaridades de la obra y nos brinda, como hemos visto, numerosas historias interesantes. El Quijote, tan precursor e inspirador, ha llegado a nuestros d√≠as en buena forma, y entre pokemos y gafas de realidad virtual, los molinos siguen siendo gigantes porque lo real y lo ficticio se entrecruzan para ofrecer un relato de muchos relatos en el que a√ļn podemos vernos a nosotros mismos.

Txani Rodríguez

El Agujero Negro. Lucha

Tras varios a√Īos de luchas frustrantes,¬† el parlamentario radical estaba a punto de tirar la toalla. Se sent√≠a la pura fotocopia de lo que siempre hab√≠a despreciado.

Pero ahora por fin. Había una lucha motivadora que le llenaba de energía. Aplastar sin piedad a la otra facción de su partido.

Roberto Moso 

El concurso de Pompas del 12 de febrero de 2017

¬ŅQuieres conseguir libros gratis? Lo tienes muy f√°cil. Escucha el enigma que plantea Txani Rodr√≠guez cada semana, descubre el nombre de un autor y el de su libro, y env√≠anos la respuesta a nuestra direcci√≥n. La digital es pompas@eitb.eus y la postal ‚ÄúPompas de Papel. Radio Euskadi. Capuchinos de Basurtu 2, Bilbao-48013‚ÄĚ. Entre todas las respuestas acertadas sortearemos lotes de libros para tres oyentes. El √ļltimo libro buscado era Astronautas del escritor polaco Stanislaw Lem. Los ganadores de los lotes de libros han sido Ricardo Arambarri, Alasne Sagasti y Karmele Benavides. Ya ten√©is un nuevo enigma. Pincha y suerte.

Guillermo Arriaga y otras visitas de relumbrón

foto-guillermo-arriagaEste pasado fin de semana recibimos en Pompas de Papel al gran escritor mejicano Guillermo Arriaga. El autor de los guiones cinematogr√°ficos de Amores perros, 21 gramos y Babel, publica una voluminosa novela, El salvaje, que habla del amor, la venganza y la justicia. Tambi√©n comentamos dos libros muy diferentes, pero interesantes: Kixotenean, el viaje por La Mancha persiguiendo al Quijote del navarro I√Īigo Astiz, y Al cerrar la puerta, un thriller a lo Patricia Higsmith del brit√°nico B.A. Paris. Y adem√°s tuvimos un c√≥mic, el poema, la recuperaci√≥n de una biograf√≠a cl√°sica, los espacios para la creaci√≥n y el concurso.

Sábados a las cuatro de la tarde y domingo a las doce de la noche, Pompas de Papel, el club de los libros de Radio Euskadi.   Pincha y disfruta.